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jueves, 1 de diciembre de 2011

Ian C. Semple, 1928-2011


Ian C. Semple, quien fuera miembro de la Casa Universal de Justicia, desde su establecimiento en 1963 hasta el 2005, ascendió hoy [01 de diciembre 2011] al Reino de Abhá, en Suiza, a los 82 años.

Nuestras oraciones por su alma y en agradecimiento por una vida entregada a la nuestra Amada Fe, de la cual fue miembro desde 1950.

¡Dios lo bendiga!

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Empiezan en Chile las obras de excavación del «templo de la luz»


Las obras de excavación de la nueva Casa de Adoración bahá’í del continente sudamericano ya están en marcha en Santiago, la capital chilena.

Las obras de los cimientos comienzan después de una larga búsqueda de un terreno y de dificultades técnicas sin precedentes, como la invención de un material completamente nuevo para el exterior de la edificación. El lugar escogido está en las colinas de Peñalolén, una comuna del este de la ciudad, en las faldas de los Andes.

«Nos complace informarles de que en Chile han comenzado las obras de excavación en el terreno en el que ha de alzarse la última de las Casas de Adoración continentales,» escribía la Casa Universal de Justicia el 26 de noviembre, expresando su esperanza de que los bahá’ís de todo el mundo «se regocijarán al saber acerca del hito logrado…»

«Para llegar a este punto se han vencido muchos obstáculos;» señalaba la Casa de Justicia.

Siamak Hariri (de la firma de arquitectos canadiense Hariri-Pontarini Arquitects, que ha diseñado la Casa de Adoración) está encantado. «Es un momento realmente gratificante,» afirma. «Hemos encontrado un emplazamiento extraordinario, visible desde todo Santiago. Incluso si alguien llega al aeropuerto desde otras partes del mundo, lo verá desde la distancia».

La Casa de Adoración, rodeada de jardines acuáticos de especies de plantas nativas de la región, ocupará diez acres de un área de cincuenta acres. Ahora se está empezando a realizar las excavaciones en un área de 62 metros de diámetro para preparar los cimientos de de la edificación y la zona colindante. El diámetro de la Casa de Adoración misma es de 30 metros.

Las Casas de Adoración bahá’ís

Las Casas de Adoración bahá’ís son edificaciones especiales, abiertos a todos, donde los visitantes pueden simplemente orar y meditar en un ambiente sereno o (a ciertas horas) escuchar recitaciones y cantos de las escrituras sagradas de las religiones del mundo. Uno de las características intrínsecas de cada Casa de Adoración es que, en su momento, constituirá un centro espiritual a cuyo alrededor se establecerán agencias e instituciones que ofrecerán servicios sociales, humanitarios y educativos a la población de sus cercanías.

Cuando esté terminado, la edificación de Santiago será la octava de una serie de Casas de Adoración bahá’ís y la última en erigirse para servir a todo un continente. Los otros siete están en Alemania, Australia, Estados Unidos, India, Panamá, Samoa Occidental y Uganda

«Original y deslumbrante»

El proyecto de la construcción de la Casa de Adoración bahá’í en Chile se anunció en 2001. Al año siguiente la Asamblea Espiritual Nacional de los Bahá’ís de Chile hizo un llamamiento para que se enviaran diseños, que resultó en 185 respuestas provenientes de 80 países.

Los requisitos del diseño eran una estructura abovedada con nueve entradas que, simbólicamente, darían la bienvenida a la gente desde todas las direcciones de la tierra para alabar y glorificar a Dios.

De una preselección de cuatro candidatos, Hariri-Portarini Architects recibió el visto bueno para desarrollar su boceto, descrito por la Casa Universal de Justicia en su mensaje reciente como un «original y deslumbrante diseño».

El edificio consiste en una disposición de nueve «alas» translúcidas, que surgen directamente desde el suelo y que dan la impresión de estar flotando sobre un gran estanque de azucenas reflectante. Las alas permitirán que la luz del sol entre de día, mientras que de noche, la Casa de Adoración emitirá un brillo cálido a través de su alumbrado interior.

El diseño innovador requería que se inventara un tipo totalmente nuevo de cristal fundido para el exterior del edificio. «Esa expedición nos ha llevado dieciocho meses», cuenta el Sr. Hariri, cuyo equipo ha tenido que desarrollar tecnologías que garantizaran la subsistencia del edificio en las condiciones medioambientales del lugar, una zona muy activa en movimientos sísmicos.

«Hemos hecho las pruebas. Ha sido seleccionado, examinado y revisado por otros arquitectos,» asegura el arquitecto. «Ya se han firmado todos los permisos, así que este es el momento ideal para empezar con el proceso de construcción».

Diseño ganador de premios

Desde que se mostró por primera vez, el diseño de la Casa de Adoración ha recibido elogios de más de cuarenta revistas internacionales y numerosos galardones. Canadian Architect clasificó el edificio como uno de sus Premios de Excelencia de 2004. Uno de los jueces lo describió como «una convergencia de fuerzas única que parece estar destinada a producir un monumento tan original como para convertirse en un punto de referencia mundial…»

Más recientemente, en agosto, un panel mundial de casi 100 jueces otorgó a la Casa de Adoración el premio de la categoría «Edificio cívico- sin construir» del World Architecture News.

«Ha sido una bonita coincidencia que hayamos ganado ese premio en este momento concreto, justo cuando iban a empezar las obras de excavación», dice el Sr. Hariri.

REF. BAHAI.ES

jueves, 25 de noviembre de 2010

El Convenio de Bahá'u'lláh




"Tan poderosa es la luz de la unidad -declara Bahá'u'lláh- que puede iluminar la tierra entera'.1 Y añadía: ``En verdad, hemos venido a unir y fundir a todos cuantos habitan la Tierra'.2 Bahá'u'lláh hizo de la unidad de la humanidad el tema central y meta primera de Su Fe. Este énfasis presupone la unidad orgánica y espiritual del conjunto entero de las naciones y señala la ``llegada a la madurez de toda la raza humana'. 3
La evolución de la humanidad ha estado marcada por etapas progresivas de organización social, desde la familia y la tribu, pasando por la ciudad estado hasta la nación. El fin expreso de Bahá'u'lláh fue el de inaugurar la etapa siguiente y última, a saber: la unidad mundial, la precursora de la Gran Paz anunciada por las religiones del mundo. Dado que la Palabra de Dios, tal y como ha sido revelada por Bahá'u'lláh es la fuente que da fuerzas a la unidad de la humanidad, del mismo modo el Convenio que ha establecido se convierte en el principio organizativo necesario para su realización.
El Convenio de Bahá'u'lláh garantiza tanto la unidad de creencia en los aspectos fundamentales de Su Fe como la realización de esa unidad en el propio desarrollo espiritual y social de la comunidad bahá'í. Se distingue por proporcionar la interpretación auténtica de los textos sagrados y por poseer un sistema autorizado de administración, en cuyo vértice se sitúa un cuerpo legislativo elegido y capacitado para complementar las leyes reveladas por Bahá'u'lláh.
Este Convenio es el rasgo más notable de Su Revelación, pues está concebido, a diferencia de las religiones del pasado, para preservar la unidad de toda la humanidad mediante la actuación orgánica de un orden social sustentado en principios espirituales. ``Tan firme y poderoso es este Convenio -afirma `Abdu'l-Bahá- que desde el principio del tiempo hasta el presente día no hay Dispensación religiosa que haya originado su igual'.4
La Fe Bahá'í es pues la primera religión de la historia que ha sobrevivido a su primer siglo de existencia con su unidad firmemente asentada. ``Si no fuera por el poder protector del Convenio que guarda el inexpugnable bastión de la Causa de Dios -señala `Abdu'l-Bahá- en un solo día surgiría de entre los bahá'ís mil sectas diferentes, como ya sucediera en épocas pretéritas'5. Pero en esta Revelación, el Convenio de Bahá'u'lláh es el imán que atrae los corazones de Sus seguidores.
Los alcances de las disposiciones sucesorias no se agotan en el texto del Convenio de Bahá'u'lláh. Tal y como escribió: ``El propósito de este Agraviado al sufrir las tribulaciones y pesares, al revelar los Versos Sagrados y al demostrar las pruebas no ha sido otro que el de sofocar la llama del odio y de la inquina, para que el horizonte de los corazones de los hombres sea iluminado con la luz de la concordia y alcancen la paz y la tranquilidad'.6
Abundando más en este tema, Bahá'u'lláh exhortó a los pueblos del mundo a comportarse de una manera que eleve su estación; a abstenerse de ``la calumnia. El insulto y cause pesar en los corazones'; a ``sujetarse a la verdad y a la rectitud'; a reconocer que ``la religión de Dios está para el amor y la unidad', y no para que ``se convierta en causa de disensión'; para respetar a quienes están investidos con el poder de dirigir y gobernar, y para ``ayudar a aquellos veneros de autoridad y fuentes de mando que están adornados con el ornamento de la equidad y de la justicia'; para servir a todas las naciones a esforzarse por la mejora del mundo'7
"El conflicto y las disputas han sido categóricamente prohibidos en Su Libro', afirma bahá'í, recalcando la importancia de la armonía en las relaciones humanas. Y en otro pasaje dirige estas palabras a Sus seguidores: ``¡Oh Siervos! No permitáis que los instrumentos del orden se conviertan en causa de confusión y que los medios para la unión sean motivo de discordias'8.
El Centro del ConvenioEn aras de tales fines Bahá'u'lláh nombró Sucesor a Su hijo `Abdu'l-Bahá: ``Cuando el océano de Mi presencia haya menguado y el Libro de Mi Revelación haya concluido -escribió en el Kitáb-i-Aqdas, Su Libro de Leyes- volved vuestros rostros hacia Aquel a Quien Dios ha deseado, Quien ha brotado de esta Antigua Raíz'9. En Su Testamento, conocido como el Libro del Convenio, Bahá'u'lláh explica además: ``El objeto de este verso no es otro excepto la Más Poderosa Rama [`Abdu'l-Bahá]'10.
El nombramiento concedió a `Abdu'l-Bahá autoridad como único intérprete de los Escritos de Bahá'u'lláh y albacea de los designios de Bahá'u'lláh en todo lo relativo al establecimiento del orden administrativo bahá'í. En Su vida personal, así como de palabra y de obra, `Abdu'l-Bahá fue el ejemplo perfecto de las cualidades e ideales de la vida bahá'í. La combinación de estas funciones en una sola persona dio origen a una función desconocida en la historia religiosa: la función de Centro del Convenio, hecho que convierte a `Abdu'l-Bahá en una figura sin parangón en la historia.
El carácter singular de la voluntad de Bahá'u'lláh por lo que respecta a `Abdu'l-Bahá se hace patente en varias declaraciones. Por ejemplo, en una obra conocida como la Tabla de la Rama, Bahá'u'lláh, haciendo referencia a `Abdu'l-Bahá como a ``este sagrado y glorioso Ser, esta Rama de Santidad', afirma: ``El bien sea sobre quien procure Su refugio y more bajo Su sombra. Verdaderamente el brazo de la Ley de Dios ha retoñado de esta Raíz que Dios ha implantado firmemente en el Suelo de Su Voluntad y Cuya Rama ha sido exaltada hasta abrazar la creación entera (…) Da gracias a Dios, oh pueblo, por su aparición; pues, en verdad, es Él el más grande favor, y quien se aparte de Él se ha apartado de Mi Belleza, ha repudiado Mi Prueba, y ha transgredido en contra de Mí. Él es la fianza de Dios entre vosotros, Su encomienda dentro de vosotros, Su manifestación para vosotros y Su aparición entre Sus Siervos favorecidos'11.
El carácter expreso del escrito por el que Bahá'u'lláh nombra a Su hijo, así como las demás declaraciones sobre la estación de `Abdu'l-Bahá tenían como fin evitar cualquier malentendido entre los fieles con relación a la jefatura de la comunidad una vez que Bahá'u'lláh falleciese. Estas disposiciones de la propia Manifestación de Dios, en sí y por sí mismas, demuestran la naturaleza excepcional de la Revelación bahá'í.
Como sucesor de Bahá'u'lláh, `Abdu'l-Bahá se convirtió en el eje visible de unidad alrededor del cual iba a desarrollarse la comunidad mundial bahá'í. En Su calidad de Intérprete designado y exponente de Sus enseñanzas, `Abdu'l-Bahá fue el ``medio incorrompible por el que la Palabra se aplicó a medidas prácticas con que alzar una nueva civilización'. Cada una de las instituciones creadas en el Convenio de Bahá'u'lláh fue explicada más claramente, algunas desarrolladas con más detalle y otras fueron erigidas por el propio `Abdu'l-Bahá.
Toda la gama de enseñanzas morales de Bahá'u'lláh quedó manifiesta de forma perfecta en la vida de `Abdu'l-Bahá. La gran diversidad de la Comunidad Bahá'í debe mucho al gran impulso que le infundió el amor indiscriminado con que `Abdu'l-Bahá acogía a las personas de todos los orígenes, intereses y personalidad, así como a la manera con que Él nutrió pacientemente a los que respondían al llamado. Bahá'u'lláh ``Lo invistió con las virtudes de perfección personal y de conducta social a fin de que la humanidad contase con un ejemplo que poder emular'. Para contrarrestar las fuerzas destructivas que por doquier amenazan a la sociedad era necesario establecer un centro de unidad que pudiera correlacionar dentro de sí los principios bahá'ís y su expresión en obras; un centro que por la forma de conducirse fuera el ejemplo de los ideales bahá'ís y animase a ser secundado por todas las gentes. En `Abdu'l-Bahá cabe encontrar perfecta coherencia de pensamiento, corazón, obras y relaciones, todo ello en expresión completa de Sus funciones como Centro del Convenio de Bahá'u'lláh.
"Él es, sobre todo y por encima de toda denominación -escribe Su nieto y Guardián designado de la Fe Bahá'í tras citar los múltiples título que Le fueron conferidos por Bahá'u'lláh- el Misterio de Dios'. Es ésta una expresión que el propio Bahá'u'lláh había escogido para designarle, y que si bien en modo alguno Le confiere la dignidad profética, es indicio del modo como en `Abdu'l-Bahá se concilian en un todo armonioso los rasgos incompatibles de una naturaleza humana, un conocimiento sobrehumano y la perfección'.12
Que existe un patrón divino para la administración y desarrollo de la Fe Bahá'í es una de las ideas sustantivas del credo bahá'í, tanto como puedan serlo las doctrinas espirituales y sociales de Bahá'u'lláh. El sistema administrativo bahá'í es una expresión tangible del acuerdo establecido mediante Convenio entre Bahá'u'lláh y Sus seguidores. `Abdu'l-Bahá dio especial atención al diseño del sistema administrativo concebido por Bahá'u'lláh. En Su Testamento especificó las responsabilidades, funciones, poderes y autoridad, particularmente los de las instituciones llamadas a sucederle. De este modo proporcionaba continuidad y unidad a la Fe Baha'í. Las dos instituciones gemelas situadas en el vértice del orden administrativo eran la Guardianía y la Casa Universal de Justicia.
Al igual que Él había sido el Centro del Convenio y el Sucesor designado de Bahá'u'lláh, `Abdu'l-Bahá nombró Guardián de la Fe a Su nieto Shoghi Effendi. ``Puesto que es Él, después de `Abdu'l-Bahá, el Guardián de la Causa de Dios (…) y los amados del Señor deben obedecerle y volverse hacia Él', así reza el texto explícito del Testamento de `Abdu'l-Bahá.13 El Guardián recibió el papel de intérprete autoritativo así como el encargo de expandir la Comunidad Bahá'í a tenor de las directrices promulgadas por Bahá'u'lláh y explicadas por `Abdu'l-Bahá. En palabras de un escritor: ``Con el nombramiento del Guardián de la Causa Bahá'í, `Abdu'l-Bahá creó una cabeza ejecutiva y un centro dotado de un carácter sacro indiscutido y de la capacidad necesaria para la inmensa tarea de hacer avanzar la Comunidad Bahá'í por el camino de servicio a la humanidad que le estaba reservado (…)'14.
El Testamento autorizaba asimismo a Shoghi Effendi a nombrar, como institución Auxiliar suya, a Las Manos de la Causa de Dios, quienes debían dedicar especial atención a la propagación y protección de la Fe. ``Este cuerpo de Manos de la Causa -escribió `Abdu'l-Bahá- se halla bajo la dirección del Guardián de la Causa de Dios. Continuamente debe encarecerles a esforzarse y afanarse al límite de sus capacidades por difundir las dulces fragancias de Dios, y por guiar a todos los pueblos del mundo, pues es Él la luz de Guía Divina que causa que el universo sea iluminado'15.
Una de las principales metas divinas fue la de desarrollar la comunidad al punto en que ésta pudiera sostener el establecimiento de la Casa Universal de Justicia, el consejo internacional electo que Bahá'u'lláh dispuso. Más adelante, `Abdu'l-Bahá, mediante Su Testamento, había mostrado el modo como sus metas y fines complementaban a las de la Guardianía.
Aludiendo a las funciones complementarias y a la autoridad de estos dos sucesores gemelos, `Abdu'l-Bahá escribió: ``La sagrada y juvenil rama, el Guardián de la Causa de Dios así como la Casa Universal de Justicia, que ha de ser elegida y establecida universalmente, se hallan ambas bajo el cuidado y protección de la Belleza de Abhá (Bahá'u'lláh), bajo el abrigo y la guía infalible de Su Santidad el Exaltado (el Báb). Cualquier cosa que decidan es de Dios. Quienquiera que les obedezca, ni les obedece ni obedece a Dios; quienquiera que se rebela contra él y contra ellos se ha rebelado contra Dios; quienquiera que se enfrenta a él, se enfrenta a Dios; quienquiera que disputa con ellos disputa contra Dios'.16
Durante los treinta y seis años del ministerio del Guardián, la comunidad bahá'í permaneció unida, creció rápidamente y se esparció por grandes regiones del globo para erigir de forma gradual las instituciones locales, nacionales e internacionales que constituyen el orden administrativo bahá'í. A su tiempo las condiciones necesarias para el establecimiento de la Casa Universal de Justicia se vieron cumplidas, cinco años y medio después de que en 1957 falleciera Shoghi Effendi.
En Su Testamento `Abdu'l-Bahá definió las tareas de la Casa Universal de Justicia y especificó que las Casas Secundarias de Justicia (temporalmente conocidas como Asambleas Espirituales Nacionales) deben instituirse en todos los países, de modo que sus miembros elijan a la Casa Universal de Justicia. La primera elección de esta institución tuvo lugar en 1963, a cargo de los miembros de 56 Asambleas Espirituales Nacionales. El hecho marcó una nueva andadura en la evolución del orden administrativo; y fue la primera vez en que un órgano de gobierno de carácter internacional era elegido como resultado de una elección democrática exenta de campañas y nominaciones, con arreglo al método bahá'í de elección. Desde entonces el número de Asambleas Espirituales Nacionales se ha triplicado.
Sobre las tareas de los miembros de la Casa Universal de Justicia, escribió `Abdu'l-Bahá: ``Incumbe a estos miembros reunirse en cierto lugar y deliberar sobre todos los problemas que hayan provocado diferencias, cuestiones que sean oscuras y asuntos que no estén expresamente registrados en el Libro. Cualquier cosa que decidan tiene el mismo efecto que el del propio Texto. Y puesto que esta Casa de Justicia posee el poder de promulgar leyes que no estén expresamente registradas en el Libro y que guarden relación con las transacciones cotidianas, asimismo posee el poder de revocarlas'17.
La Casa Universal de Justicia llega a sus decisiones a través de la Consulta, un proceso definido de forma singular por Bahá'u'lláh y que es parte esencial en la existencia del orden administrativo. La consulta es el método por el que en todo el mundo bahá'í se mantiene la unidad en la conducción de los asuntos de la Comunidad.
Así, mediante lo dispuesto por Bahá'u'lláh y lo ampliado por `Abdu'l-Bahá, el Convenio ha permanecido y permanece inviolado; el canal de la guía divina, el cual proporciona flexibilidad en todos los asuntos de la humanidad, ha quedado abierto durante la etapa de `Abdu'l-Bahá, la de Shoghi Effendi y, con posterioridad, desde la elección de la Casa Universal de Justicia, institución fundada por Bahá'u'lláh y por Él dotada de autoridad suprema y guía infalible, institución de la que `Abdu'l-Bahá ha escrito: "Todas las cosas deben remitirse a este cuerpo'.
El carácter completo del Convenio se evidencia en dichas disposiciones. Las instituciones internacionales, nacionales y locales del orden administrativo proporcionan puntos de unidad en torno a los cuales gira la propia comunidad bahá'í. Una característica ilustrativa de ello es la siguiente afirmación de Shoghi Effendi:
Y ahora, al mirar al futuro, confío en ver que los amigos de todos los países, de todas las formas de pensar y de ser, se reúnan de buen grado y con júbilo en torno a sus centros locales y, especialmente, nacionales, para así poder promover sus intereses con una armonía completa, una comprensión cabal, un fervor auténtico y una fuerza inquebrantable. Tal es en verdad el único gozo y aspiración de mi vida, pues ahí reside la fuente de la que han de manar las bendiciones venideras y sobre cuyos cimientos ha de descansar la seguridad del Edificio Divino.18
Tales puntos de encuentro comunitario poseen, independientemente de su nivel, una naturaleza interactiva y mutuamente solidaria; operan en una relación similar a la de los círculos concéntricos, todos ellos centrados en el eje indispensable del Convenio de Bahá'u'lláh.
Shoghi Effendi expresó este punto de vista sobre el Convenio en una carta escrita en su nombre por su secretaria:
En cuanto al significado del Convenio bahá'í, el Guardián considera que existen dos formas de Convenio, ambas expresamente mencionadas en los escritos de la Causa. El primero es el Convenio que todo Profeta realiza con la humanidad o, de forma más definida, con Su pueblo, Convenio por el que habrán de aceptar y seguir a la Manifestación venidera que sea la reaparición de Su realidad [Bahá'u'lláh afirma que la próxima Manifestación vendrá después de un período no inferior a mil años]. La segunda forma es la propia del Convenio realizado por Bahá'u'lláh para que aceptasen al Maestro [`Abdu'l-Bahá]. Con ello se estable y refuerza meramente la sucesión de las Luces que aparecen después de cada Manifestación. Bajo esta misma categoría se incluye el Convenio que hizo el Maestro con los bahá´'ís a fin de que, tras Su muerte, aceptasen éstos Su administración (…)19 Durante el pasado siglo la esfera de unidad abarcada por el Convenio de Bahá'u'lláh ha continuado ampliándose a medida que la comunidad bahá'í ha crecido y se ha difundido por todo el orbe. Hoy, 150 años después del nacimiento de la Revelación bahá'í, millones de seguidores de cientos de países y territorios del mundo permanecen unidos gracias a las disposiciones del Convenio de Bahá'u'lláh.
Nuestro Convenio con Bahá'u'lláhUn Convenio entraña un acuerdo solemne entre dos partes. Tal y como advertíamos más arriba, el papel de Bahá'u'lláh en este Convenio consiste en darnos enseñanzas que transformen nuestras condiciones externas e internas de vida en la tierra, proporcionarnos un intérprete autorizado que nos ayude a evitar incomprensiones con respecto a la Voluntad de Dios y que nos dé orientaciones para establecer las instituciones que proseguirán la meta de lograr la unidad. El Convenio de Bahá'u'lláh nos afecta en todos los niveles de nuestro ser: desde nuestras organizaciones sociales a nuestras vidas personales.
Como personas tenemos la responsabilidad de guardar las leyes que Dios nos ha dado para salvaguarda de nuestra dignidad y para facultarnos como a los seres nobles que nos creó: para rezar, meditar, leer los Escritos Sagrados; para ayunar, llevar una vida casta y ser honrados. Nuestra responsabilidad es mostrarnos amor recíproco, por imperfectos que seamos; es nuestra obligación amar y obedecer a las instituciones que Bahá'u'lláh creó. En la medida en que no obremos así, no nos abriremos a los beneficios que nos reporta el Convenio de Bahá'u'lláh.
En una llamativa colección de escritos éticos denominada Las palabras ocultas, Bahá'u'lláh escribió, adoptando la voz de la divinidad: ``Amame, para que pueda amarte. Si tú no me amas, Mi amor jamás podrá llegar a ti. Sabelo, Oh siervo'. Este breve pasaje resume la esencia del Convenio y de nuestra responsabilidad. Muestra el amor permanente del Creador así como nuestra libertad para escoger amarle (junto con las consecuencias de esa elección).
Un poder universal y transformadorLa Comunidad Bahá'í atraviesa actualmente la primera etapa de florecimiento de la autoridad que Bahá'u'lláh implantó en los asuntos humanos mediante el establecimiento de Su Convenio y el nombramiento de `Abdu'l-Bahá como Centro del mismo. Esta autoridad, que es expresión del amor de Dios, posee el poder, a nivel de la persona, de cautivar a los corazones y de transformar el carácter. Nos proporciona un código de conducta que es motor de progreso social. A nivel comunitario, la amorosa autoridad que late en el centro de la Fe ayuda a moldear las relaciones sociales. Nos guía a manifestar un amor refinado y a mantener la unidad en nuestro trato mutuo. A nivel institucional, el Convenio nos da canales administrativos a través d ellos cuales fluye el amor y define nuestra relación con esas instituciones. El poder transformador del Convenio expresa el rasgo esencial del Orden Mundial de Bahá'u'lláh, apreciado por Él por encima de todo: ``Lo más amado de todo ante Mi vista es la Justicia'.
Al paso que la humanidad alcanza su madurez, los pueblos del mundo despiertan a la conciencia de su unidad y a la visión de una tierra compuesta por una sola humanidad. La autoridad espiritual del Convenio de Bahá'u'lláh suministra el armazón necesario para superar y curar las diferencias del pasado, sean motivadas por la raza, la clase o el credo, y establece una nueva clase de relación entre nosotros y nuestro Creador. Gracias a estas dádivas divinas salimos moralmente capacitados para construir, por vez primera en la historia, una sociedad global unificada.





REF. BAHAI.ORG

La restauración del lugar sagrado vierte luz sobre el patrimonio de la región


ACRE, Israel .- Después de más de tres años de restauración y trabajo de conservación, un lugar sagrado bahá’í ofrece un reflejo del patrimonio espiritual e industrial de esta parte de Tierra Santa.
Desde el tiempo de los romanos hasta principios del siglo XX, unos molinos situados en este lugar (a unos dos kilómetros al sudeste de la antigua ciudad de Acre) producían trigo para alimentar a la población del área.
«Ésta era una tierra agricícola muy importante para la ciudad», apunta Albert Lincoln, Secretario General de la Comunidad Internacional Bahá’í. «Los molinos formaban parte de lo que era probablemente uno de los complejos industriales más grandes de la región. Fueron documentados por primera vez en 1799 por la delegación francesa que inspeccionaba la zona cuando Napoleón tenía intenciones de conquistarla».
Pero para los bahá’ís, este lugar tiene un significado espiritual, añade el Sr. Lincoln. «Es uno de los lugares sagrados más bellos asociados a la presencia de Bahá’u'lláh aquí a finales del siglo XIX».
En 1875 (ocho años después del encarcelamiento de Bahá’u'lláh dentro de las murallas de la prisión de Acre) Su hijo ‘Abdu’l- Bahá alquiló una isla formada por dos canales de agua, desviados desde el rio Na’mayn para alimentar los cuatro molinos. En esta isla, ‘Abdu’l-Bahá ceó un jardín exquisito para Su padre, Quién para entonces había padecido más de dos décadas de encarcelamiento y exilio. Bahá’u'lláh llamó al jardín «Ridván», que quiere decir paraíso.
Un plan de drenaje de las ciénagas para reducir los casos de malaria e incrementar la superficie de tierra cultivable en los años 30 y 40 había privado al jardín de la particularidad de estar situado en una isla. Pero ahora, con la restauración de los canales de agua, el Jardín de Ridván vuelve a ser una isla. Esta semana, unos 280 bahá’ís (provenientes de lugares tan lejanos como Mongolia, Ruanda o El Salvador) han sido los primeros peregrinos desde 2007 en visitar este lugar sagrado.
Una «isla verde»
Después de que ’Abdu’l-Bahá comprara esta isla, peregrinos de Irán y países vecinos traían arbustos, árboles y plantas florecientes para poblar los jardines. Durante sus largos viajes, algunos de los viajeros regaban las plantas a costa de su propia sed.
A medida que las restricciones sobre Sus movimientos se iban relajando gradualmente, Bahá’u'lláh hizo Sus primeras visitas al jardín. Iba a menudo y a veces pernoctaba en una casa modesta de la isla.
Este lugar también llegó a conocerse fuera de la comunidad bahá’í. Laurence Oliphant, un escritor británico que lo visitó en 1883, observó: «Al llegar a él de repente nos encontramos con una escena del mundo de las hadas… El arroyo está flanqueado por sauces llorones y el lugar, con su abundante agua, sombra espesa yfragrante aroma a jazmín y azahar, forma un refugio ideal del calor del verano».
Usando fotografías y descripciones históricas, un equipo internacional de arquitectos e ingenieros ha restaurado el jardín de Ridván a su carácter original, con la ayuda de la Autoridad de Antigüedades de Israel que proveyó un estudio de conservación de todo el lugar y llevó a cabo parte del trabajo.
«Nuestra misión era recrear la isla tal y como era en tiempos de Bahá’u'lláh,» dice Khosrow Rezai, un representante del equipo de diseño que supervisó el proyecto. «Así que nuestro cometido era investigar y encontrar toda la evidencia histórica que pudiéramos sobre cómo era, para poder así traer la isla a la vida otra vez».
Se han reinstaurado los dos canales de agua a ambos lados del jardín en sus posiciones originales, que conducen a los cuatro molinos (algunos de los cuales también se han restaurado). «Hemos encontrado un acuífero a 40 metros bajo tierra y lo estamos usando para alimentar a los canales», dice el Sr. Rezai. «Pero la configuración de los canales da la impresión de que el agua viene otra vez desde las montañas y fluye hacia el océano».
Con la recreación del escenario original del jardín, los peregrinos ahora pueden experimentar la sensación de un refugio espiritual. «Hemos intentado transmitir, en la medida de lo posible, la tranquilidad del jardín que ‘Abdu’l-Bahá preparó como un lugar donde Bahá’u'lláh pudiera encontrar reposo,» dice el Sr. Rezai. «Poder ver el agua te da una sensación increíble. La cruzas, la hueles, la oyes. Con suerte, te transmite la sensación de felicidad y alegría que sentía Bahá’u'lláh».
Albert Lincoln está de acuerdo en que la restauración ha traído un cambio radical en el ambiente del lugar. «Gracias a que se trata de una religión nacida en tiempos históricos y no arqueológicos, tenemos la posibilidad de hacer una restauración auténtica y de recrear con bastante exactitud la sensación que transmitía cuando Bahá’u'lláh estaba aquí. Él se refirió a ella como «Nuestra Isla Verde» y escribió algunas cosas preciosas en las que se describe a Sí mismo sentado en el jardín cuando había agua a su alrededor.
«En un pasaje, Bahá’u'lláh dice que Él estaba en el jardín disfrutando de “sus riachuelos fluyentes y sus árboles frondosos, con la luz del sol que jugueteaba en medio de ellos”. Toda la narrativa es una descripción del exterior (su sol, viento, agua), todos estos factores,» explica el Sr. Lincoln entusiasmado.
Un lugar sagrado único
Visible solamente en el horizonte sur del lugar, se alza el Monte Carmelo, el emplazamiento del Santuario del Báb y sus terrazas monumentales. Estas, junto con el Santuario de Bahá’u'lláh y su entorno al norte del jardín de Ridván, fueron nombradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2008.
Pero el Jardín de Ridván es único entre los lugares sagrados bahá’ís, afirma el Sr.Lincoln. «En los demás, los jardines rodean los edificios y las estructuras. Pero aquí, el lugar sagrado es en sí mismo un jardín y en una escala más intima que los demás».
«Con su conservación (y la restauración de los molinos de trigo) todo el lugar transmite algo sobre las raíces históricas de la Fe bahá’í en esta tierra y cómo están interconectadas con la historia del país», añade.


lunes, 8 de noviembre de 2010

Aniversario del nacimiento de Bahá’u’lláh (Irán 1817), el Fundador de la segunda religión más extendida del mundo


El próximo 12 de noviembre se cumplen 193 años del nacimiento del Fundador de la Fe Bahá’í y para los bahá’ís es un día sagrado que celebran como una de la fiestas más importantes de su calendario.

MADRID (7 de noviembre de 2010).- Conocido como el Profeta de la paz y de la unidad que sentó las bases de un civilización mundial, Bahá’u’lláh fue perseguido, exiliado y encarcelado durante la mayor parte de Su vida. Su mensaje marcó el inicio de una nueva civilización mundial, apelando a los poderosos a que subordinen sus objetivos a la unidad de las naciones, exhortándoles a servir a la humanidad, a establecer la paz y la justicia social.

Hoy la sociedad camina hacia el cumplimiento de los principios que Bahá’u’lláh proclamó: un tribunal internacional, una moneda única, la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, la educación universal, la armonía entre ciencia y religión, y la toma de decisiones mediante la consulta, entre otros.

La esencia de su mensaje es la construcción de una nueva sociedad mediante la aplicación de valores morales y éticos, estimulando el servicio a los demás y la fraternidad, basando la economía en la prosperidad para todos, recortando los extremos de riqueza y pobreza, y elevando la condición humana mediante el cultivo de sus capacidades y talentos.

Suyas son reflexiones como: “El ser humano ha sido creado para lograr una civilización en continuo progreso”, “La tierra es un solo país y la humanidad sus ciudadanos” y “No debe enaltecerse quien ama a su patria, sino quien ama al mundo entero”. Entre Sus numerosas obras, destacan “El libro de la certeza” y “Las palabras ocultas”.

Para unos, Bahá’u’lláh fue un Ser de increíble capacidad, un adelantado a su tiempo. Para otros, el enviado de Dios para esta época, el más reciente en la cadena de Mensajeros de Dios, que incluye a Abraham, Moisés, Buda, Jesucristo y Mahoma.

REF. BAHAI.ES

lunes, 25 de enero de 2010

Carta de la AEN de Haití

ASAMBLEA ESPIRITUAL NACIONAL DE LOS BAHÁ’ÍS DE HAITÍ

A determinadas Asambleas Espirituales Nacionales

19 de enero de 2010

Queridos amigos y colegas bahá’ís:

Con corazones agradecidos a la Bendita Belleza por la protección que ha brindado a la Comunidad Bahá’í de Haití durante esta difícil crisis, les escribimos este breve mensaje para agradecerles sus maravillosas muestras de apoyo y sus oraciones, muy apreciadas. Sus amables palabras de consuelo y aliento nos ayudan a sentir el apoyo y la solidaridad de nuestros hermanos y hermanas bahá’ís en todo el mundo, una cariñosa manifestación del consejo de ‘Abdu’l-Bahá de que nos sostengamos “con fuerza unos a otros”, y nos dan esperanza para el futuro.

Hemos informado recientemente a la Casa Universal de Justicia de que entre los que han perdido sus hogares y todas, o casi todas sus pertenencias materiales, hay muchos bahá’ís. Sin embargo, de forma misteriosa, la comunidad bahá’í ha sido protegida de la pérdida de vidas; hasta la fecha, la Asamblea Nacional ha sido informada de tan sólo dos muertes entre los bahá’ís a raíz del devastador terremoto que golpeó a nuestra querida Haití: una, la de una joven dinámica que perdimos cerca de Puerto Príncipe, durante el terremoto mismo, y la otra, una mujer de Cabaret, que falleció la noche pasada a causa de las heridas que había sufrido. Imaginamos que la mayor parte de ustedes conocen mejor que nosotros las horrendas escenas de la masacre, y las decenas de miles de muertos que aún están siendo contabilizados. Evidentemente, con esta catastrófica pérdida de vidas, todos estamos de luto, y un gran número de bahá’ís han perdido a algún miembro de sus familias extensas.

Si bien estas muertes nos entristecen profundamente, nuestros corazones se fortalecen con las múltiples historias de bahá’ís que escaparon a la muerte bajo circunstancias asombrosas: hemos sabido acerca de vecindarios que fueron arrasados, pero de alguna manera todos los niños que participaban en las clases bahá’ís para niños se salvaron; de bahá’ís que accidentalmente no se encontraban en sus lugares de trabajo en el momento del terremoto, que provocó el derrumbe de los edificios en los cuales se hallaban sus oficinas; de un niño bahá’í de corta edad que se encontraba momentáneamente solo en una casa de dos plantas, y que salió ileso, sin el más leve rasguño, gracias a la forma en la que el edificio se desplomó en torno a él. Estamos humildemente agradecidos por estas manifestaciones de la fuerza y protección divinas. También nos han alentado las recientes y asombrosas muestras de coraje, solidaridad, generosidad, resignación y firme fe en Dios que caracterizan al pueblo haitiano.

Nuestra tentativa de llevar a cabo un inventario completo de los bahá’ís que residen en las localidades más afectadas aún está en proceso, pero hemos sabido que la mayoría de los bahá’ís de tres agrupaciones prioritarias que fueron golpeadas duramente por el terremoto han sobrevivido. Conforme nos esforzamos por hacer balance del daño y por consolar, alentar y cuidarnos los unos a los otros, agradecemos sinceramente sus muestras de apoyo, y les pedimos que oren continuamente para que la comunidad bahá’í haitiana sea bendecida con un mayor grado de protección divina, y sea fortalecida por la Antigua Belleza para que se levante y aproveche al máximo todas las oportunidades que tenemos para restablecer e incluso multiplicar nuestras actividades básicas, de manera que podamos cumplir con nuestra promesa para con la Casa Universal de Justicia de contribuir al Plan actual con al menos cinco programas intensivos de crecimiento.

En algunos de sus mensajes ustedes se comprometían a enviar ayuda económica o solicitaban guía a este respecto. Agradecemos sinceramente estas muestras concretas de solidaridad y les solicitamos que remitan cualquier tipo de ayuda a través del Centro Mundial Bahá’í.

Con afectuosos saludos bahá’ís,

Glen Bouchard, Secretario

martes, 19 de enero de 2010

Los Bahá'ís y las Naciones Unidas


La Fe Bahá'í enseña que la verdadera religión promueve la unidad y que la unidad es el requisito fundamental para lograr la paz global. "El bienestar de la humanidad," dijo Bahá'u'lláh, "su paz y seguridad son inalcanzables a menos y hasta que su unidad esté firmemente establecida." Entre las medidas que la comunidad bahá'í promueve que contribuyen a la unidad mundial figuran: una federación de naciones, una lengua internacional auxiliar, la coordinación de la economía mundial, un sistema mundial de educación, un código de derechos humanos para todos los pueblos, un mecanismo integrado para la comunicacion global y un sistema mundial de moneda, pesas y medidas. Convencidos de que las Naciones Unidas representan un gran esfuerzo en pro de la unificación del planeta, los bahá'ís han apoyado su trabajo de todas las maneras posibles. La Comunidad Internacional Bahá'í está acreditada con rango consultivo ante el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Las oficinas de la Comunidad en Nueva York y Ginebra y los bahá'ís de muchos países participan con regularidad en conferencias, congresos y seminarios sobre la vida socioeconómica de nuestro planeta. Los sufrimientos que han soportado sus propios correligionarios como víctimas de la persecución religiosa han hecho que los bahá'ís sean especialmente sensibles a las ensenañzas de Bahá'u'lláh sobre los derechos humanos. La Comunidad Internacional Bahá'í participa activamente en las consultas de las Naciones Unidas que traten sobre los derechos de las minorías, el estatus de la mujer, la prevención del crimen, el control de narcóticos, el bienestar de la infancia y la familia y el movimiento hacia el desarme.

lunes, 11 de enero de 2010

La Comunidad Internacional Bahá’í niega que los bahá’ís arrestados tuvieran armas

  • Ginebra, 9 de enero (BWNS) – La Comunidad Internacional Bahá’í ha rechazado de pleno las nuevas acusaciones del gobierno iraní de que se han encontrado armas y munición en los hogares de los bahá’ís que fueron arrestados en Teherán el pasado domingo.
    “Esto no es sino una mentira descarada”, señala Diane Ala’i, representante de la Comunidad Internacional Bahá’í ante la ONU en Ginebra. “Los bahá’ís están comprometidos con la no-violencia absoluta por sus principios más fundamentales, y cualquier denuncia de que podrían haber habido armas o “cartuchos” en sus hogares es sencilla y completamente inverosímil.”
    “Sin duda alguna, se trata de mentiras sin fundamento, fabricadas por el gobierno para fomentar una atmósfera de prejuicio y odio contra la comunidad bahá’í iraní. Durante más de un siglo los bahá’ís han sufrido toda forma de persecución en Irán y no han recurrido a la violencia armada, y esto es conocido de todos. Lamentablemente, el gobierno iraní, una vez más, está recurriendo a falacias descaradas para justificar sus abominables intenciones para con la comunidad bahá’í. Debería saber que estas mentiras carecen absolutamente de toda credibilidad.”
    “Nos preocupa especialmente el hecho de que estas acusaciones se conocen sólo unos días antes del anunciado juicio de siete líderes bahá’ís, que han estado encerrados durante casi dos años bajo acusaciones igualmente infundadas”, señaló.
    “Estos últimos cargos son sumamente exagerados, y serían ridículos si no fuera tan obvio que están dirigidos a poner en peligro vidas inocentes”, dijo. “Como dijimos anteriormente, en lugar de asumir responsabilidad por el caos existente en el país, el gobierno iraní trata de responsabilizar a los demás, entre los que se encuentran potencias extranjeras, organizaciones internacionales y medios de comunicación, estudiantes, mujeres y terroristas.”
    El viernes varias agencias de noticias informaron de que el fiscal general de Teherán, Abbas Jafari Dolatabadi, señaló que los bahá’ís apresados el pasado domingo “fueron arrestados porque tuvieron un papel en la organización de las protestas de la Ashura, y concretamente por haber enviado fotos de los disturbios al extranjero.”
    “No fueron arrestados por ser bahá’ís”, dijo el Sr. Dolatabadi, según la agencia Agence France Presse. “A algunos de ellos les fueron incautadas armas y munición en sus hogares”.
    La Sra. Ala’i también desmintió las afirmaciones del Sr. Dolatabadi de que los bahá’ís estaban involucrados en la planificación de las protestas de la Ashura, o en cualesquiera actividades violentas o subversivas relacionadas con la últimas revueltas en Irán.
    “A lo largo de los últimos treinta años, los bahá’ís iraníes han sido sometidos a las peores formas de persecución, desde ejecuciones arbitrarias hasta la exclusión de sus hijos de la escuela”, señala la Sra. Ala’i. “Sin embargo, tan sólo han respondido con medios que son pacíficos y legales”.
    Está previsto que siete líderes bahá’ís sean juzgados el martes bajo falsas acusaciones de espionaje, “insulto a las figuras religiosas” y “propaganda” contra el gobierno. Desde mediados de 2008 permanecen encarcelados en la prisión de Evin. Los siete son Fariba Kamalabadi, Jamaloddin Khanjani, Afif Naeimi, Saeid Rezaie, Mahvash Sabet, Behrouz Tavakkoli, y Vahid Tizfahm.
    La mañana del pasado domingo, trece bahá’ís fueron arrestados tras las redadas llevadas a cabo en sus hogares de Teherán. Tres han sido puestos en libertad pero diez permanecen detenidos en la prisión de Evin.
    Estos son Leva Khanjani, nieta de Jamaloddin Khanjani; y su marido, Babak Mobasher; Jinous Sobhani, antigua secretaria de la Sra. Shirin Ebadi, y su marido, Artin Ghazanfari; Mehran Rowhani y Farid Rowhani, que son hermanos; Payam Fanaian; Nikav Hoveydaie; y Ebrahim Shadmehr y su hijo, Zavosh Shadmehr.

    Fuente: BWNS

Carta abierta de la Comunidad Bahá’í de España

  • Carta publicada el 20 de marzo de, 2009, con ocasión de Naw Ruz, el año nuevo bahá’í, con el fin de demostrar a aquellos que desean exterminar a un sector de la población que se preocupa por el desarrollo social, material, ético y espiritual de su nación, que lo único que van a conseguir es atraer a más y más personas hacia esta causa y que cuanto más los estrangulen social y económicamente, más y más almas bienintencionadas por todo el planeta se preocuparán por el devenir de esta comunidad y ellos mismos divulgarán los principios que sustentan la Fe bahá’í“.

    Madrid, 20 de marzo de 2009
  • Carta abierta a la sociedad

    Estimados conciudadanos:

    Ante el creciente hostigamiento al que está siendo sometida la comunidad bahá’í de Irán deseamos poner en su conocimiento las graves y sistemáticas vulneraciones de la Declaración Universal de los Derechos Humanos perpetradas por parte de las autoridades de la República Islámica de Irán contra nuestros correligionarios en aquel país.

    La represión de los bahá’ís en Irán ha sido una constante desde el nacimiento mismo de la Fe bahá’í. No obstante, desde la instauración de la República Islámica, hace ya más de treinta años, han sido las propias autoridades del estado las que han abanderado, con todo su aparato legislativo y mediático, el proyecto de erradicación de la comunidad bahá’í, un grupo humano que con 300.000 seguidores en Irán es la minoría religiosa más numerosa del país.

    El grado de maltrato al que se han visto sometidos los bahá’ís durante todo este período ha aumentado notablemente en los años recientes, en parte como resultado de la creciente influencia que han asumido en los asuntos del país ciertos elementos históricamente empeñados en la destrucción de la comunidad bahá’í, tales como la sociedad Hujjatieh (anteriormente denominada Tablíghát-i-Islámi) que fue creada expresamente como organización anti-bahá’í y que cuenta con miembros en altas esferas del estado.

    Estos treinta años de limpieza cultural y su endurecimiento en épocas recientes podrían resumirse en los siguientes puntos:

    • Tras la Revolución Islámica de 1979, los bahá’ís de Irán, que por mucho tiempo habían sido víctimas de estallidos de violencia, cuya última serie había sido instigada por la tristemente célebre SAVAK (los servicios secretos del régimen del Shah), fueron sometidos a nuevas oleadas de persecuciones que se tradujeron en varios centenares de ejecuciones y asesinatos.
    • En agosto de 1980 los nueve miembros de la Asamblea Espiritual Nacional de los Bahá’ís de Irán –consejo nacional cuya elección y funcionamiento están prescritos en las enseñanzas bahá’ís y que forma parte de la estructura administrativa bahá’í en todos los países– fueron secuestrados y desaparecieron sin dejar rastro. Sin duda, fueron ejecutados.
    • Los miembros que fueron más tarde elegidos para este consejo, al igual que veintenas de personas influyentes en la comunidad bahá’í, incluso varios miembros de Asambleas Espirituales Locales –consejos con funciones similares en el ámbito local– fueron ejecutados por el gobierno en los años inmediatamente siguientes.
    • En respuesta al anuncio hecho por el Fiscal General en 1983 que exigía el desmantelamiento de la estructura administrativa bahá’í, la Asamblea Espiritual Nacional de los Bahá’ís de Irán se disolvió a sí misma y al resto de la estructura administrativa en el país como muestra de buena voluntad hacia el gobierno.
    • En 1991 salió a la luz un documento firmado por el Hujjatu’l-Islam Seyyed Mohammad Golpaygani, a la sazón Secretario del Supremo Consejo Revolucionario Cultural de Irán, en el que llamaba a “bloquear” el “progreso y desarrollo” de los bahá’ís de Irán mediante la recomendación de diversas medidas y la petición de un plan para “confrontar y destruir sus raíces culturales fuera del país”.
    • La campaña oficial para difamar el buen nombre de la comunidad bahá’í en los medios de difusión oficiales o semioficiales mediante artículos de prensa y sitios web, programas de radio y televisión y documentales se ha intensificado desde el año 2005 y pervive hoy con toda su fuerza como medida sistemática para hacer efectivas las disposiciones expuestas en el citado memorándum de 1991.
    • En marzo del 2006 llegó a conocimiento del Relator Especial de las Naciones Unidas sobre derecho de religión o creencia una carta confidencial procedente del cuartel general militar de Irán, fechada el 29 de octubre de 2005, en la que se instaba a varias agencias de los servicios secretos, a unidades policiales así como a la Guardia Revolucionaria, a identificar y controlar a los bahá’ís en todo el país.
    • Durante dos décadas se ha impedido a los jóvenes bahá’ís el ingreso en las universidades mediante un proceso de matriculación que les exige negar su religión. Si bien una modificación del proceso, lograda por la presión pública internacional, permitió a algunos centenares matricularse al comienzo del año académico 2006–2007 sus esperanzas de proseguir sus estudios superiores se vieron defraudadas cuando ese mismo año el Ministerio de Ciencia, Investigación y Tecnología emitió una carta dirigida a ochenta y una universidades ordenando la expulsión de todo estudiante que pudiera ser identificado como bahá’í.
    • Otra orden emitida en abril de 2007 por la Fuerza Pública de Información y Seguridad restringió la participación de los bahá’ís en veinte sectores profesionales del ámbito privado. Tal medida, que se ha de sumar a la prohibición de trabajar en el sector público, muestra los empeños puestos en marcha por estrangular la vida económica de la bahá’ís.
    • A todo ello hay que añadir el aumento de bahá’ís arrestados arbitrariamente, la intensificación de los ataques y saqueos a hogares bahá’ís, la proliferación de incendios intencionados contra propiedades de bahá’ís, la extensión de la profanación y destrucción de cementerios bahá’ís, el incremento en las confiscaciones de bienes personales junto al cierre ilegal de negocios y la denegación de préstamos bancarios y licencias comerciales a bahá’ís. Igualmente han crecido las amenazas a conciudadanos que se relacionan con bahá’ís e incluso se ha vilipendiado a los niños bahá’ís en las aulas públicas por parte de sus propios profesores. Tales actos se están llevando a cabo de manera sistemática en una ciudad tras otra.

    Hoy, los más de seis millones de seguidores de la Fe bahá’í en todo el mundo observamos con profunda preocupación este drástico endurecimiento de las acciones del gobierno iraní contra la comunidad bahá’í. Padecemos especialmente por la vida de más de treinta hombres y mujeres que en estos momentos están en prisión. El caso particular de siete de ellos, un comité encargado de administrar a nivel nacional los asuntos de la comunidad bahá’í, resulta especialmente preocupante por cuanto guarda tristes paralelismos con el destino que sufrieron los miembros de los órganos administrativos bahá’ís nacionales en Irán a principios de los años ochenta.

    Tras la disolución de la administración bahá’í en Irán se dispuso lo necesario para cubrir las necesidades espirituales y sociales de los 300.000 bahá’ís de Irán mediante la formación de un órgano informal a nivel nacional, Yaran (“los amigos”), y otros a nivel local Khademin (“los servidores”). A lo largo de cerca de veinte años, distintos organismos gubernamentales tuvieron contactos habituales con el grupo de los Yaran y de los Khademin –a veces amistosos y otras veces en forma de interrogatorios exageradamente largos y agresivos– y consultaron con sus miembros, estando totalmente informados de sus actividades. Parecía surgir la posibilidad de cierto grado de diálogo entre los bahá’ís y los organismos gubernamentales.

    Lamentablemente entre marzo y mayo de 2008 los siete miembros del Yaran fueron arrestados. Durante un largo tiempo permanecieron incomunicados, negándoles el acceso a sus familias y a un letrado. Aunque finalmente se les ha permitido recibir visitas de sus familias, los prisioneros aún no han tenido acceso a asesoría legal. Las condiciones de encarcelamiento han sido de diferentes grados de severidad en el curso de los varios meses transcurridos. Incluso la abogada que ha asumido la defensa de estos bahá’ís, la premiada con el Nobel de la Paz Shirin Ebadi, ha llegado a sufrir el hostigamiento de las autoridades en forma de registros en sus oficinas y difamaciones en medios de comunicación.

    Tras unos nueve meses de cárcel, durante los cuales no se halló ni una sola prueba que vinculara a los miembros del Yaran con fechoría alguna, la fiscalía ha imputado formalmente a estas siete personas la habitual acusación de “espionaje a favor de Israel, insulto a las santidades religiosas y propaganda contra la República Islámica”. Tales delitos pueden ser castigados en Irán con la pena capital.

    Desde que con la irrupción de la Revolución islámica se intensificara la persecución sistemática contra los bahá’ís, todos los gobiernos democráticos han elevado su voz en favor de este discriminado sector de la población. Entre las acciones emprendidas por dichos gobiernos, merecen especial atención las resoluciones aprobadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas en sus sesiones plenarias en las que año tras año (con la excepción de la Asamblea celebrada en 2002) se requería al Secretario General informes actualizados sobre los Derechos Humanos en Irán. Recientemente, el Presidente de turno de la Unión Europea también ha enviado comunicados a su homólogo en Irán transmitiendo su inquietud por los bahá’ís que siguen encarcelados bajo acusaciones falsas. A nivel nacional, conviene destacar la Proposición no de Ley 161/001762 presentada por todos los partidos políticos en que instaban al ejecutivo español a llevar a cabo las medidas que fueran necesarias para hacer saber al gobierno de Irán “su preocupación por la persecución de la que está siendo objeto la Comunidad Bahá’í en Irán”. Sin embargo, ¿qué ha hecho el gobierno iraní ante estas declaraciones? Ignorarlas, en un claro desafío a la comunidad internacional, afirmando que las acusaciones contra ellos son ciertas y negando constantemente que haya una persecución contra la Comunidad Bahá’í. Sin embargo ¿por qué se les dice a los prisioneros que si se retractan de sus creencias volverán a tener los mismos derechos que ahora se les prohíben?

    Durante más de un siglo, los bahá’ís de Irán se han esforzado por elevar la vida espiritual de sus conciudadanos, han regalado clases de alfabetización y educación moral a los niños y jóvenes de su tierra, han luchado por reflejar el principio fundamental de que hombres y mujeres son iguales a los ojos de Dios, han reunido a sus vecinos para estudiar juntos que el mejoramiento del mundo ha de ser logrado mediante hechos puros y hermosos, han intentado acceder a estudios superiores sin verse obligados a renegar de su religión para poder servir a su país, han demostrado que sienten el mayor de los respetos por todas las religiones, pues en esencia provienen del mismo Dios, y se han mostrado leales a las leyes de su gobierno, a pesar de tener que soportar el desprecio y desagradecimiento de un régimen que no permite vivir a aquellos cuyas creencias difieren de las del Estado.

    Que la Comunidad Bahá’í de España se dirija ahora a todos los ciudadanos que residen en este país no busca otro objetivo más que el de demostrar a aquellos que desean exterminar a un sector de la población que se preocupa por el desarrollo social, material, ético y espiritual de su nación, que lo único que van a conseguir es atraer a más y más personas hacia esta causa y que cuanto más los estrangulen social y económicamente, más y más almas bienintencionadas por todo el planeta se preocuparán por el devenir de esta comunidad y ellos mismos divulgarán los principios que sustentan la Fe bahá’í (http://info.bahai.org/spanish/). Que las acciones altruistas son como un candil que ilumina la sociedad y las acciones del gobierno de Irán son como el aceite que aviva su luz, una luz que ni la envidia ni el odio podrá jamás apagar. Que la Comunidad Bahá’í aborrece todo tipo de prejuicio y que está gravemente preocupada de que en pleno siglo XXI todavía persista esta lacra que no puede dejar indiferente a ningún ser humano. Es por ello que les invitamos a que desde su posición, sea cual sea, nos acompañen en la erradicación de este veneno que es el causante de tantas enfermedades que sufre hoy el mundo. Si usted trabaja en los medios de comunicación, difunda los hechos aquí descritos. Si trabaja en el ámbito de la justicia, comparta con sus colegas cómo tratan en Irán a las personas cuyas creencias religiosas difieren de las del Estado y haga lo posible para que ni aquí ni en ningún sitio se repitan situaciones similares. Si usted tiene relación con el mundo de la política, haga uso de las herramientas del diálogo que tiene a su disposición para que sus homólogos en Irán reaccionen ante el error que están cometiendo. Si usted se dedica a la educación, enseñe a sus pupilos el valor de la tolerancia y el respeto en contraposición de los que sufren la discriminación y el desprecio. Y si usted, como los bahá’ís, simplemente siente que todo individuo tiene derecho a vivir según sus creencias religiosas y sin miedo a prejuicios de ninguna clase, comparta esta carta (www.bahai.es/cartaabiertaalasociedad) y los principios que sustentan nuestra Fe con sus conocidos, elevando así la voz de aquellos a los que se les ha prohibido hablar.

    Sinceramente,

    Comunidad Bahá’í de España

jueves, 17 de diciembre de 2009

Llamamiento a la tolerancia en el Parlamento Mundial de las Religiones


MELBOURNE, Australia. ¿Cómo pueden florecer el diálogo interreligioso y la libertad religiosa cuando una religión declara que otra no es religión? ¿Son la tolerancia y la religión sólo posibles entre personas que comparten la misma visión doctrinal del mundo?

Una representante de la comunidad bahá’í de Australia planteó estas preguntas en una de las sesiones celebradas en el Parlamento Mundial de las Religiones, que ha finalizado tras una semana de discursos, mesas redondas, programas devocionales y representaciones artísticas.

La Dra. Natalie Mobini hacía estas observaciones en el marco de una serie de sesiones dedicadas al conflicto y persecución religiosos en Myanmar, Tailandia e Irán, durante una presentación de treinta minutos de duración el quinto día del Parlamento.

Reflexionando sobre los orígenes del movimiento interreligioso (en particular, sobre el Parlamento de las Religiones en 1893), la Dra. Mobini relataba cómo su organizador principal creía que “el Parlamento había liberado al mundo de la intolerancia”.

“El movimiento interreligioso continua siendo inspirado por una visión de un mundo en el que los seguidores de las distintas religiones son capaces no sólo de interactuar en un espíritu de tolerancia y respeto, sino también de colaborar para contribuir al progreso de la sociedad”, señaló.

“Al mismo tiempo, los estragos que la intolerancia religiosa continúa causando en nuestro mundo plantea ahora una amenaza más seria al progreso y al bienestar de la humanidad que en cualquier otra época anterior en la historia”.

La Dra. Mobini exploró cómo el movimiento interreligioso podría alentar el respeto mutuo y la cooperación entre los seguidores de todas las religiones y creencias. Se preguntó cómo puede producirse el diálogo cuando una religión trata de ilegitimar a otra por tener diferencias teológicas subyacentes con esta.

En el caso de Irán, semejante actitud ha llevado, entre otras cosas, al encarcelamiento de los líderes de la comunidad bahá’í, a la profanación de sus cementerios y a la destrucción de sus lugares sagrados.

Aludiendo a la negación del Gobierno Islámico de Irán de que la Fe bahá’í es una religión, el Dr. Mobini se preguntó “¿No es esto lo mismo que sucedió en el pasado, cuando el Cristianismo afirmaba que el Islam no es una religión verdadera?”

“Y cuando la maquinaria del estado es utilizada con el fin de eliminar semejante religión, el desafío se hace más evidente”.

Las vidas perdidas durante las cruzadas pusieron de relieve el prejuicio que empañó las actitudes de los cristianos hacia los musulmanes en siglos pasados porque el Cristianismo no reconocía al Islam como una religión “divina”, subrayó.

“Sin embargo, hoy los cristianos han sido capaces de transcender semejante intolerancia sin comprometer sus propias creencias teológicas y participar en el diálogo interreligioso con los musulmanes con una mentalidad abierta. El mundo ha de aprender de esto.”

La Dra. Mobini citó ejemplos de líderes religiosos islámicos y otros que han mantenido un diálogo respetuoso y colaborado con los demás a pesar de las diferencias religiosas.

“¿No deberíamos todos buscar dentro del marco particular de nuestras creencias cómo dejar de lado pretensiones exclusivistas con el fin de colaborar con seguidores de religiones cuyas creencias son diferentes?”, preguntó.

En el caso de Irán, la Fe bahá’í no necesita ser reconocida como “divina” en su origen, dijo la Dra. Mobini, “sino que todo lo que pide es que su existencia sea aceptada y que se respeten los derechos de sus seguidores”.

En respuesta a una pregunta del público sobre las medidas que las personas a título individual pueden tomar para combatir semejantes casos de violaciones de derechos humanos, respondió que el apoyo al movimiento interreligioso sería valorado. Dijo que la transformación de las actitudes comienza a nivel local e instó a las personas a que regresaran a sus comunidades con el espíritu del Parlamento.

Más de cinco mil personas de unos 80 países asistieron al Parlamento, que se celebró entre el 3 y el 9 de diciembre. Unos 70 miembros de la comunidad bahá’í desempeñaron un papel activo en los actos, entre los que se incluían mesas redondas con miembros de otras religiones: el Budismo, el Cristianismo, el Judaísmo, el Hinduismo, el Islam al igual que otras religiones y tradiciones indígenas.

“Resulta evidente que un número creciente de personas se está dando cuenta que la verdad que subyace a todas las religiones es, en esencia, una”, señaló el Dr. Mobini.

“Este es el desafío de todos los que estamos aquí y de todos los que desean superar la intolerancia y el odio religiosos: cómo cumplir una ‘regla de oro’ que se encuentra en el corazón de cada una de las religiones del mundo, que nos exhorta a tratar a los seguidores de otras religiones como a nosotros nos gustaría que nos tratasen”.

Fuente: BWNS

REF.: IPW

lunes, 30 de noviembre de 2009

VIH/SIDA e Igualdad entre los Géneros: Transformar Actitudes y Comportamientos

Declaración de la Comunidad Internacional Bahá'í

Preparado para el Período Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA Naciones Unidas, NY - 25-27 junio 2001

La relación entre la pandemia del SIDA y la desigualdad entre los géneros está ganando reconocimiento a escala mundial. Las nuevas infecciones de VIH/SIDA están aumentando más rápidamente entre las mujeres y las niñas que entre los varones; por ello, la mitad de los nuevos casos registrados el año pasado se dieron entre mujeres. En el 45o período de sesiones de la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer, en el que el VIH/SIDA fue uno de los principales temas del programa, la complejidad de los problemas que se plantean al abordar esta cuestión se vio subrayada por la innegable relación existente entre el SIDA y un problema tan pertinaz como es el sexismo. La importancia de la investigación, la educación y la cooperación entre los gobiernos y la sociedad civil es incuestionable. Sin embargo, cada vez se reconoce más que será necesario un cambio profundo de actitud -personal, política y social para contener la propagación de la enfermedad y para garantizar asistencia a las personas infectadas y afectadas. Esta declaración se centrará en dos de los principales grupos de población que deberían estar representados en estos debates a nivel mundial: los hombres, por el control que tradicionalmente han ejercido sobre la vida de las mujeres, y las comunidades religiosas, debido al poder que tienen para influir en los corazones y las mentes de sus fieles.
Para poder contener la actual propagación del VIH/SIDA entre las mujeres deben producirse cambios concretos en las actitudes y comportamientos sexuales tanto del hombre como de la mujer, pero especialmente del hombre. Es preciso abordar las nociones erróneas sobre el apetito sexual voraz del hombre. Deben comprenderse plenamente las consecuencias reales que tiene para la mujer -y para el hombre- la práctica de satisfacer los deseos sexuales fuera del matrimonio. Educar a las mujeres y a las niñas revista una importancia fundamental, pero el desequilibrio existente actualmente entre hombres y mujeres puede impedir que la mujer actúe en aras de su propio interés. De hecho, la experiencia ha demostrado que educar a las mujeres sin educar también a los hombres presentes en sus vidas puede exponer a las mujeres y a las niñas a un mayor riesgo de violencia. Por lo tanto, es preciso desplegar más esfuerzos para enseñar a los niños y a las niñas a respetarse a sí mismo y mutuamente. Una cultura de respeto mutuo mejorará la autoestima de las mujeres y las niñas, y también la de los hombres y los niños, lo cual conducirá a un comportamiento sexual más responsable.
La negación de la igualdad a las mujeres no sólo fomenta en el hombre actitudes y costumbres perjudiciales que inciden en sus familias, en su trabajo, en las decisiones políticas y en las relaciones internacionales; también contribuye de manera significativa a la propagación del VIH/SIDA, y retrasa el progreso de la sociedad. Es notorio cómo las desigualdades sociales culturalmente aceptadas se combinan con la vulnerabilidad económica con la vulnerabilidad económica para privar parcial o totalmente a las mujeres y a las niñas de poder para rechazar el sexo no deseado o el sexo practicado en condiciones de riesgo. Además, una vez que contraen el VIH/SIDA con frecuencia las mujeres son estigmatizadas por considerarlas el origen de la enfermedad y perseguidas, a veces de manera violenta. Entretanto, la carga de cuidar a las personas que viven con el VIH/SIDA y a los niñas huérfanos por causa de la enfermedad recae principalmente sobre las mujeres. Ahora es menester examinar las funciones de los géneros tradicionales que no se han puesto en tela de juicio durante generaciones a la luz de la justicia y la compasión. En última instancia, sólo una transformación espiritual impulsará a los hombres -y a las mujeres- a renunciar a los comportamientos que contribuyen a la propagación del VIH/SIDA. Dicha transformación es tan importante para los hombre como para las mujeres, porque "Mientras se le impida a la mujer alcanzar sus más grandes posibilidades, los hombres estarán imposibilitados para alcanzar la grandeza que podría ser suya".
Debido a que la educación de la esencia noble y espiritual de la humanidad ha recaído en el ámbito de la religión, las comunidades religiosas pueden desempeñar un papel importante a la hora de producir el cambio de actitud y el consiguiente cambio en los comportamientos que permitirán dar una respuesta eficaz a la crisis del SIDA.
Los dirigentes de las comunidades religiosas están especialmente dotados para abordar la dimensión moral de la crisis del SIDA, tanto en lo que se refiere a la prevención como al tratamiento. La propagación del VIH/SIDA se reduciría de manera significativa si se enseñara a los individuos a respetar la santidad de la familia practicando la abstinencia antes del matrimonio y la fidelidad conyugal durante el matrimonio, tal y como se resalta en la mayoría de las tradiciones religiosas.
Los dirigentes religiosos y las personas creyentes tienen el deber de responder con amor y compasión al intenso sufrimiento personal de quienes se ven afectados de manera directa o indirecta por la crisis del SIDA. No obstante, la tendencia por parte de la sociedad a juzgar y a culpar a los afectados desde el comienzo de la enfermedad ha sofocado la compasión por sus víctimas. La ulterior estigmatización de las personas que padecen el VIH/VIH/SIDA ha hecho que esas personas se muestren reticentes a tratar de conseguir un tratamiento y que las sociedades se resistan a cambiar las actitudes y las prácticas culturales necesarias para prevenir y tratar la enfermedad. Este tipo de juicios pueden emitirse particularmente en comunidades religiosas que lucha por mantener unos niveles elevado de conducta personal. Una de las aparentes paradojas de la fe es la obligación de los creyentes de observar unos niveles elevados de conducta personal a la vez que aman y cuidad de aquellos que -por los motivos que sea. no alcanzan esos niveles. Lo que se olvida con frecuencia es que la "conducta personal" abarca no sólo la mesura de uno mismo, sino también la compasión y la humildad. Las comunidades religiosas tendrán que hacer continuos esfuerzos por desembarazarse de las actitudes sentenciosas para poder ejercer el tipo de autoridad moral que fomenta la responsabilidad personal, el amor por el prójimo y el valor para proteger a los grupos vulnerables de la sociedad.
Vemos indicios de esperanza en el aumento del diálogo entre religiones y de la cooperación. Entre las comunidades religiosas se reconoce cada vez más que, como afirma Bahá'u'lláh, "los pueblos del mundo de cualesquiera raza o religión derivan su inspiración de una única Fuente celestial, de que son súbitos de un único Dios." Es la naturaleza trascendente del espíritu humano, conforme se acerca a esa Esencia invisible, inaprensible llamada Dios, la que estimula y depura la capacidad de la humanidad de lograr el progreso espiritual, que se traduce en progreso social. A medida que aumenta el diálogo, la cooperación y el respeto entre las comunidades religiosas, las prácticas culturales y religiosas y las tradiciones que discriminan a la mujer irán desapareciendo paulatinamente, con independencia de lo arraigadas que estén. Esto constituirá un paso fundamental hacia la contención de la propagación del VIH/SIDA.
De hecho, en el reconocimiento de la unidad de la familia humana los corazones se ablandarán, las mentes se abrirán y las actitudes de hombres y mujeres se transformarán. Esta transformación permitirá que se dé una respuesta coherente, compasiva y racional a la crisis mundial del VIH/VIH/SIDA.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Carta Abierta al Presidente Mahmoud Ahmadinejad por la Comunidad Bahá'í de Brasil

TRADUCCIÓN NO OFICIAL
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Exmo. Sr. Presidente:

Su visita a Brasil, por invitación del Presidente Lula, provoca una reflexión sobre las relaciones de los dos países. Brasil e Irán han aumentado su atención en el escenario mundial: son países emergentes, con enorme influencia geopolítica, y presentan poblaciones marcadas por la diversidad. Nada más natural, por lo tanto, que promover esta aproximación, compartiendo buenas prácticas y comprobando posibilidades de cooperación.

En nombre de dichas semejanzas, llamamos su atención sobre el siguiente punto: mientras que Brasil ha adoptado un modelo de convivencia en medio de la diversidad, con políticas direccionadas a la apertura de la participación y el respeto de los derechos humanos, en Irán hay prácticas temerarias de restricción de los derechos y de persecusión a las minorías raciales, de género, etnia, orientación sexual y de identidad religiosa.

Allí, los bahá’ís (la principal minoría religiosa del país) enfrentan severas consecuencias de la discriminación religiosa, siéndoles negadas sus licencias de trabajo, el acceso a la educación y justicia. Sus propiedades y lugares sagrados son confiscados y destruídos. En los últimos 30 anios, más de 250 fueron ejecutados; más de 200 fueron presos arbitrariamente, intimidados y hostigados desde 2005 -todo por no negar su fe. Sus 7 líderes nacionales continúan presos arbitrariamente hace más de 18 meses, siendo su defensa continuamente obstaculizada.

Los medios de comunicación controlados por el gobierno ofenden a los bahá’ís con centenas de artículos, programas de radio y televisión, publicaciones en la web y folletos con discursos de odio, promovidos por clérigos y oficiales gubernamentales -mientras que los bahá’ís son prohibidos de ejercer su derecho de respuesta.

Aquí en Brasil, los bahá’ís participan en la construcción de la democracia y el desarrollo de sus comunidades -actividades reconocidas por la comunidad y el gobierno brasileno. Aquí pueden practicar su fe con libertad y seguridad, de acuerdo con los principios de unidad de los pueblos, de igualdad racial y de género, de promoción de la paz y el servicio de la humanidad.

Cómo justificar esta diferencia de trato? Por qué los bahá’ís en la mayor parte del mundo son vistos como personas de buena voluntad, comprometidos con el avance de la sociedad, sin involucrarse en la política partidista, y en Irán, justamente la tierra en que su Fe nació en el siglo XIX, reciben un trato tan degradante?

Es responsabilidad de los gobiernos promover el bien común, defender los intereses de sus ciudadanos y estimular el desarrollo humano, con justicia y dignidad. Esperamos que el diálogo entre los dos Presidentes estimule la reflexión sobre las necesidades de nuevas políticas en Irán que permitan a los seguidores de todas las religiones, incluyendo a los bahá’ís, contribuir con el progreso de su tierra natal.


COMUNIDAD BAHÁ’Í DE BRASIL
www.bahai.org.br
original en Portugués

sábado, 15 de agosto de 2009

El 17 de agosto, Bahaidream.com y Ejército de Paz repiten HORACIONES

Hace poco días, llegó una información procedente de las autoridades de la cárcel de Evin, donde están detenidos los 7 Yarán, que revelaba que el juicio tendría finalmente lugar el próximo 18 de agosto de 2009, quince meses después del arresto y encarcelamiento de los 7 bahá’ís.Las acusaciones a las que se enfrentan son: ‘espionaje para Israel; insulto a las santidades religiosas; propaganda en contra de la Republica Islámica y‘propagación de la corrupción en la tierra, cada una de estas acusaciones suponen en Irán la pena de muerte.“Estas siete personas se enfrentan a acusaciones completamente falsas”, dijo Bani Dugal, principal representante de la Comunidad Internacional Bahá’í ante las Naciones Unidas. Ellos - junto con unos otros muchos bahá’ís actualmente en las cárceles en Irán - son inocentes de cualquier delito y se encuentran en prisión únicamente a causa de sus creencias religiosas.Bahaidream.com y Ejército de Paz nos invitan a participar a una cadena mundial de oraciones por estos siete bahá'ís. Esta cadena se ha organizado para el día antes del juicio: 17 de agosto.El 11 de julio 2009, bajo el mismo nombre “HORACIONES” y durante 24 horas, Bahaidream.com y Ejército de Paz habían conseguido organizar con éxito una cadena de oraciones a nivel internacional desde la misma página web. Se habían unido a esta cadena más de un centenar de personas residentes en países tan diversos como El Salvador, Paraguay, Perú, Panamá, Estados Unidos, Canadá, Uruguay, Emiratos Árabes, México, Egipto, Puerto Rico, China, Argentina, Inglaterra, Irán, Alemania, Australia, España y Catalunya.Para participar a HORACIONES ir a la página http://bahaidream.com/horaciones/ Más información sobre los detenidos y el juicio: http://news.bbc.co.uk/2/hi/middle_east/8202928.stm news.bahai.org/

viernes, 14 de agosto de 2009

Fijada una nueva fecha para un juicio en el que se ignoran las garantías mínimas legales


GINEBRA - En lo que constituye un ejemplo más de la negación a los bahá’ís en Irán de sus derechos a la justicia, incluidas las garantías mínimas legales, se ha sabido que funcionarios de justicia han señalado el próximo martes 18 de agosto como la fecha del juicio de los siete líderes bahá’ís encarcelados – a pesar de que los principales abogados que se registraron ante el tribunal para representarles se encuentran en prisión o fuera del país.
Además, los esfuerzos desplegados por liberar a los acusados bajo fianza no han tenido éxito. La investigación llevada a cabo en su contra concluyó hace meses, a pesar de lo cual siguen encarcelados, sin acceso a su abogado y con apenas posibilidades de contactar con sus familias –contacto que no empezó hasta pasados cinco meses después de su arresto, cuando finalmente se les sacó de sus celdas individuales.

REF.: http://news.bahai.org/

martes, 21 de julio de 2009

RÁPIDAS REACCIONES INTERNACIONALES ANTE EL JUICIO DE LOS 7 BAHÁ'ÍS

La reacción internacional ante las noticias del sometimiento a juicio de los siete líderes bahá’ís en Irán ha sido muy rápida. Durante los últimos días, gobiernos, líderes parlamentarios y organizaciones de derechos humanos han expresado fuertes críticas en contra del juicio por las falsas acusaciones de espionaje y otros cargos. Muchos de ellos pidieron la liberación inmediata de los 7 bahá’ís, o como mínimo el acceso al caso por parte de su abogada: la Premio Nobel de la Paz Shirín Ebadí.

En EE.UU. el Departamento de Estado condenó “la decisión del gobierno iraní de lanzar cargos infundamentados de espionaje contra los siete líderes bahá’ís de la comunidad bahá’í iraní.”

Además, la Cámara de Representantes norteamericana aprobó una resolución por la que condena al gobierno de Irán por su persecución de la comunidad bahá’í de este país y por sus violaciones sistemáticas del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, mencionando explícitamente el arresto de los 7 bahá’is, y exige que sean puestos en libertad de forma inmediata. La moción lamenta, además, el arresto de los tres jóvenes de Shiraz condenados a 4 años de prisión cada uno en noviembre del año pasado.

Desde Londres, Amnistía Internacional lanzó una petición de ”acción urgente” para exigir su “puesta en libertad inmediata e incondicional”

En Canadá, el miembro del Palamento y actual Ministro de Justicia Irwin Cotler, habló en la Casa de los Comunes expresando preocupación por que el juicio pudiera desembocar en la pena de muerte de los 7 bahá’ís.

En Alemania, el Dr. Peter Ramsauer, miembro de Parlamento Federal, y líder del Partido de la Unión Social Cristiana, expresó “profunda preocupación” sobre el destino de los 7. “Nuestras expectativas mínimas para un juicio justo son el acceso sin restricciones de la abogado de la defensa, la Premio Nobel Shirín Ebadí, a sus clientes, y un juicio público,” dijo.

La comisión estadounidense para la Libertad Religiosa Internacional emitió una declaración diciendo que “es decepcionante que el gobierno iraní esté demostrando que usará cualquier pretexto, aún siendo infundamentado, para acosar y detener a aquellos cuyas creencias religiosas difieren de quienes gobiernan.” “El debido procedimiento, al cual Iran está comprometido como signatario del Convenio Internacional de la ONU de Derechos Civiles y Políticos, está ausente en este caso.”

Un representante de la Comunidad Internacional bahá’í expresó enfáticamente que los 7 son inocentes de todos los cargos, y que la única razón real es su creencia religiosa.


REF.: http://www.bahai.org