lunes, 11 de enero de 2010

Arrestadas cuatro mujeres bahá’ís en el norte de Irán

(HRA) Entre el 15 y el 19 de diciembre cuatro mujeres fueron arrestadas en la ciudad de Sari, cerca del Mar Caspio, en la provincia de Mazindaran. Las cuatro mujeres detenidas, Samira Samiee, Sepideh Masumi, Sepideh Zamani y Saha Zamani, son residentes en dicha localidad.

La mañana del martes, 15 de diciembre, agentes de las fuerzas de seguridad se presentaron en el hogar de Samira Samiee, y de su marido Fardin Yousefi, registraron su hogar, destrozaron imágenes bahá’ís, confiscaron algunas de sus pertenencias, arrestaron a Samira y golpearon, insultaron y amenazaron con spray de pimienta a su marido, que estaba protestando ante el arresto de su mujer.

Sobre la misma hora, 15 agentes se presentaron en el hogar de Sepideh Masumi; dado que no se encontraba en casa, registraron su hogar e insultaron a su padre, un hombre mayor, en un tono muy vulgar (llamándole, por ejemplo, religiosamente “intocable”). Los agentes ejercieron presión sobre la madre de Sepideh y le hicieron prometer que Sepideh se personaría ante los agentes el sábado 19.

Como consecuencia, Sepideh Masumi, junto con Sepideh y Saha Zamani, que también fueron citados a comparecer ante el tribunal, acudieron al mismo. Después de ser interrogados durante muchas horas, al dejar el tribunal fueron arrestadas por agentes del Ministerio de Inteligencia y trasladadas una celda de detención.

Además, días más tarde, otros dos bahá’ís de Semnan y Sari fueron arrestados, y tres bahá’ís de Yasuj fueron condenados a prisión y exilio.

Fuente: Television Washington

REF.: IPW

Dos bahá’ís condenados a un año de prisión en Hamedan

  • (HRA) Dos ciudadanos bahá’ís de Hamedan, Sahba Khademi y Sorour Sorouryan, que habían sido acusados de propagar la Fe bahá’í y de hacer propaganda contra el régimen, han sido condenados a un año de prisión. El juicio de estos dos ciudadanos tuvo lugar a finales de diciembre.

    Según la misma fuente, Nasrin Rahimi y Mehrangiz Husaini, que fueron condenados bajo las mismas acusaciones, están cumpliendo sus sentencias de un año de cárcel en la prisión de Hamedan.

    REF.: IPW

13 Bahá’ís detenidos, 10 permanecen en prisión

El 3 de diciembre 13 bahá’ís fueron arrestados, aunque 3 fueron liberados, diez permanecen en prisión. La situación de estos diez bahá’ís se está agravando.

El canal de la BBC Persa reportó que nueve bahá’ís fueron arrestados en Tehrán en la mañana del 3 de diciembre. Según informes del Comité de Reporteros de los Derechos Hunamos, 13 bahá’ís fueron arrestados, 3 fueron puestos en libertad, pero los otros 10 permanecen en la prisión de Evin.

Estos son: Leva Khanjani y su marido, Babak Mobasher; Jinous Sobhani, antigua secretaria de la Sra. Shirin Ebadi, y su marido, Artin Ghazanfari; Mehran Rowhani y Farid Rowhani, que son hermanos; Payam Fanaian; Nikav Hoveydaie; y Ebrahim Shadmehr y su hijo, Zavosh Shadmehr.

Diane Ala'i Representante de la Comunidad Internacional Bahá'í ante la ONU en Ginebra

Diane Ala'i, representante de la Comunidad Internacional Bahá'í ante la ONU en Ginebra

Diane Ala’i, representante de la Comunidad Internacional Bahá’í ante la ONU en Ginebra dijo a la BBC Persa, que las autoridades podrían estar utilizando las protestas contra el régimen general del día de la Ashura (27 de diciembre), como excusa para intensificar la persecución a los bahá’ís. Como ya hemos mencionado, el regimen iraní ha lanzado recientemente una campaña de propaganda que acusa a los bahá’ís de organizar las recientes protestas en Irán.

Días más tarde se reportó:

Los bahá’ís siguen siendo tratados como chivos expiatorios ante los medios estatales, las autoridades iraníes anuncian cargos contra los bahá’ís recientemente detenidos.

El fiscal de Teherán, Abbas Jafari Dolatabadi, fue citado por IRNA (Agencia de Noticias de la República Islámica) diciendo que los bahá’ís recientemente arrestados en Teherán fueron detenidos por su papel en las protestas el dia del Ashura y por enviar fotos de las protestas al extranjero. Segun el fiscal, “No fueron arrestados por ser bahá’ís. Se incautaron armas y munición en casas de algunos de ellos”. Este cargo es especialmente peligroso, la lucha armada contra la República Islámica es un delito castigable con la pena de muerte.

Los medios de comunicacion nacionales de Irán han estado acusando a los bahá’ís de estar tras los recientes disturbios en Irán, en particular en las manifestaciones en el Ashura. Irán Press TV informó a principios de esta semana sobre una reunión informativa con funcionarios del Ministerio de Inteligencia Iraní, legisladores de Seguridad Nacional y la Comisión de Política Exterior de majlis (Parlamento Iraní). En la reunión, los funcionarios del Ministerio dijeron que los monárquicos, marxistas anti-revolucionarios y bahá’ís están detrás de los disturbios.

Raja News, un sitio web asociado con el gobierno de Ahmadinejad, afirmó que en las recientes elecciones, algunos miembros de la “Secta bahá’í”, junto con los Mujahideen-e Khalq, apoyaron a Mir-Hossein Mousavi y a Mehdi Karoubi en un claro intento de desacreditar a los líderes de la oposición. Según el informe, “Los líderes de la Comunidad Bahá’í han lanzado una campaña para que los países occidentales e Israel tomen posturas contra el régimen islámico”.

La comunidad Internacional Bahá’í respondió a estas acusaciones:

Ginebra, 9 de enero (BWNS) – La Comunidad Internacional Bahá’í ha rechazado de pleno las nuevas acusaciones del gobierno iraní de que se han encontrado armas y munición en los hogares de los bahá’ís que fueron arrestados en Teherán el pasado domingo.

“Esto no es sino una mentira descarada”, señala Diane Ala’i, representante de la Comunidad Internacional Bahá’í ante la ONU en Ginebra. “Los bahá’ís están comprometidos con la no-violencia absoluta por sus principios más fundamentales, y cualquier denuncia de que podrían haber habido armas o ‘cartuchos’ en sus hogares es sencilla y completamente inverosímil.”

“Sin duda alguna, se trata de mentiras sin fundamento, fabricadas por el gobierno para fomentar una atmósfera de prejuicio y odio contra la comunidad bahá’í iraní. Durante más de un siglo los bahá’ís han sufrido toda forma de persecución en Irán y no han recurrido a la violencia armada, y esto es conocido de todos. Lamentablemente, el gobierno iraní, una vez más, está recurriendo a falacias descaradas para justificar sus abominables intenciones para con la comunidad bahá’í. Debería saber que estas mentiras carecen absolutamente de toda credibilidad.”

“Nos preocupa especialmente el hecho de que estas acusaciones se conocen sólo unos días antes del anunciado juicio de siete líderes bahá’ís, que han estado encerrados durante casi dos años bajo acusaciones igualmente infundadas”, señaló.

“Estos últimos cargos son sumamente exagerados, y serían ridículos si no fuera tan obvio que están dirigidos a poner en peligro vidas inocentes”, dijo. “Como dijimos anteriormente, en lugar de asumir responsabilidad por el caos existente en el país, el gobierno iraní trata de responsabilizar a los demás, entre los que se encuentran potencias extranjeras, organizaciones internacionales y medios de comunicación, estudiantes, mujeres y terroristas.”

La Sra. Ala’i también desmintió las afirmaciones del Sr. Dolatabadi (Fiscal general de Teherán) de que los bahá’ís estaban involucrados en la planificación de las protestas de la Ashura, o en cualesquiera actividades violentas o subversivas relacionadas con la últimas revueltas en Irán.

“A lo largo de los últimos treinta años, los bahá’ís iraníes han sido sometidos a las peores formas de persecución, desde ejecuciones arbitrarias hasta la exclusión de sus hijos de la escuela”, señala la Sra. Ala’i. “Sin embargo, tan sólo han respondido con medios que son pacíficos y legales”.

Está previsto que siete líderes bahá’ís sean juzgados el martes bajo falsas acusaciones de espionaje, “insulto a las figuras religiosas” y “propaganda” contra el gobierno. Desde mediados de 2008 permanecen encarcelados en la prisión de Evin. Los siete son Fariba Kamalabadi, Jamaloddin Khanjani, Afif Naeimi, Saeid Rezaie, Mahvash Sabet, Behrouz Tavakkoli, y Vahid Tizfahm.

La mañana del pasado domingo, trece bahá’ís fueron arrestados tras las redadas llevadas a cabo en sus hogares de Teherán. Tres han sido puestos en libertad pero diez permanecen detenidos en la prisión de Evin.

Estos son Leva Khanjani, nieta de Jamaloddin Khanjani; y su marido, Babak Mobasher; Jinous Sobhani, antigua secretaria de la Sra. Shirin Ebadi, y su marido, Artin Ghazanfari; Mehran Rowhani y Farid Rowhani, que son hermanos; Payam Fanaian; Nikav Hoveydaie; y Ebrahim Shadmehr y su hijo, Zavosh Shadmehr.

Fuentes: The Muslim Network for Bahá’í Rights

REF.: EDP


Iran Press Watch

Carta abierta de la Comunidad Bahá’í de España

  • Carta publicada el 20 de marzo de, 2009, con ocasión de Naw Ruz, el año nuevo bahá’í, con el fin de demostrar a aquellos que desean exterminar a un sector de la población que se preocupa por el desarrollo social, material, ético y espiritual de su nación, que lo único que van a conseguir es atraer a más y más personas hacia esta causa y que cuanto más los estrangulen social y económicamente, más y más almas bienintencionadas por todo el planeta se preocuparán por el devenir de esta comunidad y ellos mismos divulgarán los principios que sustentan la Fe bahá’í“.

    Madrid, 20 de marzo de 2009
  • Carta abierta a la sociedad

    Estimados conciudadanos:

    Ante el creciente hostigamiento al que está siendo sometida la comunidad bahá’í de Irán deseamos poner en su conocimiento las graves y sistemáticas vulneraciones de la Declaración Universal de los Derechos Humanos perpetradas por parte de las autoridades de la República Islámica de Irán contra nuestros correligionarios en aquel país.

    La represión de los bahá’ís en Irán ha sido una constante desde el nacimiento mismo de la Fe bahá’í. No obstante, desde la instauración de la República Islámica, hace ya más de treinta años, han sido las propias autoridades del estado las que han abanderado, con todo su aparato legislativo y mediático, el proyecto de erradicación de la comunidad bahá’í, un grupo humano que con 300.000 seguidores en Irán es la minoría religiosa más numerosa del país.

    El grado de maltrato al que se han visto sometidos los bahá’ís durante todo este período ha aumentado notablemente en los años recientes, en parte como resultado de la creciente influencia que han asumido en los asuntos del país ciertos elementos históricamente empeñados en la destrucción de la comunidad bahá’í, tales como la sociedad Hujjatieh (anteriormente denominada Tablíghát-i-Islámi) que fue creada expresamente como organización anti-bahá’í y que cuenta con miembros en altas esferas del estado.

    Estos treinta años de limpieza cultural y su endurecimiento en épocas recientes podrían resumirse en los siguientes puntos:

    • Tras la Revolución Islámica de 1979, los bahá’ís de Irán, que por mucho tiempo habían sido víctimas de estallidos de violencia, cuya última serie había sido instigada por la tristemente célebre SAVAK (los servicios secretos del régimen del Shah), fueron sometidos a nuevas oleadas de persecuciones que se tradujeron en varios centenares de ejecuciones y asesinatos.
    • En agosto de 1980 los nueve miembros de la Asamblea Espiritual Nacional de los Bahá’ís de Irán –consejo nacional cuya elección y funcionamiento están prescritos en las enseñanzas bahá’ís y que forma parte de la estructura administrativa bahá’í en todos los países– fueron secuestrados y desaparecieron sin dejar rastro. Sin duda, fueron ejecutados.
    • Los miembros que fueron más tarde elegidos para este consejo, al igual que veintenas de personas influyentes en la comunidad bahá’í, incluso varios miembros de Asambleas Espirituales Locales –consejos con funciones similares en el ámbito local– fueron ejecutados por el gobierno en los años inmediatamente siguientes.
    • En respuesta al anuncio hecho por el Fiscal General en 1983 que exigía el desmantelamiento de la estructura administrativa bahá’í, la Asamblea Espiritual Nacional de los Bahá’ís de Irán se disolvió a sí misma y al resto de la estructura administrativa en el país como muestra de buena voluntad hacia el gobierno.
    • En 1991 salió a la luz un documento firmado por el Hujjatu’l-Islam Seyyed Mohammad Golpaygani, a la sazón Secretario del Supremo Consejo Revolucionario Cultural de Irán, en el que llamaba a “bloquear” el “progreso y desarrollo” de los bahá’ís de Irán mediante la recomendación de diversas medidas y la petición de un plan para “confrontar y destruir sus raíces culturales fuera del país”.
    • La campaña oficial para difamar el buen nombre de la comunidad bahá’í en los medios de difusión oficiales o semioficiales mediante artículos de prensa y sitios web, programas de radio y televisión y documentales se ha intensificado desde el año 2005 y pervive hoy con toda su fuerza como medida sistemática para hacer efectivas las disposiciones expuestas en el citado memorándum de 1991.
    • En marzo del 2006 llegó a conocimiento del Relator Especial de las Naciones Unidas sobre derecho de religión o creencia una carta confidencial procedente del cuartel general militar de Irán, fechada el 29 de octubre de 2005, en la que se instaba a varias agencias de los servicios secretos, a unidades policiales así como a la Guardia Revolucionaria, a identificar y controlar a los bahá’ís en todo el país.
    • Durante dos décadas se ha impedido a los jóvenes bahá’ís el ingreso en las universidades mediante un proceso de matriculación que les exige negar su religión. Si bien una modificación del proceso, lograda por la presión pública internacional, permitió a algunos centenares matricularse al comienzo del año académico 2006–2007 sus esperanzas de proseguir sus estudios superiores se vieron defraudadas cuando ese mismo año el Ministerio de Ciencia, Investigación y Tecnología emitió una carta dirigida a ochenta y una universidades ordenando la expulsión de todo estudiante que pudiera ser identificado como bahá’í.
    • Otra orden emitida en abril de 2007 por la Fuerza Pública de Información y Seguridad restringió la participación de los bahá’ís en veinte sectores profesionales del ámbito privado. Tal medida, que se ha de sumar a la prohibición de trabajar en el sector público, muestra los empeños puestos en marcha por estrangular la vida económica de la bahá’ís.
    • A todo ello hay que añadir el aumento de bahá’ís arrestados arbitrariamente, la intensificación de los ataques y saqueos a hogares bahá’ís, la proliferación de incendios intencionados contra propiedades de bahá’ís, la extensión de la profanación y destrucción de cementerios bahá’ís, el incremento en las confiscaciones de bienes personales junto al cierre ilegal de negocios y la denegación de préstamos bancarios y licencias comerciales a bahá’ís. Igualmente han crecido las amenazas a conciudadanos que se relacionan con bahá’ís e incluso se ha vilipendiado a los niños bahá’ís en las aulas públicas por parte de sus propios profesores. Tales actos se están llevando a cabo de manera sistemática en una ciudad tras otra.

    Hoy, los más de seis millones de seguidores de la Fe bahá’í en todo el mundo observamos con profunda preocupación este drástico endurecimiento de las acciones del gobierno iraní contra la comunidad bahá’í. Padecemos especialmente por la vida de más de treinta hombres y mujeres que en estos momentos están en prisión. El caso particular de siete de ellos, un comité encargado de administrar a nivel nacional los asuntos de la comunidad bahá’í, resulta especialmente preocupante por cuanto guarda tristes paralelismos con el destino que sufrieron los miembros de los órganos administrativos bahá’ís nacionales en Irán a principios de los años ochenta.

    Tras la disolución de la administración bahá’í en Irán se dispuso lo necesario para cubrir las necesidades espirituales y sociales de los 300.000 bahá’ís de Irán mediante la formación de un órgano informal a nivel nacional, Yaran (“los amigos”), y otros a nivel local Khademin (“los servidores”). A lo largo de cerca de veinte años, distintos organismos gubernamentales tuvieron contactos habituales con el grupo de los Yaran y de los Khademin –a veces amistosos y otras veces en forma de interrogatorios exageradamente largos y agresivos– y consultaron con sus miembros, estando totalmente informados de sus actividades. Parecía surgir la posibilidad de cierto grado de diálogo entre los bahá’ís y los organismos gubernamentales.

    Lamentablemente entre marzo y mayo de 2008 los siete miembros del Yaran fueron arrestados. Durante un largo tiempo permanecieron incomunicados, negándoles el acceso a sus familias y a un letrado. Aunque finalmente se les ha permitido recibir visitas de sus familias, los prisioneros aún no han tenido acceso a asesoría legal. Las condiciones de encarcelamiento han sido de diferentes grados de severidad en el curso de los varios meses transcurridos. Incluso la abogada que ha asumido la defensa de estos bahá’ís, la premiada con el Nobel de la Paz Shirin Ebadi, ha llegado a sufrir el hostigamiento de las autoridades en forma de registros en sus oficinas y difamaciones en medios de comunicación.

    Tras unos nueve meses de cárcel, durante los cuales no se halló ni una sola prueba que vinculara a los miembros del Yaran con fechoría alguna, la fiscalía ha imputado formalmente a estas siete personas la habitual acusación de “espionaje a favor de Israel, insulto a las santidades religiosas y propaganda contra la República Islámica”. Tales delitos pueden ser castigados en Irán con la pena capital.

    Desde que con la irrupción de la Revolución islámica se intensificara la persecución sistemática contra los bahá’ís, todos los gobiernos democráticos han elevado su voz en favor de este discriminado sector de la población. Entre las acciones emprendidas por dichos gobiernos, merecen especial atención las resoluciones aprobadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas en sus sesiones plenarias en las que año tras año (con la excepción de la Asamblea celebrada en 2002) se requería al Secretario General informes actualizados sobre los Derechos Humanos en Irán. Recientemente, el Presidente de turno de la Unión Europea también ha enviado comunicados a su homólogo en Irán transmitiendo su inquietud por los bahá’ís que siguen encarcelados bajo acusaciones falsas. A nivel nacional, conviene destacar la Proposición no de Ley 161/001762 presentada por todos los partidos políticos en que instaban al ejecutivo español a llevar a cabo las medidas que fueran necesarias para hacer saber al gobierno de Irán “su preocupación por la persecución de la que está siendo objeto la Comunidad Bahá’í en Irán”. Sin embargo, ¿qué ha hecho el gobierno iraní ante estas declaraciones? Ignorarlas, en un claro desafío a la comunidad internacional, afirmando que las acusaciones contra ellos son ciertas y negando constantemente que haya una persecución contra la Comunidad Bahá’í. Sin embargo ¿por qué se les dice a los prisioneros que si se retractan de sus creencias volverán a tener los mismos derechos que ahora se les prohíben?

    Durante más de un siglo, los bahá’ís de Irán se han esforzado por elevar la vida espiritual de sus conciudadanos, han regalado clases de alfabetización y educación moral a los niños y jóvenes de su tierra, han luchado por reflejar el principio fundamental de que hombres y mujeres son iguales a los ojos de Dios, han reunido a sus vecinos para estudiar juntos que el mejoramiento del mundo ha de ser logrado mediante hechos puros y hermosos, han intentado acceder a estudios superiores sin verse obligados a renegar de su religión para poder servir a su país, han demostrado que sienten el mayor de los respetos por todas las religiones, pues en esencia provienen del mismo Dios, y se han mostrado leales a las leyes de su gobierno, a pesar de tener que soportar el desprecio y desagradecimiento de un régimen que no permite vivir a aquellos cuyas creencias difieren de las del Estado.

    Que la Comunidad Bahá’í de España se dirija ahora a todos los ciudadanos que residen en este país no busca otro objetivo más que el de demostrar a aquellos que desean exterminar a un sector de la población que se preocupa por el desarrollo social, material, ético y espiritual de su nación, que lo único que van a conseguir es atraer a más y más personas hacia esta causa y que cuanto más los estrangulen social y económicamente, más y más almas bienintencionadas por todo el planeta se preocuparán por el devenir de esta comunidad y ellos mismos divulgarán los principios que sustentan la Fe bahá’í (http://info.bahai.org/spanish/). Que las acciones altruistas son como un candil que ilumina la sociedad y las acciones del gobierno de Irán son como el aceite que aviva su luz, una luz que ni la envidia ni el odio podrá jamás apagar. Que la Comunidad Bahá’í aborrece todo tipo de prejuicio y que está gravemente preocupada de que en pleno siglo XXI todavía persista esta lacra que no puede dejar indiferente a ningún ser humano. Es por ello que les invitamos a que desde su posición, sea cual sea, nos acompañen en la erradicación de este veneno que es el causante de tantas enfermedades que sufre hoy el mundo. Si usted trabaja en los medios de comunicación, difunda los hechos aquí descritos. Si trabaja en el ámbito de la justicia, comparta con sus colegas cómo tratan en Irán a las personas cuyas creencias religiosas difieren de las del Estado y haga lo posible para que ni aquí ni en ningún sitio se repitan situaciones similares. Si usted tiene relación con el mundo de la política, haga uso de las herramientas del diálogo que tiene a su disposición para que sus homólogos en Irán reaccionen ante el error que están cometiendo. Si usted se dedica a la educación, enseñe a sus pupilos el valor de la tolerancia y el respeto en contraposición de los que sufren la discriminación y el desprecio. Y si usted, como los bahá’ís, simplemente siente que todo individuo tiene derecho a vivir según sus creencias religiosas y sin miedo a prejuicios de ninguna clase, comparta esta carta (www.bahai.es/cartaabiertaalasociedad) y los principios que sustentan nuestra Fe con sus conocidos, elevando así la voz de aquellos a los que se les ha prohibido hablar.

    Sinceramente,

    Comunidad Bahá’í de España

He vuelto esta noche de Adelabad...


Poema escrito por Zarrín Muqímí, en 1982. Un año antes de ser ejecutada, junto con otras 9 mujeres, por el crimen de educar a niños... y ser bahá'ís.

He vuelto de Adelabad esta noche.
¿Qué puedo escribir, cómo puedo describir ese lugar?
¿En qué lengua puedo explicar la clase de mundo que es?
¿Qué palabras pueden explicar lo que yo contemplé con ojos humildes y terrenales?
¿Dulce visión, o amarga realidad?
Abro y cierro mis ojos para ver...

He vuelto esta noche de Adelabad,
la morada de los amantes desprendidos,
de las mariposas que arden en la llama del amor de Dios.
Entre esos gruesos e imponentes muros,
están encadenadas almas más fuertes que los muros.
Si pudiera preguntarle a esos muros: "¿Qué habéis visto?
¡Contádmelo! Habladme de los susurros del amor,
y del murmullo de las oraciones que atraviesan los barrotes de hierro
flotando en el aire a la hora del alba,
de lágrimas que lentamente resbalan por las mejillas...".

He vuelto de Adelabad esta noche,
he vuelto de la tierra de los enamorados,
de la tierra de los amantes afligidos,
invitados al banquete de la tribulación.
¡Preguntadme que he visto!
Preguntadme para que yo os cuente que he visto
la llama ardiente de la fe en los ojos de aquel amante intoxicado;
le vi con la cabeza alta, le oí proclamar exultante:
"¡Mirad, por fin logré el deseo de mi corazón!".

He vuelto esta noche de Adelabad,
la morada de los Majnunes a punto para la cosecha
y de los amantes que miran fijamente al rostro del Bienamado.
He vuelto del límite entre la vida y la eternidad,
entre el universo de polvo y el mundo del Reino.
Y tú, oh caminante, si algún día aciertas a pasar por ese lugar,
detente por un momento,
fija tu mirada en esos altos muros de piedra,
mira esas puertas de hierro;
luego, cierra los ojos y escucha con los latidos del espíritu,
para que por ventura puedas tú también escuchar
el murmullo que se eleva de cada piedra:
"¡Este es el Valle del Amor, detén tus pasos!".

lunes, 4 de enero de 2010

La Persecusión de Bahá'ís en Irán: Una Línea de Tiempo Interactiva

9 Bahá'ís arrestados en Teherán

BBC Persian reportó que 9 ciudadanos Bahá'ís fueron arrestados en Teherán a tempranas horas del domingo 3 de enero de 2010. A pesar de que se dice que fueron 13 arrestos, se han confirmado 9, según Diane Ala'i, representante de la Comunidad Internacional Bahá'í para las Naciones Unidas.

Los nombres de los bahá'ís arrestados son: Babak Mobasher, Lagha Mobasher, Negar Sharbat, Jinoos Sobhani, Artin Ghazanfari, Nasim Biglari, Sa’id Rohani, Mehran Rohani y Payam Fanayan.

Ala’i dijo a BBC Persian que las autoridades deben estar usando las protestas pasadas recientemente, en contra del Régimen, como excusa para atacar con más fuerza a la comunidad Bahá'í de ese país, pues se sabe que el gobierno ha estado desinformando a la población, aduciendo que la comunidad Bahá'í está detrás de las protestas, "orquestando" todo.

Traducción libre del original en MNBR.

Puedes leer un poco sobre la convicción bahá'í respecto a participar en actividades políticas y qué dice Bahá'u'lláh sobre la Unidad de religiones.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Sobre Mofsed fel-Arz: propagar la corrupción sobre la tierra

  • Geoffrey Cameron

    Un año después del arresto y encarcelamiento de los siete líderes bahá’ís [este artìculo fue publicado el 20 de mayo de 2009] (los Yaran, o “Amigos”) de Irán, el Gobierno todavía no ha formulado acusaciones formales contra ellos. Sin embargo, sus familiares afirman haber recibido noticias de que se les podría acusar de “Mofsed fel-Arz”, que significa “quien se dedica a propagar la corrupción sobre la tierra” y que conlleva a la pena de muerte. Esta nueva acusación no oficial difiere de las que el Fiscal General de Irán les achacó el 10 de febrero de 2009: espionaje para Israel, insultos a las autoridades religiosas y propaganda en contra de la República Islámica. La acusación de “propagar la corrupción sobre la tierra” tiene una historia escalofriante y debería alertarnos del grave peligro que corren las vidas de los líderes bahá’ís.

    El significado de “Mofsed fel-Arz”

    ¿Qué significa “Mofsed fel-Arz”? En su uso coránico, significa “condiciones corruptas, causadas por no creyentes y gente injusta, que amenazan al bienestar social y político”. Mientras que antes el término hacía referencia a las ideas tradicionales islámicas relacionadas con el pecado, Ayatollah Khomeini los transformó en una herramienta del estado islámico para arremeter contra sus aparentes enemigos.

    En su primer libro en persa, Khomeini escribió (condenando al clero modernista): “El gobierno musulmán debería evitar la expansión de tales ideas ilegales y heréticas y ejecutar en público y en presencia de todos los creyentes verdaderos todos estos provocadores que propagan la corrupción sobre la tierra”. En otra parte, enfatizaba que el gobernador justo debería “subordinar a los individuos a los intereses colectivo de la sociedad” erradicando a “numerosos grupos que eran una fuente de corrupción y de mal”, tal y como el Profeta Muhammad había “eliminado” a los judíos de Medina.

    Una acusación antirrevolucionaria

    Lo que hace que la acusación de “propagar la corrupción sobre la tierra” sea especialmente alarmante es que nos recuerda a los primeros tiempos de la Revolución. Se usó principalmente como excusa para ejecutar a cientos de miembros del anterior régimen del Shah (altos cargos y jefes militares). Es la acusación que se formuló contra el hasta entonces Primer Ministro Amir-Abbas Hoveida en un juicio infame, en el que pasó los últimos minutos de su vida debatiendo el significado legar de “Mofsed fel-Arz”, antes de que el juez lo declarara culpable y ordenara que lo ejecutaran unos minutos más tarde.

    La base de datos electrónica Omid de violaciones de los derechos humanos en Irán registra más de 300 personas ejecutadas por “Mofsed fel-Arz”. La mayoría estaban afiliados al régimen del Shah y sólo ha habido un puñado de ejecuciones bajo esta acusación durante los últimos 20 años. La Comunidad Internacional Bahá’í afirma que también se usó contra bahá’ís que fueron ejecutados a principios de los años 1980. Las acusaciones que se imputaba a los bahá’ís no se solían hacer públicas en aquellos casos, así que es difícil descubrir más detalles de las circunstancias de los casos (aunque la naturaleza arbitraria de la justicia revolucionaria y la campaña dirigida contra los líderes bahá’is a menudo hacían que el contexto fuera prácticamente irrelevante).

    Los casos de otras personas a las que ejecutaron por este cargo, sin embargo, nos dan datos sobre cómo se usaba. Ayatollah Sadeq Khalkhali, uno de los jueces más activos en la aplicación de “propagar la corrupción sobre la tierra”, lo definió así en sus memorias:

    Un propagador de la corrupción sobre la tierra es una persona que contribuye a esparcir y expandir la corrupción en la tierra. La corrupción es lo que lleva al declive, la destrucción y el desvío de la sociedad de su (verdadera) naturaleza. La gente a la que ejecutamos se había esforzado en esparcir la corrupción y la prostitución, distribuyendo heroína y opio y exhibiendo comportamientos licenciosos, ateísmo, asesinatos, traición, engaños: en suma, todas estas cualidades viles. Los problemas de esta gente se agravaron al no arrepentirse cuando vieron la revolución del pueblo.

    Khalkhali se refería a los que sentenció a muerte bajo las acusaciones de “traidores” que “destruyen la sociedad”.

    Uso reciente de “Mofsed fel-Arz”

    Los casos recientes en los que se ha imputado a los acusados por “propagar la corrupción sobre la tierra” han resultado en ejecuciones. El mes pasado, la agencia oficial de noticias IRNA informó de que habían ahorcado a tres hombres (dos de ellos estudiantes) a las afueras de Shiraz y de que se habían confirmado sus acusaciones de “conspiración para derrocar al gobierno”. Los condenaron por haber llevado a cabo el ataque de noviembre de 2008 con una bomba a una mezquita de Shiraz y los acusaron de tener relaciones con Estados Unidos.

    Un acontecimiento alarmante

    La acusación de “Mofsed fel-Arz” tiene precedentes e implicaciones escalofriantes en Irán y debería preocuparnos gravemente que haya intenciones oficiales de aplicarla a los líderes bahá’ís encarcelados. Implica conspiración colectiva, corrupción moral y colusión con extranjeros para minar la República Islámica y todas estas están entre las acusaciones infundadas que se ha achacado a los bahá’ís en el pasado. Es aún más preocupante que la acusación conlleve la pena de muerte.

    Los juicios justos no son comunes en Irán y no se conoce a los jueces por su neutralidad, especialmente cuando se trata de decidir en casos en los que acusaciones tan opacas hacen que la fiabilidad de las pruebas sea igualmente confusa. El hecho de que todavía no se haya permitido a estos bahá’ís reunirse con su abogada, (La premio Nobel de la paz) Shirin Ebadi, no es señal de un buen proceso judicial.

    Esta nueva acusación contra los bahá’ís requiere que los gobiernos y ciudadanos que se solidarizan con los líderes bahá’ís encarcelados agudicen su atención. Es un acontecimiento alarmante y un recordatorio aterrador de las intenciones siniestras del gobierno.

  • REF.: IPW

¡¿Qué me ha ocurrido?!

  • Fariba Kamalabadi (Taefi) es uno de los siete ex líderes bahá’ís, conocidos como los Yaran ["Amigos" en Irán]. Lleva encarcelada más de un año en la famosa prisión de Evin, en Teherán.

  • La Sra. Kamalabadi tiene dos hijas: Alhan, de 22 años, y Taraneh, de 14. La siguiente carta fue escrita con ocasión del primer aniversario de su arresto y detención.

    21 de mayo de 2009

    Por Alhan Taefi

    El día de hoy marca un año completo desde que no estás conmigo; ahora quiero expresar los sentimientos de dolor y angustia que he vivido durante este año, un año de historias inenarrables, un año de soledad, ¡un año de estar lejos de una madre!

    Hace justamente un año me despertó por la mañana temprano una llamada de teléfono - una llamada que me dio la terrible noticia de que agentes de inteligencia del gobierno habían allanado su casa. Antes de tener la oportunidad de ordenar mis pensamientos y darme cuenta de lo que había sucedido y lo que debía hacer, recibí un SMS de mi pequeña hermana, Taraneh, diciendo: “¡están llevándose a mamá, si quieres verla ven rápido!” ¡Oh Dios mío!, ¿qué estaba pasándome? Incluso después de todo un año, todavía el recuerdo de aquel momento trae dolor y agonía a mi corazón, y no puedo evitar derramar incontrolables lágrimas.

    En un estado de conmoción e incredulidad, corrí hacia tu casa, preocupada por la idea de que si llegaba demasiado tarde y ya te habían llevado… entonces, ¿cuando te vería de nuevo?

    Finalmente llegué, y subí frenéticamente el largo tramo de escaleras, saltándome los escalones, y entré en tu hogar. ¡Gracias a Dios! Todavía estabas allí.. estuve contigo durante escaso tiempo, y entonces… te fuiste. Te abracé con todas mis fuerzas, te besé y te dije lo orgullosa que estaba de ti. … ¡Y te fuiste sin saber cuando volverías! Sabía que no volverías a casa en los siguientes días, pero nunca pensé que después de un año, ¡todavía estarías allí!

    Te fuiste y quedé sola … con una gran carga de dolor y tristeza. Era yo tan dependiente de ti… estaba tan necesitada de tus consejos, incluso sobre asuntos muy pequeños! ¿Quién sabe lo que me ha ocurrido durante este período? Incluso ahora, recordar la intensidad de mi dolor y aflicción me hace temblar.

    Estaba tan acostumbrada a hablar contigo todos los días, incluso aunque fuera sólo por un minuto. Durante un total de 80 días después de tu detención, no tuve ninguna comunicación contigo… y cuando después de 80 días me llamaste y yo no reconocí tu voz, ¡cómo me avergüenzo de mí misma! Recuerdo vívidamente tus palabras, “querida mía, ¿no reconoces mi voz?” … Y yo, llena de felicidad, melancolía, emoción, y montones de otros sentimientos opuestos al mismo tiempo, no podía pronunciar palabra.

    Oh, Dios mío, ¿Qué me ha ocurrido durante este último año? Recuerdo los preparativos para el Día de la Madre; cuando todos mis amigos estaban hablando de lo que iban a comprar para sus madres, me obligué a mí misma a no llorar, con el fin de ser fuerte… tal como tú querías que fuera… como tú eres.

    Cuando en tu cumpleaños no pude darte un regalo, el recuerdo de ti me mantuvo feliz…

    Cuando, en tu ausencia, y debido a tu ausencia, viví el peor día de mi vida, el día en que sentí que mi corazón se estaba encogiendo, salí a caminar sola, me puse a llorar, y te envié este mensaje de texto: “¡Oh mamá, estoy tan sola y desventurada sin ti! “, sabiendo muy bien que este mensaje de texto nunca te llegaría.

    Oh Dios mío, ¿qué me ha ocurrido? Cuando me encontré con la peor de las dificultades del pasado año, y tú no estabas allí para ayudarme… cuando mis ojos ven tus cosas, sabiendo que una vez utilizabas esas cosas, exhalo un suspiro desde lo más profundo de mi ser.

    ¿Que me ocurrió el día en que vi que te habías vuelto tan pequeña, tan flaca y delgada y débil, cuando sostuve tu mano en mis manos y vi que tu mano temblaba de tanta debilidad? ¡Cuánto me esforcé para controlarme y no romper a llorar en tu presencia!

    ¿Qué me ocurrió ese día, al final de mi visita a tu prisión, aislada detrás de la sala de visitas, cuando estaban bajando la cortina, y te inclinaste para poder vernos hasta el último momento de nuestra visita, despidiéndote de nosotros con la mano y sonriéndonos …? Oh Dios, ¡cuánto me torturaba el pensar que bien podría ser la última vez que te viera!

    Cuando, en mi cumpleaños, me regalaste unas medias que habías comprado en la tienda de la cárcel -la mejor cosa que uno podía comprar allí- qué placer sentí, pero a la misma vez, ¡cuánto dolor me causó! Con qué fuerza abracé el regalo, lo besé, y decidí no usarlas nunca ¡para no gastarlas! Ese día me recuerda a mi cumpleaños del año anterior, cuando, a pesar de un grave dolor de espalda, hiciste los preparativos para mi fiesta de cumpleaños… y el pensar en ello hace que mi corazón sufra.

    ¡Cuanto me alegré al ver la planta de zanahoria - que creció en tu celda de la cárcel, que le diste como regalo a mi hermana pequeña, Taraneh, por su cumpleaños! Esta planta era, para mí, como un símbolo de ti. Cuando estaba sola, me gustaba ir y abrazarla, hablar con ella, acariciarla, y besarla -sentía como si fueras tú la que estaba delante de mí. ¡Qué triste y afligida por el dolor me sentí cuando se marchitó! Corría hacia sus diminutas ramas, para atarlas con una cinta verde - quizás podría reanimarla una vez más - como si estuviera cuidando de ti.

    ¡Qué gran día fue para mí el festival de Ridvan [el Año Nuevo persa], cuando me diste un regalo! Sentí que me habían dado el mundo entero, y mostré mi regalo a todos mis amigos con mucho orgullo.

    ¡Qué noche fue para mí! … esa noche no podía dormir -comencé a leer todos los mensajes de correo electrónico que me habías enviado previamente mientras se derramaban las lágrimas por mis mejillas, cuánto deseaba recibir una vez más un correo tuyo.

    Todas estas memorias ya han pasado, así como cientos de días, cada uno de ellos con miles de grandes y pequeños, buenos y malos recuerdos de mi experiencia, pero Dios sabe que, durante todo este año, nunca he deseado, a no ser que sea Su Voluntad, que vuelvas a casa con nosotros… Siempre me susurró este poema a mí misma:

    No renunciaría a mi dolor por Ti en vano…

    ni entregaría mi amor por el Bienamado.

    El recuerdo de mi Bienamado es mi amargura

    que no abandonaría ni por un millar de curas. (Rumí)

    Esto es lo que me ocurrió el año pasado, sólo Dios sabe lo que te sucedió a ti, ¡querida mamá!

  • REF.: IPW