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jueves, 1 de diciembre de 2011

ADVERTENCIA: SE PROHIBE COLOCAR FLORES EN LAS TUMBAS DE LOS BAHÁ'ÍS


Recientemente, oficiales del Ministerio de Información de la ciudad de Tabriz (Irán) citaron al Sr. Mithaqi y a su esposa para un interrogatorio.

El Señor Mithaqi es hijo del Sr. Allahvardi Mithaqi*, quien fuera ejecutado en 1981, por ser Bahá’í.

Luego de hacer referencia a las actividades de la comunidad, los oficiales dijeron que poner flores en las tumbas de los mártires Bahá’ís es considerado una forma de propaganda, por lo que se les indicaba que no debían poner flores en la tumba de su padre, y que además debían retirar la lápida.

La pareja se rehusó por completo, indicando que ese pedido estaba fuera de lugar.

* El Sr. Allahvardi Mithaqi fue educador y miembro de la Asamblea Espiritual Local de los Bahá’ís de Tabriz-Irán. Estaba casado y tuvo 5 hijos. Fue ejecutado el 29 de julio de 1981.

http://news.persian-bahai.org/2011112302

http://bahaicause.blogspot.com/2011/11/warning-no-flowers-permitted-on-bahai....

miércoles, 5 de enero de 2011

'Cada mañana me vendaban los ojos y me interrogaban durante 12 horas'

Una presa iraní se asoma mientras un guardia vigila la sección femenina de la cárcel de Evin. | Afp
Una presa iraní se asoma mientras un guardia
vigila la sección femenina de la cárcel de Evin. | Afp
  • X. pasó seis meses en prisión sólo por profesar la fe bahai
  • Como X., miles de presos políticos carecen de un abogado
  • Las autoridades iraníes niegan la asistencia médica a los presos

"Cada día, a las 6 de la mañana, me vendaban los ojos y me interrogaban durante 12 horas", explica X., una persona que estuvo en prisión en Irán, tan sólo por pensar diferente.

"A veces, me pegaban, me castigaban y me insultaban. Luego, me llevaban de vuelta a la celda", prosigue. X. nunca conoció de qué se le acusaba.

No quiere dar su nombre por miedo a represalias contra su familia. Y es que el recuerdo del horror que vivió durante seis meses en una prisión iraní todavía la conmociona cuando revuelve en los pliegues de su memoria.

"Una vez a la semana, tenía derecho durante 10 minutos a una ducha donde podía también lavar mi ropa", relata. "Al dormir, sólo tenía una manta fina para cubrirme o poner en el suelo. Tenía que tenderme con las piernas dobladas, no había sitio para extenderlas. Tampoco había luz", recuerda.

X. sufrió un calvario de palizas y humillaciones. Algunas veces, incluso perdió la conciencia por los golpes. "Una vez trajeron a mis padres y, desde una habitación contigua, me pegaban e insultaban. Yo podía oír las voces de mi familia", cuenta.

"Nunca me dijeron por qué fui a la cárcel. Tampoco vi nunca a un abogado"

Un buen día fue libre. "Nunca me dijeron por qué fui a la cárcel. Tampoco vi nunca a un abogado". La impunidad en la República Islámica está a la orden del día. "En Irán, los jueces son herramientas en manos de los políticos", asevera otro ex preso de conciencia iraní con el que ha hablado ELMUNDO.es.

El infierno al que se enfrentó X. es una rutina para los presos de conciencia en Irán, según los testimonios recogidos. Celdas minúsculas en las que los reos duermen en el suelo. Pabellones con cinco baños para 400 personas. Días, meses, años sin conocer de qué se les acusa. Negación de asistencia médica a presos enfermos o torturados. No es una novela de Kafka, sino el pan de cada día de los prisioneros políticos iraníes.

La huelga de hambre de la abogada Nasrin Sotudeh, que protesta así por las miserables condiciones en que está encarcelada -lleva más de 100 días en aislamiento-, ha revelado al mundo la terrible situación de los presos políticos en Irán.

La República Islámica es una gran cárcel, donde todo aquel que piense diferente es castigado. Hay miles de presos de conciencia. Algunas fuentes afirman que son más de 5.000. Pensar diferente, ser sindicalista, defender los derechos de las mujeres, profesar otra fe religiosa que no sea el oficial islam chií dictado por los ayatolás o pertenecer a una minoría étnica.

"Nunca se sabe qué va a ocurrir al día siguiente: la libertad o la ejecución"

Prisioneros en un laberinto en el que se suceden los interrogatorios, el acoso a las familias y el acecho constante de la muerte. "Cuando uno entra en la cárcel, su vida está prendida entre la libertad o la muerte. Nunca se sabe qué va a ocurrir al día siguiente. Puede que la ejecución o la liberación", cuenta un antiguo preso de conciencia iraní exiliado en el extranjero.

X. estuvo en prisión por profesar la fe bahai, una religión que no está reconocida en Irán. Fundada por Bahaulá en 1863, se trata de una doctrina integradora que sostiene que hay un solo Dios y que todas las religiones del mundo son expresiones en el despliegue de un único plan divino.

Otro credo, el de los derechos humanos, también es castigado en la República Islámica.Es el caso de abogados defensores de las libertades públicas, como Sotudeh, o la activista Shiva Nazar-Ahari, portavoz del Comité de los Derechos Humanos de Irán, que pasa sus días aislada en Evin.

O el cineasta Jafar Panahi, condenado a 20 años sin poder crear ni salir del país y seis años de cárcel. O el ayatolá Sayed Hosein Kazemeyni Borujerdi, un clérigo chií encarcelado desde octubre de 2006 por apoyar la libertad de expresión y de religión en la República Islámica.

O los siete líderes de la comunidad bahai que se encuentran en "detención temporal" y ya van tres años. [Hoy por hoy, la sentencia fue dictada, primero 20 años de prisión y luego reducida a 10. Más información Aquí] .

Estudiantes, sindicalistas, periodistas, kurdos, azeríes, blogueros... Nadie está a salvo de ser engullido por el laberinto en el que se pierden los derechos y la dignidad de las personas.

REF. EL MUNDO

sábado, 1 de enero de 2011

Carta abierta al Jefe del Poder Judicial del gobierno de la República Islámica de Irán


Ayatolá Mohammad Sadeq Larijani,

Jefe del Poder Judicial República Islámica de Irán

7 de diciembre de 2010

Su Señoría:

No hay duda de que usted estará al tanto del resultado del juicio y posterior apelación de la Sra. Fariba Kamalabadi, el Sr. Jamaloddin Khanjani, el Sr. Alif Naimi, el Sr. Saeid Rezaie, la Sra. Mahvash Sabet, el Sr. Behrouz Tavakkoli y el Sr. Vahid Tizfahm —las siete personas que antes de su arresto eran responsables, como miembros del grupo conocido como los Yaran, de administrar los asuntos sociales y espirituales de la comunidad bahá'í iraní.

Las vidas de estos siete bahá'ís representan no sólo las vidas de los bahá'ís de Irán, sino también las de aquellos iraníes con ideales altruistas y corazones nobles pertenecientes a todo credo y clase social. Son verdaderos ciudadanos de esa nación que se han esforzado por dedicarse al servicio de la misma. Sus lugares de origen están repartidos por el país entero —desde la capital hasta Sangsar, Yazd, Abadán, Ardistán, Mashhad y Urmía. Sus edades oscilan entre los treinta y siete y los setenta y siete años. Algunos tienen padres ancianos, y todos tienen hijos; el más joven de ellos tenía sólo nueve años cuando su padre fue arrestado. Sus profesiones también son variadas y consisten en especialista en psicología evolutiva, fundador de la primera fábrica automatizada de ladrillos, gerente de una fábrica textil, ingeniero agrícola, directora de escuela, trabajador social y optometrista. Junto con sus ocupaciones profesionales y responsabilidades familiares, han prestado, de forma puramente voluntaria, un distinguido servicio al pueblo de esa tierra, como, por ejemplo, en el avance de la mujer, en el fomento de la alfabetización entre la población en general del país, y en la provisión de medios de educación para los miles de jóvenes bahá’ís a los que se les ha denegado el acceso a universidades iraníes desde el inicio de la Revolución Islámica.

Convencidos de que no habían cometido ningún delito y ya que no existía prueba alguna para respaldar las acusaciones dirigidas contra ellos, tenían la firme esperanza de que mediante los procedimientos judiciales quedarían absueltos. Lamentablemente, hasta ahora han visto sus esperanzas frustradas, y el trato que han recibido ha violado injustamente toda norma legal y todo principio de justicia y equidad. Como atestigua la historia, siempre que ciudadanos

inocentes son llevados a juicios ficticios, es el sistema judicial mismo y aquellos que ejercen autoridad dentro de éste los que son juzgados ante la mirada pública. El caso de estas siete personas, el cual ha sido seguido desde el principio con interés creciente por parte de iraníes y no iraníes por igual, se ha visto continuamente marcado por violaciones tan atroces de la ley que se ha puesto en duda la adhesión al principio de justicia de un sistema que afirma defender

los valores islámicos.

La flagrante injusticia que representa la sentencia a diez años de cárcel impuesta a estos ciudadanos honrados y respetuosos con la ley nos obliga, como representantes ante Naciones Unidas de ciento ochenta y seis comunidades nacionales bahá’ís, a solicitarle que rectifique este grave error y otorgue a los acusados la justicia que se les ha denegado. Esta petición no sólo procede de sus correligionarios del mundo entero, sino también de Naciones Unidas, de

gobiernos y parlamentarios de diferentes partes del globo, de agencias de la sociedad civil y de humanitarios y pensadores sociales; todos ellos han unido sus voces a las nuestras para pedir la liberación inmediata de estos agraviados.

Las autoridades del Ministerio de Inteligencia, haciendo uso de distintas medidas reprobables (detención ilegal, denegación de acceso a representación legal adecuada y métodos de interrogación que infringen los principios de una conducta civilizada y tienen el propósito de extraer confesiones falsas), las cuales transgreden incluso la ley actual del país, hicieron todos los esfuerzos posibles por formular cargos contra ellos. A pesar de esto, los fiscales finalmente

fueron incapaces de presentar ninguna prueba convincente a favor de sus acusaciones. En lugar de ello, pusieron de manifiesto las viles conspiraciones de ciertas autoridades, así como la conducta inhumana y los móviles siniestros de los interrogadores. De hecho, lo que queda ahora claramente visible para todos es la voluntad de las autoridades de pisotear los principios mismos de justicia que son responsables de defender en nombre del pueblo de Irán.

El juicio mismo estaba tan carente de la imparcialidad que debe caracterizar las diligencias judiciales que el proceso resultó ser una auténtica farsa. Los acusados, seguros de su propia inocencia y sin nada que ocultar, pidieron una audiencia pública. Cabría preguntar entonces, ¿cuál fue la razón por la que el juez declaró los procedimientos "abiertos y públicos" y, sin embargo, rechazó la petición de asistencia de observadores, entre ellos representantes de misiones diplomáticas? ¿Por qué se dificultó tanto la asistencia de las familias de los acusados al juicio? ¿Por qué los periodistas fueron excluidos y se permitió la presencia activa de cámaras del gobierno? ¿Cuál fue el motivo para permitir la presencia amenazadora de agentes del Ministerio de Inteligencia a lo largo del juicio? ¿Cómo es que el veredicto emitido por los jueces pudiera tildar la religión de los acusados de "secta descaminada"? ¿No es ésta una señal clara de que el tribunal ha violado el principio legal de neutralidad? La conclusión evidente es que tales acciones han sido motivadas por un prejuicio ciego y por odio contra la comunidad bahá’í a raíz de sus creencias religiosas. ¿Cómo puede construirse una sociedad justa o un mundo justo sobre los cimientos de la opresión irracional y la denegación sistemática a una minoría de sus derechos humanos fundamentales? Todo lo que su país abiertamente defiende en la escena mundial se contradice con el trato que su propio pueblo recibe en su tierra.

El fallo que el tribunal de apelaciones dictaminó el 12 de septiembre de 2010 anuló el veredicto del tribunal de primera instancia relativo a los cargos de espionaje, colaboración con el Estado de Israel y proporción de documentos confidenciales a extranjeros con el propósito de minar la seguridad del Estado. Aquel tribunal de primera instancia ya había hallado a los acusados no culpables de los cargos de “manchar la reputación de la República Islámica de Irán

en la escena internacional” y de “propagar la corrupción en la tierra”. Por tanto, lo que quedó del caso fueron los cargos relativos a las actividades llevadas a cabo por estos siete creyentes responsables de administrar los asuntos sociales y espirituales de la comunidad bahá’í de Irán. Mientras tanto, los jueces, bien conscientes de que no había prueba alguna para sustanciar las acusaciones de haber actuado contra los intereses de Irán y sus ciudadanos, se vieron presionados por las autoridades empeñadas en declararles culpables. Como consecuencia, el poder judicial decidió esencialmente tergiversar y presentar como ilegales las creencias religiosas de los acusados y su servicio prestado a la comunidad bahá’í —un servicio desinteresado que sus compañeros bahá’ís iraníes calurosamente agradecían y apreciaban.

Como resultado, cada uno de ellos fue condenado a diez años de prisión. Esta sentencia ha sido firmemente denunciada no sólo por los acusados mismos, sus familias y la Comunidad Internacional Bahá'í, sino también por defensores de la justicia de Irán y de todo el mundo.

Dado que durante los últimos veinte años el gobierno de la República Islámica de Irán ha sido plenamente consciente del trabajo de estas personas en la administración de los asuntos de la comunidad bahá'í, acusarles ahora de actividades ilegales es tan carente de fundamento e injusto como inexplicable. Nuestra carta abierta de fecha 4 de marzo de 2009 dirigida al Fiscal General de la República Islámica de Irán establecía en detalle el carácter espurio de los cargos

presentados contra los Yaran, y le remitimos a ella para su consideración. Una lectura objetiva de dicha carta confirmará que no hay prueba alguna sobre la que la República Islámica se pueda apoyar para afirmar que los bahá'ís de Irán, entre los que se encuentran estos siete creyentes, representan la más mínima amenaza para el orden público o el bienestar de esa tierra.

No existe ni una sola prueba que respalde la acusación de que estos bahá'ís pretendíanponer en peligro la seguridad nacional, participar en actividades subversivas o hacer propaganda contra el régimen, cargos que los acusados mismos han denegado categóricamente. Tales acusaciones no se corresponden en absoluto con el historial sobresaliente de los bahá'ís de Irán y de todo el mundo, quienes consideran el servicio a su tierra natal y a la humanidad como una obligación moral ineludible; ni tampoco concuerdan en absoluto con las enseñanzas bahá’ís, las cuales indican que

en todo país donde resida algún miembro de este pueblo deberá comportarse para con el Gobierno de ese país con lealtad, honestidad y veracidad”.

El enfoque adoptado por el poder judicial y las acusaciones impuestas contra estas personas constituyen, una vez más, una violación evidente de la libertad de conciencia y de creencia de los ciudadanos iraníes, e infringen de forma descarada el artículo 14 de la Constitución iraní, el cual estipula:

“De acuerdo con el versículo sagrado ‘Dios no os prohíbe que tratéis con amabilidad y equidad a quienes no han combatido contra vosotros por causa de la religión, ni os han expulsado de vuestros hogares’ [60:8], el gobierno de la República de Irán y todos los musulmanes tienen la obligación de tratar a los no musulmanes con amabilidad, en conformidad con los principios de justicia y equidad islámica, y de respetar sus derechos humanos”.

Estos siete presos, los cuales atraviesan ahora el tercer año de lo que recibe, desvergonzadamente, el nombre de detención “provisional”, han sido sujetos a todo tipo de humillaciones y violaciones de sus derechos fundamentales. Su gran determinación y su carácter gentil ante las tribulaciones que han sido obligados a soportar contrastan con la brutalidad de sus opresores, y dan fe de su longanimidad y pureza de intención. Ésta es una verdad que el noble pueblo de Irán puede ver ahora. Los informes que hemos recibido indican que compañeros reclusos admiran su conducta y comportamiento, les ven como luces de esperanza y fuentes de consuelo y desahogo, buscan fortaleza a través de su sabiduría y les consideran como símbolos del espíritu libre y corazón sincero que caracteriza al pueblo de Irán.

Su Señoría, le preguntamos:

  • ¿qué propósito cumple el intento de extinguir estos atributos morales y cualidades espirituales?.
  • ¿Son esos actos de opresión fieles a los principios ensalzados por el profeta Muhammad (la paz sea con Él)?.
  • Sin duda en la prisión de Gohardasht hay otros reclusos inocentes.
  • ¿Cómo puede permitir que se someta a persona alguna al terrible estado de suciedad, pestilencia y enfermedades de esa prisión, y a la privación de instalaciones de higiene personal básica?. Esas condiciones detestables y degradantes son indignas incluso para el más peligroso de los criminales.
  • ¿Cree el gobierno de Irán que los principios de compasión y justicia islámica están en conformidad con las imposiciones de dichas circunstancias sobre los ciudadanos?.
  • ¿Por qué se ignora la apremiante necesidad de los prisioneros de cuidados y tratamiento médico?.
  • ¿Quién será llamado a rendir cuentas si la salud de alguno de estos siete creyentes se agrava?.
  • ¿Por qué no se les proporciona a estas personas inocentes una alimentación adecuada y por qué están confinadas en celdas de espacio tan reducido que les resulta difícil tumbarse o incluso ofrecer sus oraciones diarias?.
  • ¿Por qué el poder judicial les ha privado cruelmente de su derecho de disfrutar de un permiso carcelario?.
  • ¿No pretenden todas estas privaciones quebrantar su ánimo y el de los demás bahá'ís de Irán?.

Considere cómo se está forzando constantemente a los miembros de la comunidad bahá'í a soportar calumnias sobre sus creencias y la tergiversación de su historia en los medios de comunicación respaldados por el gobierno;

a aguantar provocaciones en las calles, provenientes de los púlpitos y con el apoyo de ciertas autoridades, que incitan odio contra ellos;

a sufrir encarcelamiento ilegal;

a verse privados de acceso a una educación superior y a los medios para ganarse la vida;

a que sus hijos sufran abusos y sean el blanco del desprecio en las escuelas, y a ser testigos de la destrucción de sus propiedades

y la profanación de sus cementerios con el apoyo y aprobación de las autoridades del gobierno.

Y aún así, ¿qué resultados han producido esos empeños?.

La respuesta de los bahá'ís de Irán a la persecución que han sufrido durante las últimas décadas les ha convertido, a ojos de la población iraní, en personificaciones del apego inquebrantable al principio espiritual y de la resistencia constructiva ante la opresión. Lo que es más, esto ha contribuido a elevar el deseo de la población de conocer las verdades de su Fe.

En enero de 2010, la Casa Universal de Justicia, el órgano internacional de gobierno de la Fe bahá’í <www.bahai.org>, apuntó en un mensaje dirigido a los bahá’ís de Irán que cuando aquellos que tienen un puesto de autoridad conspiran contra ciudadanos inocentes, a la larga, sus acciones minan su propia credibilidad.

Asimismo, en nuestra carta del 4 de marzo de 2009 dirigida al Fiscal General de la República Islámica, señalamos que las decisiones del poder judicial iraní con respecto a los bahá'ís tendrán repercusiones que irán más allá de la comunidad bahá'í de ese país y afectarán a la libertad de conciencia de todos sus ciudadanos. Albergábamos la esperanza de que, por el bien del honor y reputación de Irán, el poder judicial procuraría ser justo en su sentencia.

Los bahá'ís no son "otros" en su país; son una parte inseparable de la nación iraní.

Las injusticias perpetradas contra ellos son un reflejo de la terrible opresión que ha envuelto a la nación.

En este momento, el que respetase los derechos de los bahá'ís iraníes sería una señal de su voluntad de respetar los derechos de todos los ciudadanos de su país. Enmendar las injusticias que los bahá'ís han sufrido haría renacer, en los corazones de todos los iraníes, la esperanza de que usted está dispuesto a garantizar la justicia para todos.

Nuestro llamamiento, por tanto, es un llamamiento a favor del respeto de los derechos de todo el pueblo iraní.

Con corazones llenos de amor por Irán y del ardiente deseo de contemplar la exaltación y glorificación de esa tierra,

le exhortamos que, como Jefe del Poder Judicial, libere de la prisión a los antiguos miembros de los Yaran y, junto con ellos, a todos los bahá’ís que están encarcelados en todo el país.

Entre ellos se encuentra la Srta. Haleh Rouhi, la Srta. Raha Sabet y el Sr. Sasan Taqva, los tres jóvenes bahá'ís que

han comenzado su cuarto año de encarcelamiento en Shiraz acusados por el crimen de ayudar a niños pobres a aprender a leer y escribir.

De la misma manera, pedimos que se les conceda a los bahá'ís de ese país sus plenos derechos de ciudadanía para que puedan cumplir con su ferviente deseo de contribuir, junto con sus conciudadanos, al progreso de su nación.

Esto no es nada más de lo que usted exige legítimamente para las minorías musulmanas que residen en otros países.

Los bahá’ís simplemente piden el mismo trato por su parte.

Respetuosamente,

Comunidad International Bahá'í

cc: Misión Permanente de la República Islámica de Irán ante Naciones Unidas.


REF. BWNS

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Los tres bahá’ís, encarcelados por hacer trabajo humanitario, empiezan su cuarto año de prisión


A pesar de pruebas irrefutables de que nunca cometieron un crimen, tres bahá’ís empiezan hoy su cuarto año en cautiverio.

Las dos mujeres, Haleh Rouhi y Raha Sabet, y el Sr. Sasan Taqva, fueron detenidos en mayo del 2006, junto a otros 51 bahá’ís y un grupo de amigos musulmanes, por su participación en un programa educativo para niños desfavorecidos en la ciudad de Shiraz y sus alrededores.

Mientras que diez musulmanes y un bahá’í con dificultades de aprendizaje fueron liberados inmediatamente, el resto de bahá’ís fueron acusados de «enseñanza indirecta de la Fe bahá’í». La Sra. Rouhi, la Sra. Sabet y el Sr. Taqva fueron condenados a cuatro años de prisión. Los otros 50 fueron condenados a sentencias iniciales de un año, dada su asistencia a clases obligatorias de Islam.

Parece que hoy, después de tres años, continúan presos bajo las condiciones más duras en un centro de arrestos temporales.

«Según la ley iraní, el Ministerio de Inteligencia no puede encarcelar a los ciudadanos en estos centros, tan sólo retenerlos para la interrogación», dice Bani Dugal, principal representante de la Comunidad Internacional Bahá’í en las Naciones Unidas. «Percibimos que las condiciones han sido totalmente inaceptables durante el largo periodo de encarcelamiento que estas tres personas han sufrido.»

El juicio y el arresto han violado tanto la ley iraní como la ley internacional, afirma la Sra. Dugal. «Y cada pequeña prueba, incluido un informe comisionado por un oficial iraní, ha indicado su inocencia.»

Las autoridades se negaron a tener en cuenta las conclusiones de este investigador. Cuando el informe se hizo público, él mismo escribió otro artículo que negaba los descubrimientos de su informe inicial.

«El Gobierno Iraní no ha conseguido redireccionar un desvío tan evidente de la justicia como este», explica Bani Dugal. «Este es otro caso más de persecución por diferencias religiosas, simple y puramente.»

«¿Por qué si no seguirían detenidas en estas condiciones tres personas cuyo único crimen fue su implicación en proyectos humanitarios que pretenden ayudar a sus conciudadanos?», pregunta.

Encarcelados por ayudar a los pobres

La idea de trabajar especialmente con chicos jóvenes en Shiraz empezó en un grupo de estudio organizado por la Sra. Sabet, quien había estado participando en esfuerzos humanitarios desde el terremoto de 2003 en Irán.

Inicialmente, ella y sus amigos trabajaron en Katsbas, un suburbio conocido por numerosos casos de abuso de drogas y actividades criminales. Allí, el grupo ofrecía clases a niños a fin de prepararlos para sus exámenes de fin de trimestre. Con el total consentimiento de los padres lugareños, se ampliaron esos esfuerzos a fin de ayudar a los niños a desarrollar también habilidades sociales y valores morales.

A medida que su proyecto fue creciendo hasta servir a más de 200 niños en Katsbas, el grupo consiguió el permiso del ayuntamiento para seguir operando. Otro proyecto empezó en Sahlabad, facilitado tanto por bahá’ís como por musulmanes. Una iniciativa mayor, llevada a cabo por 14 tutores, incluía la participación de 100 jóvenes en un centro educativo.

El grupo también organizaba clases semanales de arte para pacientes jóvenes con cáncer, una actividad que fue recibida con mucho entusiasmo por el director de hospital local. Además de esto, también se llevaban a cabo visitas regulares a orfanatos y se ofrecían facilidades a niños discapacitados.

Arrestos y condena

El 19 de mayo del 2006, la policía detuvo al mismo tiempo a tutores y coordinadores del proyecto en seis localidades.

Siguiendo la liberación de sus socios musulmanes, el resto de bahá’ís fueron dejados en libertad durante los primeros días y semanas. La Sra. Rouhi, la Sra. Sabet y el Sr. Taqva fueron retenidos aproximadamente un mes.

Un año después, se llevó a cabo un juicio breve y formal. Los bahá’ís fueron acusados de, entre otras cosas, «enseñanza indirecta de la Fe bahá’í», basándose en que habían usado un libro educacional titulado «Brisas de confirmación». El texto, sin embargo, no hace mención a la Fe bahá’í, tan sólo presenta lecciones morales que se analizan mediante una serie de historias. A pesar del hecho de que el Centro Cultural de la ciudad aprovó el uso del libro, el veredicto declaró que el permiso fue concedido por engaño.

«Los cargos que se les imputaba carecían de base y eran inaceptables bajo el Artículo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, un tratado internacional que Irán firmó, que protege el derecho a expresar unas creencias mediante “adoración, observación, práctica y enseñanza,”» declara Bani Dugal.

«Para empezar, estaba claro que sus actividades eran de naturaleza estricamente humanitaria. En segundo lugar, el tribunal mismo reconoció que el texto que usaban para enseñar no conteía referencia explícita alguna a la Fe bahá’í. Incluso algunos socios musulmanes dijeron que desconocían que sus socios eran bahá’ís o que se pudiera tratar de una actividad de enseñanza de la Fe bahá’í», afirma ella.

La mayoría de los bahá’ís, debido a su temprana edad, recibieron una pena de prisión inicial de un año, a la espera de su asistencia a clases obligatorias organizadas por la Organización de Propaganda Islámica. En estas clases, se rediculizaba, insultaba y tergiversaba la ideología e historia bahá’í.

Sin embargo, la Sra. Sabet, la Sra. Rouhi, y el Sr. Taqva, fueron sentenciados a cuatro años de prisión: tres años por «organizar grupos ilegales» y un año «por enseñar para el beneficio de grupos que van contra el régimen islámico».

Prisión de tránsito

El 19 de noviembre del 2007, la Sra. Sabet, la Sra. Rouhi y el Sr. Taqva fueron llamados a la oficina local del Ministerio de Inteligencia, aparentemente con el fin de recuperar propiedades que les habían confiscado anteriormente. Todo ello resultó ser un engaño. Cuando llegaron, los encerraron inmediatamente en celdas.

Cumplidos tres años, se cree que siguen detenidos en las mismas condiciones. El Sr. Taqva ha estado retenido en una celda claustrofóbica durante todo este tiempo. Las mujeres estaban encarceladas inicialmente juntas en otra celda pequeña, normalmente usada para detenidos a corto plazo. Hoy, cada uno de ellos se encuentra en celdas separadas. No tienen ventanas, camas ni sillas, tan sólo se les ha otorgado un colchón recientemente. Los informes indican que los tres detenidos han desarrollado dolores crónicos de espalda.

Cada cierto tiempo, se les ha concedido «libertad provisional» pero siempre han tenido que volver al Centro de detención para cumplir sus cuatro años.

Durante la mayor parte del encarcelamiento, el Sr. Taqva ha estado sufriendo graves dolores en una pierna ya dañada en un accidente de coche, ciática y debilidad muscular causada por la ausencia de facilidades básicas. Aunque ha sido puesto en libertad en dos ocasiones por necesidades quirúrgicas, sigue todavía sin una atención médica adecuada durante la mayor parte del tiempo. El ejercicio diario y el acceso al aire fresco se limita a 30 minutos al día, nunca en el exterior, sino en una habitación sin techo. Cada vez que deja su celda, le vendan los ojos.

«La presente detención del Sr. Taqva y de sus dos socias es una violación de los estándares internacionales y normas legales», dice Bani Dugal. «Bajo la ley iraní, la gente condenada por crímenes tiene derecho a una prisión designada a confinamiento de largo plazo, donde hay un acceso adecuado a facilidades médicas, comida e higiene. La actual detención de estos tres individuos inocentes en celdas designadas a retenciones de corto plazo viola no solo la decencia común, sino también la ley nacional.»

Informe confidencial ignorado

En junio de 2008, Vali Rustami, inspector y consejero legal de la Oficina de Representantes del Líder Supremo en la provincia de Fars, presentó un informe confidencial, realizado a petición del representante del Líder Supremo de Irán en la provincia.

El Sr. Rustami confirmó que no sólo no había referencia alguna a la religión en las actividades de los prisioneros, sino también que los jóvenes que asistían a las clases le contaron que querían continuar. «Afirmaron que “La verdad es que nosotros aprendimos mucho de este grupo y nos gustaría que volvieran con nosotros de nuevo», informó el Sr. Rustami.

Cuando su artículo se hizo público, escribió otra versión que tergiversaba los descubrimientos iniciales.

Lejos de suponer una amenaza para su sociedad, dice la Sra. Dugal, es evidente que los tres hacían lo que podían para servir a su sociedad. «Al conseguir la gratitud en aquellos a los que servían, los bahá’ís provocaron la ira de su gobierno. Tan sólo la animosidad desenfrenada y el odio cabían en el corazón de tal perversión de la justicia como la que se muestra en este caso».

«Después de tres años en prisión, el rechazo de las autoridades a poner un alto inmediato al trato cruel que se le da a esta gente carece de lógica. Seguimos llamando a la comunidad internacional a alzar sus voces en defensa de estas personas, así como de los siete líderes bahá’ís encarcelados y otros en Irán a quienes se está privando hoy de sus derechos humanos», asevera.


REF. BAHAI.ES

Una resolución de Naciones Unidas muy crítica con Irán por sus continuas violaciones de los derechos humanos

Un comité de la Asamblea General de Naciones Unidas ha criticado a Irán hoy con severidad por sus violaciones continuas y en aumento de los derechos humanos.

Con una votación de 80 contra 44, el Tercer Comité de la Asamblea ha aprobado una resolución que «expresa una profunda preocupación por las violaciones de derechos humanos tan serias, continuas y recurrentes» en Irán. Se han producido 57 abstenciones.

La votación se realizó después de que Irán propusiera «una moción de no acción,» al pedir que se suspendiera el debate con el propósito de bloquear la resolución. La moción falló por 51 votos a favor contra 91 en contra, con 32 abstenciones.

La resolución toma nota detallada de los informes recientes sobre el uso continuo de la tortura en Irán, una campaña intensificada contra los defensores de los derechos humanos, «la extendida desigualdad de género y la violencia contra las mujeres» y la discriminación contra las minorías, incluidos los seguidores de la Fe bahá’í.

«La redacción de la resolución, que es el 23er toque de atención a Irán desde 1985, no deja lugar a dudas de que el mundo sigue profundamente preocupado por las continuas violaciones de los derechos humanos en Irán,» ha declarado Bani Dugal, la representante principal de la Comunidad Internacional Bahá’í ante Naciones Unidas.

El documento de cinco páginas evoca las preocupaciones expresadas por el Secretario General de Naciones Unidas Ban Ki-moon, quien emitió un informe en octubre que criticaba el uso de la tortura y la pena de muerte en Irán, su maltrato a las mujeres y las repetidas violaciones de la aplicación debida de la ley, así como su falta de protección de los derechos de las minorías, tales como las comunidades bahá’í, sufí, baluche y kurda.

La resolución también pide a Irán que coopere con los monitores internacionales de derechos humanos y les deje entrar en el país.

«La Comunidad Internacional Bahá’í está muy satisfecha con esta resolución, no solo por su visión tan clara de lo que está ocurriendo en Irán, sino también por su llamado a aumentar el control,» afirma la Sra. Dugal. «Como dice la resolución, han pasado más de cinco años desde que Irán permitió la entrada de oficiales de Naciones Unidas en el país para investigar informes sobre violaciones de los derechos humanos; algo inaceptable, sobre todo para un país que asegura al mundo que no tiene nada que ocultar.»

Propuesta por 42 promotores, la aprobación de la resolución de hoy por el Tercer Comité asegura prácticamente la aprobación final de la Plenaria de la Asamblea General en diciembre.

La resolución le dedica todo un párrafo al trato de Irán a los seguidores de la Fe bahá’í y cataloga una lista detallada de incidentes y ataques recientes contra los bahá’ís.

Particularmente, describe «pruebas cada vez mayores de los esfuerzos del Estado por identificar, controlar y detener arbitrariamente a los bahá’ís; impedir a los miembros de la comunidad bahá’í asistir a la universidad o ganarse el sustento económico; la confiscación y destrucción de su propiedad» y «la profanación de sus cementerios.» También expresa preocupación por el reciente juicio y sentencia de siete líderes bahá’ís y afirma que se les ha «negado repetidamente el juicio justo.»

REF. BAHAI.ES

jueves, 10 de junio de 2010

Los derechos humanos, en Iran, son objeto de varias campañas a nivel mundial

Ginebra. Para el 12 de junio se ha programado un día mundial de acción para pedir el final de las violaciones de los derechos humanos.

La iniciativa, coordinada por la asociación pro derechos humanos United4Iran, ha sido auspiciada por numerosas organizaciones, entre las que se encuentran Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la Iniciativa de las Mujeres Premio Nobel, la Comunidad Internacional Bahá’í, El Instituto de El Cairo de Estudios sobre Derechos Humanos, la Federación Internacional de Derechos Humanos y Pen International.

“Respaldando esta iniciativa no partidista, nos unimos a ciudadanos corrientes de todo el mundo que ponen de relieve las continuadas y generalizadas violaciones de los derechos humanos en Irán”, señala Diane Ala’i, representante de la Comunidad Internacional Bahá’í en la Oficina de la ONU en Ginebra.

Estas destacadas organizaciones no gubernamentales aúnan esfuerzos con un amplio abanico de plataformas locales, estudiantiles y online para celebrar eventos en ciudades y en campus en todo el mundo de manera simultánea. Entre las iniciativas online figura el envío de mensajes a destinatarios específicos en señal de apoyo a prisioneros de conciencia concretos. La web de la campaña puede visitarse aquí: http://12june.org/.

Una respuesta “asombrosa”

A principios de este mes, para recordar el segundo aniversario del encarcelamiento –el 14 de mayo– de los siete dirigentes bahá’ís, United4Iran ha llamado a las personas a que manifiesten su respaldo a los bahá’ís construyendo una sencilla réplica de las pequeñas celdas en las que están encarcelados y fotografiándolas.

“La respuesta fue asombrosa”, informaba el sitio web United4Iran. “Mensajes, correos electrónicos, videos, viejas fotografías de los dirigentes, antiguos estudiantes, y representantes comunitarios de todo el mundo tomaron parte”.

Se pidió a los partidarios de la causa de los siete bahá’ís que, como muestra de solidaridad, reprodujeran las celdas compartidas por los prisioneros bahá’ís a tamaño real y ocuparan el espacio correspondiente a continuación, con el fin de apreciar su sufrimiento de mejor forma.

Las celdas de los bahá’ís en la prisión de Evin no tienen camas, lo que obliga a los prisioneros a dormir en el suelo, hecho de hormigón.

Se ha publicado en Internet un video que muestra algunas de las fotos que recibió la organización. Pueden ver el video en: http://united4iran.com/2010/05/replicating-the-prison-conditions-of-the-7-bahai-video-of-worldwide-solidarity.

United4Iran también ha publicado una vieja fotografía de uno de los bahá’ís, Fariba Kamalabadi, con una de sus antiguas alumnas. La alumna envió la imagen a United4Iran junto con un fragmento de una carta que escribió a su profesora: “Ahora que estás en prisión… por hacer del mundo un lugar mejor… se me llenan los ojos de lágrimas. Y todo lo que puedo hacer es orar. Siempre recordaré las cosas que me enseñaste”. “Agradecemos esta efusión de simpatía que está siendo brindada a las personas de Irán que son objeto de represión”, señaló la Sra. Ala’i.

Pueden visitar el sitio web de United4Iran aquí: www.united4iran.com.

Otras iniciativas

Diversas organizaciones han lanzado recientemente campañas de apoyo a la perseguida comunidad bahá’í de Irán. El número más reciente de la revista de la sección francesa de la organización “Acción de los Cristianos para la Abolición de la Tortura” (ACAT-France) lanza un llamamiento a la acción en señal de apoyo a los siete líderes bahá’ís encarcelados, así como a otros doce bahá’ís que han sido arrestados recientemente.

El 14 de marzo, para conmemorar la festividad del año nuevo persa, Amnistía Internacional solicitó que se enviaran mensajes de buena voluntad a los prisioneros de conciencia en Irán.

Los dirigentes de la comunidad bahá’í iraní que están detenidos se encontraban entre los siete casos seleccionados por Amnistía Internacional.

Hasta la fecha se han recibido casi seiscientos mensajes dirigidos a los prisioneros bahá’ís –de forma tanto individual como colectiva– desde lugares tan distantes como Japón, Nueva Zelanda, los Países Bajos y los Estados Unidos. Aquí pueden encontrar más datos sobre la campaña de Amnistía Internacional:
http://livewire.amnesty.org/2010/03/16/supporting-iranian-prisoners-of-conscience/#more-1795

Los siete dirigentes bahá’ís que han permanecido encarcelados en Teherán a lo largo de los últimos dos años se cuentan entre los treinta y ocho bahá’ís que están en prisión en Irán en la actualidad a causa de su religión.

Pueden seguir la capaña en el link: http://12june.org/

jueves, 15 de abril de 2010

Perseguida iraní encuentra refugio en Miami


 Nadia Riazati, iraní refugiada en Estados Unidos, denunció en la Universidad Internacional de La Florida la violación de los Derechos Humanos de los 300,000 iraníes que pertenecen a la fe bahá í.
Nadia Riazati, iraní refugiada en Estados Unidos, denunció en la Universidad Internacional de La Florida la violación de los Derechos Humanos de los 300,000 iraníes que pertenecen a la fe bahá í.
hector gabino-el nuevo herald

DSHOER@ELNUEVOHERALD.COM

Desde temprana edad, Nadia Riazati conoció el dolor de la discriminación, la humillación y el castigo. Al ser expulsada de la escuela en Irán por dar a conocer su religión, la maestra la insultó. ``Ensuciaste nuestra escuela'', le recriminó.

Riazati, de 28 años, pertenece a la fe bahá'í, la minoría no islámica más numerosa de Irán que ha sido blanco de implacables persecuciones del gobierno durante décadas. Debido a sus creencias religiosas, le prohibieron estudiar en la universidad. Hace dos años, después de siete intentos fallidos, consiguió salir del país.

``El gobierno de Irán quieredestruirnos cultural e intelectualmente al negarnos la oportunidad de educarnos'', afirmó Riazati, quien estudia un doctorado en sociología en la Universidad Internacional de la Florida.

Con el apoyo de la Asamblea Espiritual Bahá'í de Miami Beach y el Comité Judío Norteamericano, entre otras organizaciones, Riazati subió el domingo al podio en un auditorio de la universidad y, entre sollozos, denunció la violación de los Derechos Humanos de los 300,000 iraníes de creencias bahá'í.

En un esfuerzo para crear mayor conciencia en el sur de la Florida sobre la aflicción de los bahá'ís en Irán, una audiencia multiétnica la escuchó leer los nombres de los siete bahá'ís arrestados hace dos años bajo cargos de actividad antigubernamental, incluyendo la colaboración con Israel. Algunos de los cargos conllevan la pena de muerte. A los siete no los han dejado reunirse con su abogada, la Nóbel de la Paz del 2003 Shirin Ebadi.

``Mientras que el régimen [iraní] castiga a los bahá'ís con un celo particular, su brutalidad no conoce los límites'', manifestó la congresista republicana de Miami, Ileana Ros-Lehtinen, oradora del foro. ``Desde las tramposas elecciones de junio pasado, el régimen ha intensificado su represión, al reforzar las restricciones a la libertad de religión, expresión, asamblea y prensa''.

El bahaísmo fue fundado en Persia a mediados del siglo XIX con el propósito de unir a las razas y pueblos en una causa universal y en una fe común. Actualmente, cobija a 6 millones de seguidores a escala mundial cuyos orígenes étnicos y religiosos son diversos. En el sur de la Florida hay una pequeña comunidad que se reúne en las casas de sus miembros. En los últimos años, 150 bahá'ís iraníes han encontrado refugiado en el área.

Desde sus orígenes, los bahá'ís han sido víctimas de masacres en Irán. Una nueva ola represiva comenzó tras la Revolución Islámica de 1979. El estado ha despedido a miles de cargos gubernamentales, ha invalidado sus matrimonios y ha confiscado sus pensiones y ahorros. Entre estas directivas el gobierno iraní figura la exclusión y expulsión de estudiantes como Riazati de las universidades.

Riazati expresó que era una alumna ejemplar destacada en estudios islámicos. En el último año de secundaria, ayudó a sus compañeros de clase -- en su mayoría musulmanes -- a prepararse para el examen de admisión a la universidad que no le permitirían presentar.

``Mientras estuviera en la escuela, me era prohibido decirle a mis compañeros que era bahá'í'', recordó. ``Pero luego de graduarnos, todo el mundo me preguntó el rango en el examen de admisión. Cuando les dije que no había participado, se sorprendieron''.

Al igual que miles de jóvenes de su fe, no tuvo otra opción que ingresar al Instituto Bahai, que no es reconocido por el gobierno iraní. Las clases se imparten en sus hogares. Estudió biología, religión y sociología. Pero quería continuar sus estudios y no quería salir ilegalmente de Irán.

Aplicó siete veces para obtener un pasaporte iraní, pero las autoridades no se lo dieron. Para obtenerlo, le dijeron tenía que declarase musulmana.

Valió la pena la perseverancia. En el octavo intento, los funcionarios no sólo le emitieron el documento, sino que también la llamaron a su casa para decirle ``¿Por qué no te has ido del país. Vete''.

``El propósito de mi creación es el servicio a la humanidad'', explicó. ``La educación es una herramienta importante''.



Read more: http://www.elnuevoherald.com/2010/04/12/694710/perseguida-irani-encuentra-refugio.html?storylink=fb#ixzz0lD1wx8x1

viernes, 9 de abril de 2010

Senado condena violaciones a los DD.HH. en Irán

VALPARAÍSO.- Por 13 votos a favor, dos en contra y una abstención, el Senado aprobó un proyecto de acuerdo que solicita al Presidente Sebastián Piñera que "realice las gestiones diplomáticas necesarias para elevar la protesta del Gobierno ante la ONU, por las violaciones a los derechos humanos en la República Islámica de Irán contra todos los que tienen ideas o profesan religiones diferentes a la oficial de ese país".

La iniciativa, que fue presentada por los senadores Antonio Horvath, Carlos Cantero, José García Ruminot, Guido Girardi, Hernán Larraín, Hosaín Sabag y Andrés Zaldívar, condena además "la existencia de los presos de conciencia en Irán que, tanto por sus ideas políticas como religiosas, son sometidos a juicios injustos, ejecuciones y actos de tortura".

Los parlamentarios expresaron que la petición se fundamenta en "las constantes violaciones a los derechos humanos cometidas por Irán, sometiendo a juicios que no se apegan a las normas internacionales de administración de justicia y decretando ejecuciones arbitrarias a todos aquellos que tengan ideas políticas o religiones diferentes a la oficial".

Manifestaron que ese país enfrenta un agravamiento de la violencia política "tras las últimas elecciones presidenciales de junio del 2009, a raíz de las protestas por los resultados que acusaban de fraude la victoria del reelegido Presidente Mahmud Ahmadineyad".

Precisaron que desde entonces "observadores internacionales han registrado numerosas ejecuciones realizadas sin la adecuada defensa legal de los prisioneros, que incluyeron a menores de edad, además de otros actos de represión de la libertad de expresión y el uso de violencia como tortura, palizas y violaciones para silenciar a los disidentes, acciones que afectaron a periodistas, defensores de derechos humanos y estudiantes".

Al respecto, recordaron "la reciente resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas condenando las serias y recurrentes violaciones de los derechos humanos, fechada en noviembre del 2009 presentada por el gobierno de Canadá, co- patrocinada por 42 países y aprobada por 74 naciones miembros del organismo internacional, entre las cuales se encuentra Chile".

Agregaron que dicho documento, que se halla entre los pronunciamientos más fuertes sobre la situación en Irán en más de 25 años, envía un potente mensaje al gobierno de ese país e identifica numerosas violaciones, "incluyendo el uso de la tortura, el repetido abuso de los derechos legales, la violenta represión de las mujeres y la recurrente discriminación contra grupos minoritarios como árabes, azeríes, bahá’ís, baluchis, kurdos, cristianos, judíos, musulmanes sunitas y sufíes, y sus defensores".

Certifica.com

viernes, 26 de marzo de 2010

Carta abierta al pueblo iraní

La siguiente es la traducción de una carta abierta dirigida al pueblo iraní por un grupo de estudiantes bahá’ís a quienes se ha denegado el derecho a recibir una educación superior.





Noble pueblo de Irán,

No creemos que sea necesario hablaros de nuestro amor por Irán y los iraníes. Cualquier persona que ha tenido contacto con los bahá’ís de Irán es, indudablemente, muy consciente de la devoción que sienten por su tierra y por sus queridos compatriotas.
Sin embargo, tal como decía un poeta,

“Los guardias de mi jaula rompieron mi silencio
Rompieron mi corazón, rebosante de paciencia”

El tiempo de esperar y de vacilar ha llegado a su fin. La pluma, en las manos de los represivos gobernantes, no escribe sino difamación, tergiversación de los hechos y escarnio. Su papel está empapado en la oscuridad del dogma, la aversión y el despotismo. Mis queridos compatriotas, vosotros también deberíais presentar una pluma y un papel, pues amáis la libertad, y amáis la bondad y la pasión. El poder del pensamiento y del corazón es más intenso que un millar de armas.

Nosotros somos iraníes, de la Fe bahá’í. Nuestros deseos se realizarán cuando Irán esté orgulloso y los iraníes sean ennoblecidos. En cambio, [en Irán] somos privados de nuestros derechos civiles básicos. Aunque no tengamos derecho a asistir a las universidades de nuestro país, hemos defendido sin cesar la dignidad y el honor de los iraníes. Hemos mostrado compasión por esta tierra y su pueblo con todo nuestro corazón y nuestra alma. A pesar de todas las injusticias que hemos de soportar, esta tierra es sagrada y un motivo de orgullo para nosotros.

En busca de nuestro derecho a la educación, hemos recurrido a muchos organismos gubernamentales, tales como el Ministerio de Educación Superior, la Oficina de Evaluación (responsable de los exámenes superiores) y la Oficina Presidencial. [En respuesta] se nos ha insultado o amenazado.

Las violaciones deliberadas de los derechos humanos en Irán no son nada nuevo. Todo el mundo, de una u otra forma, se enfrenta a alguna. Los seguidores de la Fe bahá’í parecen haber sido despojados de sus derechos humanos más que los demás. Los bahá’ís no han conocido la justicia, la equidad ni la igualdad en los últimos treinta años.

Los violadores de estos derechos no se han conformado con insultar y difamar. El régimen tiene una oscura trayectoria; hay bahá’ís que han sido quemados; propiedades bahá’ís que han sido saqueadas y confiscadas, y bahá’ís que han sido amenazados, torturados y encarcelados. A pesar de la medida de crueldad que los bahá’ís han soportado, nunca se han rendido ante las injusticias.

A pesar de todo esto, no podemos quejarnos de estos opresores; resulta evidente a los ojos de todos que el poder y la riqueza ciegan a aquellos que se someten a ellos. Transforman sus sentimientos exaltados en odio y violencia hasta tal punto que no reconocen el carácter humano de los demás, por no hablar del respeto a sus derechos.

Los jóvenes bahá’ís que se dedicaban a servir a sus conciudadanos ayudando a los niños desfavorecidos de sus ciudades eran arrestados y detenidos por atreverse a asistir a sus compatriotas. Las personas que presentan sus quejas relativas al derecho a la educación a los funcionarios son insultadas e intimidadas. En la actualidad algunas están en prisión. Contratan a mercenarios que no saben nada sobre el pueblo bahá’í para que escriban lo que quieran contra los seguidores de esta fe, con el fin de deteriorar su condición social. Ni una palabra de lo que dicen es cierto, y aun así, cuando tratamos de esclarecer los hechos y sacar la verdad a la luz, se nos ataca mediante acciones legales partiendo de la premisa, falsa, de que actuamos contra la seguridad nacional y que insultamos al Islam.

Tal y como mencionamos antes, no esperamos mucho de ellos. Sin embargo, estamos decepcionados con aquellos de nuestros conciudadanos que prestan oído y creen a quienes dicen lo que quieren, deforman la verdad, difaman y calumnian, e incluso violan la ley. Estamos afligidos por aquellos compatriotas que acosan a sus conciudadanos en virtud de un dogma religioso, y que transforman las escuelas a las que van niños bahá’ís de corta edad en un lugar en el que acosan, menosprecian e insultan a estos jóvenes indefensos. Nos entristece ver a aquellos que aprueban, sin indagar ni examinar lo que oyen, sin reparar en las consecuencias de semejantes afirmaciones.

Hagáis lo que hagáis, seguís siendo nuestros compatriotas, y seres humanos, y no dejaremos de amaros. Lo que perdura en nuestros corazones no es odio y resentimiento, sino amor. Te quiero, conciudadano abusador y opresivo mío. Te amamos, oprimido y maltratado compatriota nuestro. Ya seas musulmán, cristiano o de otra fe; sea el que sea tu oficio y condición, ya seas rico o pobre; ya seas equitativo o injusto; ya estés cultivado o seas analfabeto; ya seas negro o blanco, te amamos afectuosamente.

El Año Nuevo es una ocasión para renovar pensamientos y emociones. Celebrémoslo, e independientemente de todo dogma, tomémonos de las manos. Levantémonos, con un alma y un corazón, unidos por la compasión y el respeto mutuo, a servir a la sagrada tierra de Irán.

Un grupo de estudiantes bahá’ís privados de educación.

18 de marzo de 2010

Fuente: http://chrr.us/spip.php?article8997
Traducción: Irán Press Watch

miércoles, 13 de enero de 2010

Juicio a los bahai en Irán

[Noticia publicada en el periódico El Mundo, de España]

Otra injusticia puede estar a punto de cometerse en Irán. El martes comenzó el juicio en Teherán a siete líderes de la comunidad bahai de allí. Cinco hombres y dos mujeres acusados de espiar para Israel y para EEUU. Por ello, pueden ser condenados a muerte. Llevan 20 meses detenidos. El primer día en el tribunal ha sido a puerta cerrada. Una de las abogadas defensoras, Shirin Ebadi, premio Nóbel de la Paz, pidió este miércoles la liberación inmediata. "Su detención va en contra de las leyes de la República Islámica".

¿Quiénes son los bahai? El primero que conocí fue Farit F., ejecutivo iraní que me contó su historia un día al caer la tarde sobre el Bósforo. Allí me llevó varios libros escritos en ladino, la lengua de los sefardíes en Turquía. Sabía Farit de mi interés por los judíos españoles que se instalaron en Estambul tras su expulsión de España. Al final, de eso hablamos poco.

El relato de su vida resultó demasiado intrigante: su padre asesinado por revolucionarios islámicos tras 11 meses de estancia en la siniestra prisión de Evin (la misma en la que están los siete juzgados); la posterior salida a pie de la familia (madre incluida) a través de las montañas, y la desesperación de empezar desde cero en tres países diferentes (Reino Unido, Canadá y Turquía).

Todo, por ser seguidor de una religión extremadamente dócil fundada por el persa Bahaullah hace 160 años. Los bahai (seis millones en todo el mundo) creen en la unidad del mundo, de la religión y de la raza humana. De algún modo, este hombre fue el primer gran teórico de la globalización.

Para los clérigos iraníes, se trata de una herejía porque los bahai creen que Bahaullah fue el último profeta. Según los musulmanes, Mahoma representa el final (khatam). Profesar la fe bahai resulta así mucho peor que ser cristiano o judío. Pero a los mulas les disgusta sobre todo la piedra angular de esta religión: la igualdad entre el hombre y la mujer.

Desde Dubai, otro seguidor de esta religión comparte conmigo una de las frases favoritas de Bahaullah: "La mejor creación del universo es el ser humano. Y la corona de esta creación son las mujeres, porque ellas son las educadoras de la siguiente generación". Los abuelos de este seguidor iraní están enterrados en un cementerio de Teherán que fue destruido por el régimen islámico, como el resto de los lugares sagrados de los bahai. El no habla mal de los barbudos. Los bahai tienen prohibido matar, mentir e involucrarse en la política.

Los 500.000 que permanecen en Irán están totalmente discriminados. Para la mayoría de los empleos en ese país hay que rellenar una ficha indicando la religión que se profesa. Por ello tampoco pueden ir a la Universidad (gracias a Internet, los jóvenes bahai consiguen graduarse ahora).

Desde su ONG, cherieblairfoundation.org), la mujer de Tony Blair pidió el martes en 'The Guardian' que no se utilice a estas siete personas como cabezas de turco por un régimen desesperadamente preocupado por la fuerza de la Revolución Verde. Hará falta mucha presión internacional para que los barbudos escuchen.

REF.: EL MUNDO.ES

lunes, 11 de enero de 2010

La Comunidad Internacional Bahá’í niega que los bahá’ís arrestados tuvieran armas

  • Ginebra, 9 de enero (BWNS) – La Comunidad Internacional Bahá’í ha rechazado de pleno las nuevas acusaciones del gobierno iraní de que se han encontrado armas y munición en los hogares de los bahá’ís que fueron arrestados en Teherán el pasado domingo.
    “Esto no es sino una mentira descarada”, señala Diane Ala’i, representante de la Comunidad Internacional Bahá’í ante la ONU en Ginebra. “Los bahá’ís están comprometidos con la no-violencia absoluta por sus principios más fundamentales, y cualquier denuncia de que podrían haber habido armas o “cartuchos” en sus hogares es sencilla y completamente inverosímil.”
    “Sin duda alguna, se trata de mentiras sin fundamento, fabricadas por el gobierno para fomentar una atmósfera de prejuicio y odio contra la comunidad bahá’í iraní. Durante más de un siglo los bahá’ís han sufrido toda forma de persecución en Irán y no han recurrido a la violencia armada, y esto es conocido de todos. Lamentablemente, el gobierno iraní, una vez más, está recurriendo a falacias descaradas para justificar sus abominables intenciones para con la comunidad bahá’í. Debería saber que estas mentiras carecen absolutamente de toda credibilidad.”
    “Nos preocupa especialmente el hecho de que estas acusaciones se conocen sólo unos días antes del anunciado juicio de siete líderes bahá’ís, que han estado encerrados durante casi dos años bajo acusaciones igualmente infundadas”, señaló.
    “Estos últimos cargos son sumamente exagerados, y serían ridículos si no fuera tan obvio que están dirigidos a poner en peligro vidas inocentes”, dijo. “Como dijimos anteriormente, en lugar de asumir responsabilidad por el caos existente en el país, el gobierno iraní trata de responsabilizar a los demás, entre los que se encuentran potencias extranjeras, organizaciones internacionales y medios de comunicación, estudiantes, mujeres y terroristas.”
    El viernes varias agencias de noticias informaron de que el fiscal general de Teherán, Abbas Jafari Dolatabadi, señaló que los bahá’ís apresados el pasado domingo “fueron arrestados porque tuvieron un papel en la organización de las protestas de la Ashura, y concretamente por haber enviado fotos de los disturbios al extranjero.”
    “No fueron arrestados por ser bahá’ís”, dijo el Sr. Dolatabadi, según la agencia Agence France Presse. “A algunos de ellos les fueron incautadas armas y munición en sus hogares”.
    La Sra. Ala’i también desmintió las afirmaciones del Sr. Dolatabadi de que los bahá’ís estaban involucrados en la planificación de las protestas de la Ashura, o en cualesquiera actividades violentas o subversivas relacionadas con la últimas revueltas en Irán.
    “A lo largo de los últimos treinta años, los bahá’ís iraníes han sido sometidos a las peores formas de persecución, desde ejecuciones arbitrarias hasta la exclusión de sus hijos de la escuela”, señala la Sra. Ala’i. “Sin embargo, tan sólo han respondido con medios que son pacíficos y legales”.
    Está previsto que siete líderes bahá’ís sean juzgados el martes bajo falsas acusaciones de espionaje, “insulto a las figuras religiosas” y “propaganda” contra el gobierno. Desde mediados de 2008 permanecen encarcelados en la prisión de Evin. Los siete son Fariba Kamalabadi, Jamaloddin Khanjani, Afif Naeimi, Saeid Rezaie, Mahvash Sabet, Behrouz Tavakkoli, y Vahid Tizfahm.
    La mañana del pasado domingo, trece bahá’ís fueron arrestados tras las redadas llevadas a cabo en sus hogares de Teherán. Tres han sido puestos en libertad pero diez permanecen detenidos en la prisión de Evin.
    Estos son Leva Khanjani, nieta de Jamaloddin Khanjani; y su marido, Babak Mobasher; Jinous Sobhani, antigua secretaria de la Sra. Shirin Ebadi, y su marido, Artin Ghazanfari; Mehran Rowhani y Farid Rowhani, que son hermanos; Payam Fanaian; Nikav Hoveydaie; y Ebrahim Shadmehr y su hijo, Zavosh Shadmehr.

    Fuente: BWNS

Arrestadas cuatro mujeres bahá’ís en el norte de Irán

(HRA) Entre el 15 y el 19 de diciembre cuatro mujeres fueron arrestadas en la ciudad de Sari, cerca del Mar Caspio, en la provincia de Mazindaran. Las cuatro mujeres detenidas, Samira Samiee, Sepideh Masumi, Sepideh Zamani y Saha Zamani, son residentes en dicha localidad.

La mañana del martes, 15 de diciembre, agentes de las fuerzas de seguridad se presentaron en el hogar de Samira Samiee, y de su marido Fardin Yousefi, registraron su hogar, destrozaron imágenes bahá’ís, confiscaron algunas de sus pertenencias, arrestaron a Samira y golpearon, insultaron y amenazaron con spray de pimienta a su marido, que estaba protestando ante el arresto de su mujer.

Sobre la misma hora, 15 agentes se presentaron en el hogar de Sepideh Masumi; dado que no se encontraba en casa, registraron su hogar e insultaron a su padre, un hombre mayor, en un tono muy vulgar (llamándole, por ejemplo, religiosamente “intocable”). Los agentes ejercieron presión sobre la madre de Sepideh y le hicieron prometer que Sepideh se personaría ante los agentes el sábado 19.

Como consecuencia, Sepideh Masumi, junto con Sepideh y Saha Zamani, que también fueron citados a comparecer ante el tribunal, acudieron al mismo. Después de ser interrogados durante muchas horas, al dejar el tribunal fueron arrestadas por agentes del Ministerio de Inteligencia y trasladadas una celda de detención.

Además, días más tarde, otros dos bahá’ís de Semnan y Sari fueron arrestados, y tres bahá’ís de Yasuj fueron condenados a prisión y exilio.

Fuente: Television Washington

REF.: IPW

Dos bahá’ís condenados a un año de prisión en Hamedan

  • (HRA) Dos ciudadanos bahá’ís de Hamedan, Sahba Khademi y Sorour Sorouryan, que habían sido acusados de propagar la Fe bahá’í y de hacer propaganda contra el régimen, han sido condenados a un año de prisión. El juicio de estos dos ciudadanos tuvo lugar a finales de diciembre.

    Según la misma fuente, Nasrin Rahimi y Mehrangiz Husaini, que fueron condenados bajo las mismas acusaciones, están cumpliendo sus sentencias de un año de cárcel en la prisión de Hamedan.

    REF.: IPW

13 Bahá’ís detenidos, 10 permanecen en prisión

El 3 de diciembre 13 bahá’ís fueron arrestados, aunque 3 fueron liberados, diez permanecen en prisión. La situación de estos diez bahá’ís se está agravando.

El canal de la BBC Persa reportó que nueve bahá’ís fueron arrestados en Tehrán en la mañana del 3 de diciembre. Según informes del Comité de Reporteros de los Derechos Hunamos, 13 bahá’ís fueron arrestados, 3 fueron puestos en libertad, pero los otros 10 permanecen en la prisión de Evin.

Estos son: Leva Khanjani y su marido, Babak Mobasher; Jinous Sobhani, antigua secretaria de la Sra. Shirin Ebadi, y su marido, Artin Ghazanfari; Mehran Rowhani y Farid Rowhani, que son hermanos; Payam Fanaian; Nikav Hoveydaie; y Ebrahim Shadmehr y su hijo, Zavosh Shadmehr.

Diane Ala'i Representante de la Comunidad Internacional Bahá'í ante la ONU en Ginebra

Diane Ala'i, representante de la Comunidad Internacional Bahá'í ante la ONU en Ginebra

Diane Ala’i, representante de la Comunidad Internacional Bahá’í ante la ONU en Ginebra dijo a la BBC Persa, que las autoridades podrían estar utilizando las protestas contra el régimen general del día de la Ashura (27 de diciembre), como excusa para intensificar la persecución a los bahá’ís. Como ya hemos mencionado, el regimen iraní ha lanzado recientemente una campaña de propaganda que acusa a los bahá’ís de organizar las recientes protestas en Irán.

Días más tarde se reportó:

Los bahá’ís siguen siendo tratados como chivos expiatorios ante los medios estatales, las autoridades iraníes anuncian cargos contra los bahá’ís recientemente detenidos.

El fiscal de Teherán, Abbas Jafari Dolatabadi, fue citado por IRNA (Agencia de Noticias de la República Islámica) diciendo que los bahá’ís recientemente arrestados en Teherán fueron detenidos por su papel en las protestas el dia del Ashura y por enviar fotos de las protestas al extranjero. Segun el fiscal, “No fueron arrestados por ser bahá’ís. Se incautaron armas y munición en casas de algunos de ellos”. Este cargo es especialmente peligroso, la lucha armada contra la República Islámica es un delito castigable con la pena de muerte.

Los medios de comunicacion nacionales de Irán han estado acusando a los bahá’ís de estar tras los recientes disturbios en Irán, en particular en las manifestaciones en el Ashura. Irán Press TV informó a principios de esta semana sobre una reunión informativa con funcionarios del Ministerio de Inteligencia Iraní, legisladores de Seguridad Nacional y la Comisión de Política Exterior de majlis (Parlamento Iraní). En la reunión, los funcionarios del Ministerio dijeron que los monárquicos, marxistas anti-revolucionarios y bahá’ís están detrás de los disturbios.

Raja News, un sitio web asociado con el gobierno de Ahmadinejad, afirmó que en las recientes elecciones, algunos miembros de la “Secta bahá’í”, junto con los Mujahideen-e Khalq, apoyaron a Mir-Hossein Mousavi y a Mehdi Karoubi en un claro intento de desacreditar a los líderes de la oposición. Según el informe, “Los líderes de la Comunidad Bahá’í han lanzado una campaña para que los países occidentales e Israel tomen posturas contra el régimen islámico”.

La comunidad Internacional Bahá’í respondió a estas acusaciones:

Ginebra, 9 de enero (BWNS) – La Comunidad Internacional Bahá’í ha rechazado de pleno las nuevas acusaciones del gobierno iraní de que se han encontrado armas y munición en los hogares de los bahá’ís que fueron arrestados en Teherán el pasado domingo.

“Esto no es sino una mentira descarada”, señala Diane Ala’i, representante de la Comunidad Internacional Bahá’í ante la ONU en Ginebra. “Los bahá’ís están comprometidos con la no-violencia absoluta por sus principios más fundamentales, y cualquier denuncia de que podrían haber habido armas o ‘cartuchos’ en sus hogares es sencilla y completamente inverosímil.”

“Sin duda alguna, se trata de mentiras sin fundamento, fabricadas por el gobierno para fomentar una atmósfera de prejuicio y odio contra la comunidad bahá’í iraní. Durante más de un siglo los bahá’ís han sufrido toda forma de persecución en Irán y no han recurrido a la violencia armada, y esto es conocido de todos. Lamentablemente, el gobierno iraní, una vez más, está recurriendo a falacias descaradas para justificar sus abominables intenciones para con la comunidad bahá’í. Debería saber que estas mentiras carecen absolutamente de toda credibilidad.”

“Nos preocupa especialmente el hecho de que estas acusaciones se conocen sólo unos días antes del anunciado juicio de siete líderes bahá’ís, que han estado encerrados durante casi dos años bajo acusaciones igualmente infundadas”, señaló.

“Estos últimos cargos son sumamente exagerados, y serían ridículos si no fuera tan obvio que están dirigidos a poner en peligro vidas inocentes”, dijo. “Como dijimos anteriormente, en lugar de asumir responsabilidad por el caos existente en el país, el gobierno iraní trata de responsabilizar a los demás, entre los que se encuentran potencias extranjeras, organizaciones internacionales y medios de comunicación, estudiantes, mujeres y terroristas.”

La Sra. Ala’i también desmintió las afirmaciones del Sr. Dolatabadi (Fiscal general de Teherán) de que los bahá’ís estaban involucrados en la planificación de las protestas de la Ashura, o en cualesquiera actividades violentas o subversivas relacionadas con la últimas revueltas en Irán.

“A lo largo de los últimos treinta años, los bahá’ís iraníes han sido sometidos a las peores formas de persecución, desde ejecuciones arbitrarias hasta la exclusión de sus hijos de la escuela”, señala la Sra. Ala’i. “Sin embargo, tan sólo han respondido con medios que son pacíficos y legales”.

Está previsto que siete líderes bahá’ís sean juzgados el martes bajo falsas acusaciones de espionaje, “insulto a las figuras religiosas” y “propaganda” contra el gobierno. Desde mediados de 2008 permanecen encarcelados en la prisión de Evin. Los siete son Fariba Kamalabadi, Jamaloddin Khanjani, Afif Naeimi, Saeid Rezaie, Mahvash Sabet, Behrouz Tavakkoli, y Vahid Tizfahm.

La mañana del pasado domingo, trece bahá’ís fueron arrestados tras las redadas llevadas a cabo en sus hogares de Teherán. Tres han sido puestos en libertad pero diez permanecen detenidos en la prisión de Evin.

Estos son Leva Khanjani, nieta de Jamaloddin Khanjani; y su marido, Babak Mobasher; Jinous Sobhani, antigua secretaria de la Sra. Shirin Ebadi, y su marido, Artin Ghazanfari; Mehran Rowhani y Farid Rowhani, que son hermanos; Payam Fanaian; Nikav Hoveydaie; y Ebrahim Shadmehr y su hijo, Zavosh Shadmehr.

Fuentes: The Muslim Network for Bahá’í Rights

REF.: EDP


Iran Press Watch