jueves, 17 de diciembre de 2009

Yaran-e-Iran: Nueva fecha de juicio


Nuevamente el gobierno iraní ha fijado una fecha para el juicio de los 7 líderes bahá'ís de ese país, encarcelados hace aproximadamente 1 año y medio sin justificación ni respeto a sus derechos humanos: Doña Fariba Kamalabadi, Don Jamaloddin Khanjani, Don Afif Naemi, Don Saeid Rezaie, Doña Mahvash Sabet, Don Behrouz Tavakkoli y Don Vahid Tizfahm.

Según notificaciones recibidas por abogados, el juicio se realizaría el 12 de enero de 2010.

REF.: BWNS

Llamamiento a la tolerancia en el Parlamento Mundial de las Religiones


MELBOURNE, Australia. ¿Cómo pueden florecer el diálogo interreligioso y la libertad religiosa cuando una religión declara que otra no es religión? ¿Son la tolerancia y la religión sólo posibles entre personas que comparten la misma visión doctrinal del mundo?

Una representante de la comunidad bahá’í de Australia planteó estas preguntas en una de las sesiones celebradas en el Parlamento Mundial de las Religiones, que ha finalizado tras una semana de discursos, mesas redondas, programas devocionales y representaciones artísticas.

La Dra. Natalie Mobini hacía estas observaciones en el marco de una serie de sesiones dedicadas al conflicto y persecución religiosos en Myanmar, Tailandia e Irán, durante una presentación de treinta minutos de duración el quinto día del Parlamento.

Reflexionando sobre los orígenes del movimiento interreligioso (en particular, sobre el Parlamento de las Religiones en 1893), la Dra. Mobini relataba cómo su organizador principal creía que “el Parlamento había liberado al mundo de la intolerancia”.

“El movimiento interreligioso continua siendo inspirado por una visión de un mundo en el que los seguidores de las distintas religiones son capaces no sólo de interactuar en un espíritu de tolerancia y respeto, sino también de colaborar para contribuir al progreso de la sociedad”, señaló.

“Al mismo tiempo, los estragos que la intolerancia religiosa continúa causando en nuestro mundo plantea ahora una amenaza más seria al progreso y al bienestar de la humanidad que en cualquier otra época anterior en la historia”.

La Dra. Mobini exploró cómo el movimiento interreligioso podría alentar el respeto mutuo y la cooperación entre los seguidores de todas las religiones y creencias. Se preguntó cómo puede producirse el diálogo cuando una religión trata de ilegitimar a otra por tener diferencias teológicas subyacentes con esta.

En el caso de Irán, semejante actitud ha llevado, entre otras cosas, al encarcelamiento de los líderes de la comunidad bahá’í, a la profanación de sus cementerios y a la destrucción de sus lugares sagrados.

Aludiendo a la negación del Gobierno Islámico de Irán de que la Fe bahá’í es una religión, el Dr. Mobini se preguntó “¿No es esto lo mismo que sucedió en el pasado, cuando el Cristianismo afirmaba que el Islam no es una religión verdadera?”

“Y cuando la maquinaria del estado es utilizada con el fin de eliminar semejante religión, el desafío se hace más evidente”.

Las vidas perdidas durante las cruzadas pusieron de relieve el prejuicio que empañó las actitudes de los cristianos hacia los musulmanes en siglos pasados porque el Cristianismo no reconocía al Islam como una religión “divina”, subrayó.

“Sin embargo, hoy los cristianos han sido capaces de transcender semejante intolerancia sin comprometer sus propias creencias teológicas y participar en el diálogo interreligioso con los musulmanes con una mentalidad abierta. El mundo ha de aprender de esto.”

La Dra. Mobini citó ejemplos de líderes religiosos islámicos y otros que han mantenido un diálogo respetuoso y colaborado con los demás a pesar de las diferencias religiosas.

“¿No deberíamos todos buscar dentro del marco particular de nuestras creencias cómo dejar de lado pretensiones exclusivistas con el fin de colaborar con seguidores de religiones cuyas creencias son diferentes?”, preguntó.

En el caso de Irán, la Fe bahá’í no necesita ser reconocida como “divina” en su origen, dijo la Dra. Mobini, “sino que todo lo que pide es que su existencia sea aceptada y que se respeten los derechos de sus seguidores”.

En respuesta a una pregunta del público sobre las medidas que las personas a título individual pueden tomar para combatir semejantes casos de violaciones de derechos humanos, respondió que el apoyo al movimiento interreligioso sería valorado. Dijo que la transformación de las actitudes comienza a nivel local e instó a las personas a que regresaran a sus comunidades con el espíritu del Parlamento.

Más de cinco mil personas de unos 80 países asistieron al Parlamento, que se celebró entre el 3 y el 9 de diciembre. Unos 70 miembros de la comunidad bahá’í desempeñaron un papel activo en los actos, entre los que se incluían mesas redondas con miembros de otras religiones: el Budismo, el Cristianismo, el Judaísmo, el Hinduismo, el Islam al igual que otras religiones y tradiciones indígenas.

“Resulta evidente que un número creciente de personas se está dando cuenta que la verdad que subyace a todas las religiones es, en esencia, una”, señaló el Dr. Mobini.

“Este es el desafío de todos los que estamos aquí y de todos los que desean superar la intolerancia y el odio religiosos: cómo cumplir una ‘regla de oro’ que se encuentra en el corazón de cada una de las religiones del mundo, que nos exhorta a tratar a los seguidores de otras religiones como a nosotros nos gustaría que nos tratasen”.

Fuente: BWNS

REF.: IPW

Destino incierto para un bahá’í preso en Sanandaj

(HRA) Zabihullah Raoufie, Bahá’í de Sanandaj, fue arrestado el 19 de agosto de 2009. Después de permanecer detenido una semana, en un juicio “exprés”, celebrado a puerta cerrada y sin procurar representación legal al acusado, este fue declarado culpable de enseñar la Fe bahá’í, fue condenado a un año de prisión y exilio en la ciudad de Minab.

Su pena fue reducida el 22 de octubre a seis meses de prisión y exilio en Tuisarakan. Sin embargo, hasta la fecha esta nueva sentencia no ha sido llevada a cabo, y sin ninguna razón aparente, Zabihullah Raoufie continúa detenido bajo custodia en la prisión de Sanandaj.

Hay que señalar que Zabihullah debería haber salido en libertad condicional el 22 de octubre. No obstante, al presentarse su familia en la prisión, las autoridades se negaron a ponerlo en libertad, y en su lugar les comunicaron el contenido de la nueva sentencia.

Fuente: HRA

REF.: IPW

Nueva ola de acoso a los niños bahá’ís de Isfahan

  • (HRA) Entre septiembre de 2008 y febrero de 2009 Bahá’í World News Service informó de más de 80 casos de niños bahá’ís que han sido hostigados en sus escuelas. Estos casos se manifestaban en forma de amenazas, expulsión, humillaciones e insultos de sus creencias delante de sus amigos y en público. Se tiene entendido que, además de los casos conocidos, hay muchos otros en los que los padres decidieron no denunciar los abusos.

    El pasado 12 de noviembre, en la escuela de niñas Khadijeh Kobra, un individuo llamado Huseyini empezó a insultar las creencias religiosas de los estudiantes bahá’ís, bajo el pretexto de estar dando una clase sobre el “Qa’im” (el Prometido del Islam Chií), con el apoyo de la administración de la escuela.

    Huseyni impartió una clase a los alumnos de segundo y tercer curso de secundaria que duró todo el día. Tras anunciar que el tema de su clase sería “Una concisa historia del pensamiento bahá’í”, se dispuso a insultar a la Fe bahá’í, sus creencias, sus enseñanzas e incluso a algunos de sus miembros, a quienes calificó de espías británicos y rusos. Huseyni no sólo explicó que la restricciones impuestas a los bahá’ís en Irán eran lógicas y naturales, sino que también dijo que otras minorías religiosas, como los judíos, los cristianos y los zoroastrianos, se merecen el mismo trato, y al final de su clase, distribuyó entre los alumnos de forma gratuita algunos libros escritos en contra de la Fe bahá’í.

    Tras el accidente, a pesar de las quejas presentadas por las familias de ocho alumnos bahá’ís a la administración de la escuela, la Administración Regional del Ministerio de Educación se pronunció sobre la cuestión, expresando su apoyo a lo ocurrido, de forma que a lo largo de los siguientes días, distribuyó CDs de contenido difamatorio entre los estudiantes, pero rehusó entregar dicho material a las familias bahá’ís (es de suponer que para evitar que dicho material sea puesto a disposición de la comunidad internacional). Las familias de los niños bahá’ís han continuado presentando quejas, pero hasta la fecha no han recibido ninguna respuesta satisfactoria.

    Hay que señalar que tres niños bahá’ís fueron expulsados de esta misma escuela hace dos años. Tras las protestas de sus familias, el responsable del Ministerio de Educación de la región 3 de Isfahan les aseguró que semejante incidente no se repetiría.

    Los últimos meses han sido testigo de una nueva ola de acoso contra los alumnos bahá’ís de Isfahán a manos de las escuelas, un hostigamiento tan agresivo que también está afectando a los niños musulmanes, quienes sufren traumas. Según parece estas amenazas se enmarcan dentro de un nuevo programa de propaganda llevado a cabo contra la Fe bahá’í a lo largo de los últimos seis meses en la provincia de Isfahan.

    El artículo 30 de la Covención sobre los Derechos del Niño reza lo siguiente:
    “En los Estados en que existan minorías étnicas, religiosas o lingüísticas o personas de origen indígena, no se negará a un niño que pertenezca a tales minorías o que sea indígena el derecho que le corresponde, en común con los demás miembros de su grupo, a tener su propia vida cultural, a profesar y practicar su propia religión, o a emplear su propio idioma.”

    La República Islámica de Irán es signataria de la Convención desde 1994.

    Fuente: HRA

  • REF.: IPW

El Primer Templo Bahá'í

martes, 8 de diciembre de 2009

El presidente Abolhassan Banisadr defiende el derecho a la libertad de expresión de los bahá’ís

Nota del editor: Abolhassan Banisadr fue el primer presidente de la República Islámica de Irán (1980 – 1981). La siguiente es una traducción de una entrevista concedida a Rahmat-Qasem Begu, periodista de Radio France Internationale, el lunes 16 de febrero de 2009.


En Irán, el debate sobre la manera en la que el gobierno está tratando a la comunidad bahá’í y a sus seguidores gana en intensidad cada día que pasa. Por ejemplo, Hojjatol-Islam Duri-Najafabadi, fiscal general del país, ha escrito una carta al Ministerio de Inteligencia cursando instrucciones para que repriman las actividades de esta comunidad.
En los últimos meses, un número mayor de encarcelamientos, una mayor presión ejercida sobre los bahá’ís, a la que se suma la posibilidad de ser metidos en la cárcel, y la situación de los derechos civiles y los derechos de ciudadanía de esta comunidad han atraído la atención de agencias nacionales e internacionales preocupadas con los derechos humanos. En lo que respecta de la reacción gubernamental hacia esta comunidad [es decir, los bahá’ís], que cuenta con cientos de miles de miembros, Hojjatol-Islam Dur-Najafabadi ha afirmado: “Según la constitución de la República Islámica, hay libertad de profesar una creencia o idea dadas. Sin embargo, exponerla o proclamarla de cualquier manera es ilegal”.
Abolhassan Banisadr, primer presidente de Irán, señala: “Si hay libertad de profesar una creencia, ¿desde cuándo expresarla puede ser prohibida por ley?”
[Fuente: http://www.rfi.fr/actufa/articles/110/article_5377.asp Traducción de Iran Press Watch]
REF.: IPW

lunes, 30 de noviembre de 2009

VIH/SIDA e Igualdad entre los Géneros: Transformar Actitudes y Comportamientos

Declaración de la Comunidad Internacional Bahá'í

Preparado para el Período Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA Naciones Unidas, NY - 25-27 junio 2001

La relación entre la pandemia del SIDA y la desigualdad entre los géneros está ganando reconocimiento a escala mundial. Las nuevas infecciones de VIH/SIDA están aumentando más rápidamente entre las mujeres y las niñas que entre los varones; por ello, la mitad de los nuevos casos registrados el año pasado se dieron entre mujeres. En el 45o período de sesiones de la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer, en el que el VIH/SIDA fue uno de los principales temas del programa, la complejidad de los problemas que se plantean al abordar esta cuestión se vio subrayada por la innegable relación existente entre el SIDA y un problema tan pertinaz como es el sexismo. La importancia de la investigación, la educación y la cooperación entre los gobiernos y la sociedad civil es incuestionable. Sin embargo, cada vez se reconoce más que será necesario un cambio profundo de actitud -personal, política y social para contener la propagación de la enfermedad y para garantizar asistencia a las personas infectadas y afectadas. Esta declaración se centrará en dos de los principales grupos de población que deberían estar representados en estos debates a nivel mundial: los hombres, por el control que tradicionalmente han ejercido sobre la vida de las mujeres, y las comunidades religiosas, debido al poder que tienen para influir en los corazones y las mentes de sus fieles.
Para poder contener la actual propagación del VIH/SIDA entre las mujeres deben producirse cambios concretos en las actitudes y comportamientos sexuales tanto del hombre como de la mujer, pero especialmente del hombre. Es preciso abordar las nociones erróneas sobre el apetito sexual voraz del hombre. Deben comprenderse plenamente las consecuencias reales que tiene para la mujer -y para el hombre- la práctica de satisfacer los deseos sexuales fuera del matrimonio. Educar a las mujeres y a las niñas revista una importancia fundamental, pero el desequilibrio existente actualmente entre hombres y mujeres puede impedir que la mujer actúe en aras de su propio interés. De hecho, la experiencia ha demostrado que educar a las mujeres sin educar también a los hombres presentes en sus vidas puede exponer a las mujeres y a las niñas a un mayor riesgo de violencia. Por lo tanto, es preciso desplegar más esfuerzos para enseñar a los niños y a las niñas a respetarse a sí mismo y mutuamente. Una cultura de respeto mutuo mejorará la autoestima de las mujeres y las niñas, y también la de los hombres y los niños, lo cual conducirá a un comportamiento sexual más responsable.
La negación de la igualdad a las mujeres no sólo fomenta en el hombre actitudes y costumbres perjudiciales que inciden en sus familias, en su trabajo, en las decisiones políticas y en las relaciones internacionales; también contribuye de manera significativa a la propagación del VIH/SIDA, y retrasa el progreso de la sociedad. Es notorio cómo las desigualdades sociales culturalmente aceptadas se combinan con la vulnerabilidad económica con la vulnerabilidad económica para privar parcial o totalmente a las mujeres y a las niñas de poder para rechazar el sexo no deseado o el sexo practicado en condiciones de riesgo. Además, una vez que contraen el VIH/SIDA con frecuencia las mujeres son estigmatizadas por considerarlas el origen de la enfermedad y perseguidas, a veces de manera violenta. Entretanto, la carga de cuidar a las personas que viven con el VIH/SIDA y a los niñas huérfanos por causa de la enfermedad recae principalmente sobre las mujeres. Ahora es menester examinar las funciones de los géneros tradicionales que no se han puesto en tela de juicio durante generaciones a la luz de la justicia y la compasión. En última instancia, sólo una transformación espiritual impulsará a los hombres -y a las mujeres- a renunciar a los comportamientos que contribuyen a la propagación del VIH/SIDA. Dicha transformación es tan importante para los hombre como para las mujeres, porque "Mientras se le impida a la mujer alcanzar sus más grandes posibilidades, los hombres estarán imposibilitados para alcanzar la grandeza que podría ser suya".
Debido a que la educación de la esencia noble y espiritual de la humanidad ha recaído en el ámbito de la religión, las comunidades religiosas pueden desempeñar un papel importante a la hora de producir el cambio de actitud y el consiguiente cambio en los comportamientos que permitirán dar una respuesta eficaz a la crisis del SIDA.
Los dirigentes de las comunidades religiosas están especialmente dotados para abordar la dimensión moral de la crisis del SIDA, tanto en lo que se refiere a la prevención como al tratamiento. La propagación del VIH/SIDA se reduciría de manera significativa si se enseñara a los individuos a respetar la santidad de la familia practicando la abstinencia antes del matrimonio y la fidelidad conyugal durante el matrimonio, tal y como se resalta en la mayoría de las tradiciones religiosas.
Los dirigentes religiosos y las personas creyentes tienen el deber de responder con amor y compasión al intenso sufrimiento personal de quienes se ven afectados de manera directa o indirecta por la crisis del SIDA. No obstante, la tendencia por parte de la sociedad a juzgar y a culpar a los afectados desde el comienzo de la enfermedad ha sofocado la compasión por sus víctimas. La ulterior estigmatización de las personas que padecen el VIH/VIH/SIDA ha hecho que esas personas se muestren reticentes a tratar de conseguir un tratamiento y que las sociedades se resistan a cambiar las actitudes y las prácticas culturales necesarias para prevenir y tratar la enfermedad. Este tipo de juicios pueden emitirse particularmente en comunidades religiosas que lucha por mantener unos niveles elevado de conducta personal. Una de las aparentes paradojas de la fe es la obligación de los creyentes de observar unos niveles elevados de conducta personal a la vez que aman y cuidad de aquellos que -por los motivos que sea. no alcanzan esos niveles. Lo que se olvida con frecuencia es que la "conducta personal" abarca no sólo la mesura de uno mismo, sino también la compasión y la humildad. Las comunidades religiosas tendrán que hacer continuos esfuerzos por desembarazarse de las actitudes sentenciosas para poder ejercer el tipo de autoridad moral que fomenta la responsabilidad personal, el amor por el prójimo y el valor para proteger a los grupos vulnerables de la sociedad.
Vemos indicios de esperanza en el aumento del diálogo entre religiones y de la cooperación. Entre las comunidades religiosas se reconoce cada vez más que, como afirma Bahá'u'lláh, "los pueblos del mundo de cualesquiera raza o religión derivan su inspiración de una única Fuente celestial, de que son súbitos de un único Dios." Es la naturaleza trascendente del espíritu humano, conforme se acerca a esa Esencia invisible, inaprensible llamada Dios, la que estimula y depura la capacidad de la humanidad de lograr el progreso espiritual, que se traduce en progreso social. A medida que aumenta el diálogo, la cooperación y el respeto entre las comunidades religiosas, las prácticas culturales y religiosas y las tradiciones que discriminan a la mujer irán desapareciendo paulatinamente, con independencia de lo arraigadas que estén. Esto constituirá un paso fundamental hacia la contención de la propagación del VIH/SIDA.
De hecho, en el reconocimiento de la unidad de la familia humana los corazones se ablandarán, las mentes se abrirán y las actitudes de hombres y mujeres se transformarán. Esta transformación permitirá que se dé una respuesta coherente, compasiva y racional a la crisis mundial del VIH/VIH/SIDA.

viernes, 27 de noviembre de 2009

En conmemoración de la Ascensión de El Siervo de la Gloria, 'Abdu'l-Bahá

El Siervo de Bahá from Jazmin Editorial on Vimeo.

La Historia de 'Abdu'l-Bahá


El 29 de noviembre de 1921, diez mil personas -judíos, cristianos y musulmanes- de todas las confesiones y credos se reunían en el Monte Carmelo, en la Tierra Santa para rendir su postrer homenaje a un ser celebrado como la esencia de la "Virtud y la sabiduría, del conocimiento y la generosidad'. 1 En aquella ocasión, `Abdu'l-Bahá -hijo de Bahá'u'lláh y Su Sucesor escogido- fue descrito por una destacada figura judía como el ``ejemplo en vida del sacrificio'; por el orador cristiano como la persona que había guiado a la humanidad hacia el "sendero de la Verdad'; y por un eminente dignatario musulmán como un "pilar de la paz' y la encarnación de la "gloria y la grandeza'. 2 De acuerdo con un observador occidental, el funeral atrajo a una muchedumbre "apenada por Su muerte, pero feliz al mismo tiempo por el testimonio de Su vida'. 3

Desde Oriente a Occidente, `Abdu'l-Bahá fue reconocido como un embajador de la paz, un defensor de la justicia y la figura señera de la nueva Fe. En virtud de una serie de históricas travesías que Le llevaron por Norteamérica y Europa, `Abdu'l-Bahá proclamó de palabra y obra, con fuerza y persuasión, los principios esenciales enunciados por Su padre. Al afirmar que "el amor constituye la ley más grande', que dicha virtud es el basamento de la "verdadera civilización' y que la "necesidad suprema de la humanidad radica en la colaboración y la reciprocidad entre sus gentes, `Abdu'l-Bahá logró llegar a las autoridades y a los mansos por igual, y a decir verdad a cualquier alma que se cruzó por Su camino.4, 5

Un comentarista americano escribió a este respecto:

Encontró que una audiencia amplia y favorable esperaba a recibirle personalmente y a recibir de labios Suyos un mensaje de amor y espiritualidad (…) Más allá de las palabras habladas había algo indescriptible en Su personalidad que impresionaba a quienquiera que lograba estar en Su presencia. La cúpula de Su cabeza, la barba patriarcal, esos ojos que parecían traspasar el límite de los sentidos y del tiempo, la voz suave y aun así claramente penetrante, la diáfana humildad, el amor que nunca falla, -pero sobre todo, la sensación de poder entremezclada de gentileza que investía Su ser con una rara majestad de exaltación espiritual que Le hacían destacar, y que no obstante Le hacían atractivo incluso para la más modesta de las almas- todo esto, y mucho más, que nunca podrá definirse, fue lo que dejó entre Sus muchos (…) amigos, recuerdos que son inefables e inexplicablemente preciosos. 6

Sin embargo, a pesar de Su magnética personalidad y de Su penetrante comprensión de la condición humana, tales rasgos no alcanzan a describir la estación única que `Abdu'l-Bahá ocupa en la historia religiosa. En palabras del propio Bahá'u'lláh, `Abdu'l-Bahá era el ``Depósito de Dios', ``un refugio para toda la humanidad', ``el mayor Favor' y ``el Misterio antiguo e inmutable' de Dios. 7 Los escritos bahá'ís afirman además que ``en la persona de `Abdu'l-Bahá se combinan y armonizan de forma acabada los rasgos de una naturaleza humana y de un conocimiento y perfección sobrehumanos'. 8

La irresolución de la cuestión sucesoria, que tan crucial papel ha desempeñado en todas las religiones, ha conducido inevitablemente a la división interna. Por ejemplo, la ambigüedad que rodeó el nombramiento de los verdaderos sucesores de Jesús y Mu/hammad, abocó a interpretaciones divergentes de las sagradas Escrituras y originó un reguero de discordias en la cristiandad y el islam. En contraste, Bahá'u'lláh previno el cisma al establecer unas bases inatacables mediante las disposiciones contenidas en Su Testamento (literalmente ``El Libro de Mi Convenio'). En él se puede leer: ``Cuando el océano de Mi presencia haya menguado y haya tocado a su fin el Libro de Mi Revelación, volved vuestros rostros hacia Aquel a Quien Dios ha designado, Quien ha brotado de esta Antigua Raíz. El objeto de este sagrado versículo no es nadie más que la Más Grande Rama [`Abdu'l-Bahá]'. 9


`Abdu'l-Bahá en su juventud.

El nombramiento de `Abdu'l-Bahá como sucesor Suyo fue el medio para la difusión de un mensaje de esperanza y paz universal y para la realización de la unidad esencial de todos sus pueblos. Al referirse a `Abdu'l-Bahá, Bahá'u'lláh escribió: ``La gloria de Dios descanse sobre Ti, y sobre quienquiera que Te sirva y Te rodee. Que la desgracia, una gran desgracia, se abata sobre quien se oponga y Te haga daño. Y el bien sea sobre quien Te jure lealtad' 10 `Abdu'l-Bahá fue el Centro del Convenio de Bahá'u'lláh, esto es, el instrumento para garantizar la unidad de la comunidad bahá'í y con que salvaguardar la integridad de las enseñanzas de Bahá'u'lláh.

En Su calidad de intérprete autorizado de las enseñanzas de Bahá'u'lláh, `Abdu'l-Bahá se convirtió en "la voz viviente del Libro, el exponente de la Palabra'. 11 Sin `Abdu'l-Bahá, el enorme poder creativo de la Revelación de Bahá'u'lláh no hubiera podido transmitirse a la humanidad, ni su significado hubiera podido ser cabalmente comprendido. `Abdu'l-Bahá clarificó las enseñanzas de la Fe de Su Padre, amplió Su doctrina, delimitó los rasgos centrales de sus instituciones administrativas. Fue Él la guía infalible y el arquitecto de una comunidad en ebullición. Además, quedó investido por Bahá'u'lláh con ``las virtudes de perfección en lo personal y en el trato a fin de que la humanidad pudiera disponer de un ejemplo duradero que emular'. 12 Como ejemplo perfecto de las enseñanzas de Bahá'u'lláh y Eje de Su Convenio, `Abdu'l-Bahá Se convirtió en ``el medio incorruptible para trasladar la Palabra a medidas prácticas con que erigir una nueva civilización'. 13

Bien mirado, se hace evidente que Bahá'u'lláh había preparado cuidadosamente a `Abdu'l-Bahá para la sucesión. `Abdu'l-Bahá nació el 23 de mayo de 1844, la misma noche en que el Báb había inaugurado el comienzo de un nuevo ciclo en la historia religiosa. De niño, sufrió con Su Padre las persecuciones que se cebaron en los bábíes. Contaba ocho años de edad cuando Bahá'u'lláh fue encarcelado por causa de Su papel como defensor y figura señera de la Fe bábí. Acompañó a Bahá'u'lláh en todos Sus exilios desde Persia hasta la capital del Imperio Otomano, y finalmente hasta Palestina. Con los años `Abdu'l-Bahá Se convirtió en el compañero más cercano de Bahá'u'lláh y Su representante principal ante las autoridades religiosas y políticas de entonces. La extraordinaria disposición para la jefatura demostrada por `Abdu'l-Bahá, así como Su conocimiento y servicio reportaron enorme prestigio a la comunidad bahá'í de exiliados. A la muerte de Bahá'u'lláh, ocurrida en mayo de 1892, `Abdu'l-Bahá asumió la máxima autoridad como Cabeza de la Fe bahá'í.

En 1911, después de cuarenta años de encarcelamientos y penalidades, `Abdu'l-Bahá emprendió una travesía que Le permitió presentar en Occidente, con simplicidad y brillantez, tanto al encumbrado como al humilde, los remedios que Bahá'u'lláh había prescrito para la renovación moral y espiritual de la sociedad. Esta ``Llamada de Dios -afirmaba `Abdu'l-Bahá- (…) insufló una nueva vida en el cuerpo de la humanidad, e infundió un nuevo espíritu en toda la creación. Por esta razón el mundo se ha sentido conmovido hasta lo más hondo y han revivido los corazones y conciencias de los hombres. Pronto las evidencias de esta regeneración serán reveladas, y los que duermen profundamente serán despertados'. 14

Entre las verdades vitales que `Abdu'l-Bahá proclamó sin tregua ante la intelectualidad y ante innumerables grupos y gentes en general se encuentran las siguientes: ``La búsqueda independiente de la verdad, descargada de supersticiones y tradiciones; la unidad de toda la raza humana, el principio axial y doctrina fundamental de la Fe; la unidad básica de todas las religiones; la condena de todas las formas de prejuicio, ya sea religioso, racial, de clase o nación; la armonía que debe existir entre la religión y la ciencia; la igualdad del hombre y de la mujer, las dos alas que permiten a la humanidad remontar vuelo; la introducción de la educación obligatoria; la adopción de un lenguaje universal auxiliar; la abolición de los extremos de riqueza y pobreza; la institución de un tribunal mundial para la resolución de contenciosos entre las naciones; la exaltación del trabajo, cuando se realiza en espíritu de servicio, al rango de adoración; la glorificación de la justicia como principio rector de la sociedad, y de la religión como baluarte para la protección de todos los pueblos y naciones; y el establecimiento de una paz universal y permanente como meta suprema de toda la humanidad'. 15


`Abdu'l-Bahá en Haifa, 1913.

Una y otra vez `Abdu'l-Bahá afirmó que Él era un ``heraldo de paz y reconciliación', ``un abogado de la unidad de la humanidad', y un vehículo por el que se llama a la humanidad al ``Reino de Dios'. 16 A pesar de la receptividad y recibimiento que Se Le dispensó, `Abdu'l-Bahá en todo momento hizo ver cuál era Su propia estación y cuál la verdadera Fuente de Su pensamiento. En una carta dirigida a Sus seguidores de Norteamérica escribió:
Mi nombre es `Abdu'l-Bahá [literalmente el Siervo de Bahá]. Mi cualificación, `Abdu'l-Bahá. Mi realidad es `Abdu'l-Bahá. Mi alabanza, `Abdu'l-Bahá. Esclavitud ante la Bendita Perfección [Bahá'u'lláh] es Mi gloriosa y refulgente diadema, y servidumbre ante toda la raza humana Mi religión perpetua (…) Ningún nombre, ni título, ni mención, ni recomendación poseo, ni poseeré, excepto la de `Abdu'l-Bahá. Éste es Mi anhelo y éste es Mi mayor deseo. Ésta es Mi vida eterna. Ésta es Mi gloria sempiterna. 17




  1. Cit. en H.M. Balyuzi, `Abdu'l-Bahá, The Centre of the Covenant of Bahá'u'lláh (London: George Ronald, 1971), p. 466.
  2. Ibídem., pp. 471, 467, 466.
  3. Shoghi Effendi, God Passes By, ed. rev. (Wilmette: Bahá'í Publishing Trust, 1987), p. 312.
  4. `Abdu'l-Bahá, Selections from the Writings of `Abdu'l-Bahá (Wilmette: Bahá'í Publishing Trust, 1982), p. 338.
  5. `Abdu'l-Bahá, The Promulgation of Universal Peace (Wilmette: Bahá'í Publishing Trust, 1982) p. 338.
  6. Shoghi Effendi, The World Order of Bahá'u'lláh, segunda ed. rev. (Wilmette: Bahá'í Publishing Trust, 1974), pp. 135, 136.
  7. Ibídem, p. 134.
  8. Bahá'u'lláh, Kitáb-i-Ahd, en Tablets of Bahá'u'lláh Revealed after the Kitáb-i-Aqdas (Wilmette: Bahá'í Publishing Trust, 1955), p. 221.
  9. The World Order of Bahá'u'lláh, p. 135.
  10. Universal House of Justice, Message to the Bahá'ís of the World, 26 noviembre 1992.
  11. Ibídem.
  12. Ibíd.
  13. The World Order of Bahá'u'lláh, p. 169.
  14. God Passes By, pp. 281-282.
  15. Balyuzi, p. 380.
  16. The World Order of Bahá'u'lláh, p. 139.

    REF.: bahai.org