jueves, 29 de diciembre de 2011

El verdadero significado del bautismo con agua y fuego


En el Evangelio según San Juan, Cristo ha dicho: "A menos que el ser humano nazca del agua y del Espíritu, no podrá entrar en el Reino de los Cielos." Los sacerdotes han interpretado esto en el sentido de que el bautismo es necesario para la salvación. En otra parte del Evangelio se dice: "Él os bautizará con Espíritu Santo y con fuego."

¡Y así, el agua del bautismo y el fuego son una misma cosa! Ello no puede significar que el "agua" de la cual se habla sea agua física, por cuanto es el opuesto directo de "fuego", y una destruye al otro. Cuando en los Evangelios Cristo habla de "agua" se refiere a aquel agua que es causa de vida, pues sin agua ninguna criatura en el mundo puede vivir; los minerales, los vegetales, los animales y el ser humano, todos dependen del agua para su misma existencia. Los últimos descubrimientos científicos nos demuestran que incluso los minerales poseen alguna forma de vida, y que también necesitan agua para su existencia.

El agua es la fuente de vida, y cuando Cristo habla de agua, simboliza aquello que es la causa de la Vida Sempiterna.

Este agua de vida a la cual Él se refiere es como el fuego, por cuanto éste no es más que el Amor de Dios, y este amor significa vida para nuestras almas.

Con el fuego del Amor de Dios se quema el velo que nos separa de las Realidades Celestiales, y así con una visión clara estaremos capacitados para esforzarnos en nuestro camino hacia lo alto, progresando constantemente en los senderos de la virtud y la santidad y convirtiéndonos en los instrumentos de luz para el mundo.

¡No hay nada más grande ni más sagrado que el Amor de Dios! Da salud al enfermo, bálsamo al herido, alegría y consuelo al mundo entero, y sólo a través de él puede el ser humano alcanzar la Vida Sempiterna. La esencia de todas las religiones y el fundamento de todas las enseñanzas sagradas es el Amor de Dios.

Fue el Amor de Dios el que guió a Abraham, a Isaac y Jacob, el que fortaleció a José en Egipto y concedió a Moisés valor y paciencia.

Por medio del Amor de Dios, Cristo fue enviado al mundo con su inspirador ejemplo de una vida perfecta de autosacrificio y devoción, trayendo a todo el mundo el mensaje de la Vida Sempiterna. Fue el Amor de Dios el que otorgó a Mu¥ammad el poder de conducir a los árabes desde el estado de degradación animal en que se hallaban hacia una existencia más elevada.

El Amor de Dios sustentó al Báb y le condujo a su sacrificio supremo, haciendo de su seno la diana anhelante de miles de balas.

Por último, fue el Amor de Dios el que trajo a Bahá'u'lláh a Oriente, y el que ahora está extendiendo la luz de sus enseñanzas hasta los confines de Occidente, y de polo a polo.

Por tanto, os exhorto a cada uno de vosotros a que, comprendiendo su poder y belleza, sacrifiquéis todos vuestros pensamientos, vuestras palabras y acciones para llevar el conocimiento del Amor de Dios a todos los corazones.

Tomado de "La Sabiduría de Abdu'l-Bahá"

jueves, 1 de diciembre de 2011



"¡Oh el mejor de los Protectores!

En el Nombre de Dios, el Exaltado.

¡Mi dulce vida! ¡Dios te preserve!

No se debe a la tristeza que no haya escrito antes,

Ni tampoco se debe a que Mi corazón estuviera afligido.

No, Mi mano te escribió,

Pero Mis lágrimas borraron las palabras.

Dios es Mi testigo de que, desde el momento de nuestra separación,

me han sobrecogido tantas penas que no pueden ser descritas.

Pero como todos estamos atados al destino,

es lo que ha sido decretado para Nosotros."


Hazrate Báb.

Ian C. Semple, 1928-2011


Ian C. Semple, quien fuera miembro de la Casa Universal de Justicia, desde su establecimiento en 1963 hasta el 2005, ascendió hoy [01 de diciembre 2011] al Reino de Abhá, en Suiza, a los 82 años.

Nuestras oraciones por su alma y en agradecimiento por una vida entregada a la nuestra Amada Fe, de la cual fue miembro desde 1950.

¡Dios lo bendiga!

ADVERTENCIA: SE PROHIBE COLOCAR FLORES EN LAS TUMBAS DE LOS BAHÁ'ÍS


Recientemente, oficiales del Ministerio de Información de la ciudad de Tabriz (Irán) citaron al Sr. Mithaqi y a su esposa para un interrogatorio.

El Señor Mithaqi es hijo del Sr. Allahvardi Mithaqi*, quien fuera ejecutado en 1981, por ser Bahá’í.

Luego de hacer referencia a las actividades de la comunidad, los oficiales dijeron que poner flores en las tumbas de los mártires Bahá’ís es considerado una forma de propaganda, por lo que se les indicaba que no debían poner flores en la tumba de su padre, y que además debían retirar la lápida.

La pareja se rehusó por completo, indicando que ese pedido estaba fuera de lugar.

* El Sr. Allahvardi Mithaqi fue educador y miembro de la Asamblea Espiritual Local de los Bahá’ís de Tabriz-Irán. Estaba casado y tuvo 5 hijos. Fue ejecutado el 29 de julio de 1981.

http://news.persian-bahai.org/2011112302

http://bahaicause.blogspot.com/2011/11/warning-no-flowers-permitted-on-bahai....

martes, 8 de marzo de 2011

Un Poema de Táhirih


Ven. Téjeme suavemente en Tu telar dorado,

Con suaves, suaves rayos de luz alborada.

Hilos de oro y plata trae,

Y rayos de luna tejido con el manto de la noche,

Para ligar las desgarradas y rotas hebras

Que mi corazón, otrora, con dedos sangrantes tejió

Sobre el bastidor del sufrimiento,

Entre la urdimbre y la trama del amor.

Aún cuando con dorada y bella verba

Escrita sobre las páginas de mi corazón

Loe Tus almibarados labios y fragante pelo,

No obstante, mi arte todo, jamás desgarrar podría

Los enceguecedores velos de la prolación.

Aún cuando con maravilloso canto entone

Alabanzas de ese amante Amigo,

Ésas paginas ningún verso mío llevarán

Y ver sólo podrás, si tan sólo miras

La huella de Su evanescente Pluma.

domingo, 27 de febrero de 2011

"La gratitud es de diferentes tipos"

La gratitud es de diferentes tipos. Hay un agradecimiento verbal que está limitado a una mera expresión de gratitud. Ello no es de importancia porque quizá la lengua pueda dar gracias en tanto el corazón no esté consciente de ello., muchos de los que ofrecen gracias a Dios lo hacen de esta manera; sus espíritus y corazones están inconscientes de la acción de gracias. Esto es sólo un formalismo igual a cuando nos presentamos o recibimos un regalo y decimos gracias, diciendo las palabras sin significado. Uno puede decir gracias mil veces en tanto el corazón permanece ingrato, desagradecido. Por tanto, el mero agradecimiento verbal no tiene efecto.


El agradecimiento real es dar gracias en forma cordial, desde el corazón. Cuando el hombre en respuesta a los favores de Dios manifiesta sentimientos de conciencia, el corazón es feliz, el espíritu se regocija. Estos sentimientos espirituales son la acción de gracias ideal.


Existe también un agradecimiento cordial que se expresa en los hechos y acciones del hombre cuando su corazón está lleno de gratitud. Por ejemplo, Dios ha conferido al hombre el don de la guía, y en agradecimiento por esta gran generosidad ciertos hechos emanan de él. Para expresar su gratitud por los favores de Dios, el hombre debe realizar acciones dignas de alabanza. En respuesta a estos dones debe hacer buenas acciones, ser sacrificado, amar a los siervos de Dios, incluso perder la vida por ellos, mostrar bondad a todas las criaturas. Debe desprenderse del mundo, estar atraído hacia el Reino de Abhá con el rostro radiante, la lengua elocuente, el oído atento, esforzándose día y noche para logar el beneplácito de Dios. Todo lo que desee hacer debe estar en armonía con el beneplácito de Dios. Debe observar y ver cuál es la Voluntad de Dios y actuar de acuerdo a ella. No hay duda de que tales hechos loables son el agradecimiento por los favores de Dios.


Considerad cuán agradecido se vuelve alguien que ha sido curado de una enfermedad cuando es tratado bondadosamente por otro o cuando otro le rinde un servicio aunque sea de poca importancia. Si olvidamos tales favores, ello es evidencia de ingratitud. Luego se dirá que una bondad amable ha sido realizada, pero todos somos desagradecidos, si no apreciamos este amor y favor. Física y espiritualmente estamos sumergidos en el mar del favor de Dios. Él ha provisto nuestros alimentos, bebidas y otras necesidades; Sus favores nos rodean desde todas direcciones. Los sustentos provistos para el hombre son bendiciones. La vista, el oído y todas sus facultades son dones maravillosos. Estas bendiciones son inconmensurables, no importa cuántas se mencionen, siguen siendo infinitas.


Tomado de: LA PROMULGACIÓN DE LA PAZ UNIVERSAL

Charlas pronunciadas por 'Abdu'l-Bahá durante Su visita a los Estados Unidos y Canadá en 1912 (‘Charla 83’)

miércoles, 5 de enero de 2011

'Cada mañana me vendaban los ojos y me interrogaban durante 12 horas'

Una presa iraní se asoma mientras un guardia vigila la sección femenina de la cárcel de Evin. | Afp
Una presa iraní se asoma mientras un guardia
vigila la sección femenina de la cárcel de Evin. | Afp
  • X. pasó seis meses en prisión sólo por profesar la fe bahai
  • Como X., miles de presos políticos carecen de un abogado
  • Las autoridades iraníes niegan la asistencia médica a los presos

"Cada día, a las 6 de la mañana, me vendaban los ojos y me interrogaban durante 12 horas", explica X., una persona que estuvo en prisión en Irán, tan sólo por pensar diferente.

"A veces, me pegaban, me castigaban y me insultaban. Luego, me llevaban de vuelta a la celda", prosigue. X. nunca conoció de qué se le acusaba.

No quiere dar su nombre por miedo a represalias contra su familia. Y es que el recuerdo del horror que vivió durante seis meses en una prisión iraní todavía la conmociona cuando revuelve en los pliegues de su memoria.

"Una vez a la semana, tenía derecho durante 10 minutos a una ducha donde podía también lavar mi ropa", relata. "Al dormir, sólo tenía una manta fina para cubrirme o poner en el suelo. Tenía que tenderme con las piernas dobladas, no había sitio para extenderlas. Tampoco había luz", recuerda.

X. sufrió un calvario de palizas y humillaciones. Algunas veces, incluso perdió la conciencia por los golpes. "Una vez trajeron a mis padres y, desde una habitación contigua, me pegaban e insultaban. Yo podía oír las voces de mi familia", cuenta.

"Nunca me dijeron por qué fui a la cárcel. Tampoco vi nunca a un abogado"

Un buen día fue libre. "Nunca me dijeron por qué fui a la cárcel. Tampoco vi nunca a un abogado". La impunidad en la República Islámica está a la orden del día. "En Irán, los jueces son herramientas en manos de los políticos", asevera otro ex preso de conciencia iraní con el que ha hablado ELMUNDO.es.

El infierno al que se enfrentó X. es una rutina para los presos de conciencia en Irán, según los testimonios recogidos. Celdas minúsculas en las que los reos duermen en el suelo. Pabellones con cinco baños para 400 personas. Días, meses, años sin conocer de qué se les acusa. Negación de asistencia médica a presos enfermos o torturados. No es una novela de Kafka, sino el pan de cada día de los prisioneros políticos iraníes.

La huelga de hambre de la abogada Nasrin Sotudeh, que protesta así por las miserables condiciones en que está encarcelada -lleva más de 100 días en aislamiento-, ha revelado al mundo la terrible situación de los presos políticos en Irán.

La República Islámica es una gran cárcel, donde todo aquel que piense diferente es castigado. Hay miles de presos de conciencia. Algunas fuentes afirman que son más de 5.000. Pensar diferente, ser sindicalista, defender los derechos de las mujeres, profesar otra fe religiosa que no sea el oficial islam chií dictado por los ayatolás o pertenecer a una minoría étnica.

"Nunca se sabe qué va a ocurrir al día siguiente: la libertad o la ejecución"

Prisioneros en un laberinto en el que se suceden los interrogatorios, el acoso a las familias y el acecho constante de la muerte. "Cuando uno entra en la cárcel, su vida está prendida entre la libertad o la muerte. Nunca se sabe qué va a ocurrir al día siguiente. Puede que la ejecución o la liberación", cuenta un antiguo preso de conciencia iraní exiliado en el extranjero.

X. estuvo en prisión por profesar la fe bahai, una religión que no está reconocida en Irán. Fundada por Bahaulá en 1863, se trata de una doctrina integradora que sostiene que hay un solo Dios y que todas las religiones del mundo son expresiones en el despliegue de un único plan divino.

Otro credo, el de los derechos humanos, también es castigado en la República Islámica.Es el caso de abogados defensores de las libertades públicas, como Sotudeh, o la activista Shiva Nazar-Ahari, portavoz del Comité de los Derechos Humanos de Irán, que pasa sus días aislada en Evin.

O el cineasta Jafar Panahi, condenado a 20 años sin poder crear ni salir del país y seis años de cárcel. O el ayatolá Sayed Hosein Kazemeyni Borujerdi, un clérigo chií encarcelado desde octubre de 2006 por apoyar la libertad de expresión y de religión en la República Islámica.

O los siete líderes de la comunidad bahai que se encuentran en "detención temporal" y ya van tres años. [Hoy por hoy, la sentencia fue dictada, primero 20 años de prisión y luego reducida a 10. Más información Aquí] .

Estudiantes, sindicalistas, periodistas, kurdos, azeríes, blogueros... Nadie está a salvo de ser engullido por el laberinto en el que se pierden los derechos y la dignidad de las personas.

REF. EL MUNDO

lunes, 3 de enero de 2011

"¡La alegría nos da alas!

En momentos de alegría nuestras fuerzas son mayores, nuestra inteligencia más sutil y nuestra comprensión menos nublada."

‘Abdu'l-Bahá

sábado, 1 de enero de 2011

Carta abierta al Jefe del Poder Judicial del gobierno de la República Islámica de Irán


Ayatolá Mohammad Sadeq Larijani,

Jefe del Poder Judicial República Islámica de Irán

7 de diciembre de 2010

Su Señoría:

No hay duda de que usted estará al tanto del resultado del juicio y posterior apelación de la Sra. Fariba Kamalabadi, el Sr. Jamaloddin Khanjani, el Sr. Alif Naimi, el Sr. Saeid Rezaie, la Sra. Mahvash Sabet, el Sr. Behrouz Tavakkoli y el Sr. Vahid Tizfahm —las siete personas que antes de su arresto eran responsables, como miembros del grupo conocido como los Yaran, de administrar los asuntos sociales y espirituales de la comunidad bahá'í iraní.

Las vidas de estos siete bahá'ís representan no sólo las vidas de los bahá'ís de Irán, sino también las de aquellos iraníes con ideales altruistas y corazones nobles pertenecientes a todo credo y clase social. Son verdaderos ciudadanos de esa nación que se han esforzado por dedicarse al servicio de la misma. Sus lugares de origen están repartidos por el país entero —desde la capital hasta Sangsar, Yazd, Abadán, Ardistán, Mashhad y Urmía. Sus edades oscilan entre los treinta y siete y los setenta y siete años. Algunos tienen padres ancianos, y todos tienen hijos; el más joven de ellos tenía sólo nueve años cuando su padre fue arrestado. Sus profesiones también son variadas y consisten en especialista en psicología evolutiva, fundador de la primera fábrica automatizada de ladrillos, gerente de una fábrica textil, ingeniero agrícola, directora de escuela, trabajador social y optometrista. Junto con sus ocupaciones profesionales y responsabilidades familiares, han prestado, de forma puramente voluntaria, un distinguido servicio al pueblo de esa tierra, como, por ejemplo, en el avance de la mujer, en el fomento de la alfabetización entre la población en general del país, y en la provisión de medios de educación para los miles de jóvenes bahá’ís a los que se les ha denegado el acceso a universidades iraníes desde el inicio de la Revolución Islámica.

Convencidos de que no habían cometido ningún delito y ya que no existía prueba alguna para respaldar las acusaciones dirigidas contra ellos, tenían la firme esperanza de que mediante los procedimientos judiciales quedarían absueltos. Lamentablemente, hasta ahora han visto sus esperanzas frustradas, y el trato que han recibido ha violado injustamente toda norma legal y todo principio de justicia y equidad. Como atestigua la historia, siempre que ciudadanos

inocentes son llevados a juicios ficticios, es el sistema judicial mismo y aquellos que ejercen autoridad dentro de éste los que son juzgados ante la mirada pública. El caso de estas siete personas, el cual ha sido seguido desde el principio con interés creciente por parte de iraníes y no iraníes por igual, se ha visto continuamente marcado por violaciones tan atroces de la ley que se ha puesto en duda la adhesión al principio de justicia de un sistema que afirma defender

los valores islámicos.

La flagrante injusticia que representa la sentencia a diez años de cárcel impuesta a estos ciudadanos honrados y respetuosos con la ley nos obliga, como representantes ante Naciones Unidas de ciento ochenta y seis comunidades nacionales bahá’ís, a solicitarle que rectifique este grave error y otorgue a los acusados la justicia que se les ha denegado. Esta petición no sólo procede de sus correligionarios del mundo entero, sino también de Naciones Unidas, de

gobiernos y parlamentarios de diferentes partes del globo, de agencias de la sociedad civil y de humanitarios y pensadores sociales; todos ellos han unido sus voces a las nuestras para pedir la liberación inmediata de estos agraviados.

Las autoridades del Ministerio de Inteligencia, haciendo uso de distintas medidas reprobables (detención ilegal, denegación de acceso a representación legal adecuada y métodos de interrogación que infringen los principios de una conducta civilizada y tienen el propósito de extraer confesiones falsas), las cuales transgreden incluso la ley actual del país, hicieron todos los esfuerzos posibles por formular cargos contra ellos. A pesar de esto, los fiscales finalmente

fueron incapaces de presentar ninguna prueba convincente a favor de sus acusaciones. En lugar de ello, pusieron de manifiesto las viles conspiraciones de ciertas autoridades, así como la conducta inhumana y los móviles siniestros de los interrogadores. De hecho, lo que queda ahora claramente visible para todos es la voluntad de las autoridades de pisotear los principios mismos de justicia que son responsables de defender en nombre del pueblo de Irán.

El juicio mismo estaba tan carente de la imparcialidad que debe caracterizar las diligencias judiciales que el proceso resultó ser una auténtica farsa. Los acusados, seguros de su propia inocencia y sin nada que ocultar, pidieron una audiencia pública. Cabría preguntar entonces, ¿cuál fue la razón por la que el juez declaró los procedimientos "abiertos y públicos" y, sin embargo, rechazó la petición de asistencia de observadores, entre ellos representantes de misiones diplomáticas? ¿Por qué se dificultó tanto la asistencia de las familias de los acusados al juicio? ¿Por qué los periodistas fueron excluidos y se permitió la presencia activa de cámaras del gobierno? ¿Cuál fue el motivo para permitir la presencia amenazadora de agentes del Ministerio de Inteligencia a lo largo del juicio? ¿Cómo es que el veredicto emitido por los jueces pudiera tildar la religión de los acusados de "secta descaminada"? ¿No es ésta una señal clara de que el tribunal ha violado el principio legal de neutralidad? La conclusión evidente es que tales acciones han sido motivadas por un prejuicio ciego y por odio contra la comunidad bahá’í a raíz de sus creencias religiosas. ¿Cómo puede construirse una sociedad justa o un mundo justo sobre los cimientos de la opresión irracional y la denegación sistemática a una minoría de sus derechos humanos fundamentales? Todo lo que su país abiertamente defiende en la escena mundial se contradice con el trato que su propio pueblo recibe en su tierra.

El fallo que el tribunal de apelaciones dictaminó el 12 de septiembre de 2010 anuló el veredicto del tribunal de primera instancia relativo a los cargos de espionaje, colaboración con el Estado de Israel y proporción de documentos confidenciales a extranjeros con el propósito de minar la seguridad del Estado. Aquel tribunal de primera instancia ya había hallado a los acusados no culpables de los cargos de “manchar la reputación de la República Islámica de Irán

en la escena internacional” y de “propagar la corrupción en la tierra”. Por tanto, lo que quedó del caso fueron los cargos relativos a las actividades llevadas a cabo por estos siete creyentes responsables de administrar los asuntos sociales y espirituales de la comunidad bahá’í de Irán. Mientras tanto, los jueces, bien conscientes de que no había prueba alguna para sustanciar las acusaciones de haber actuado contra los intereses de Irán y sus ciudadanos, se vieron presionados por las autoridades empeñadas en declararles culpables. Como consecuencia, el poder judicial decidió esencialmente tergiversar y presentar como ilegales las creencias religiosas de los acusados y su servicio prestado a la comunidad bahá’í —un servicio desinteresado que sus compañeros bahá’ís iraníes calurosamente agradecían y apreciaban.

Como resultado, cada uno de ellos fue condenado a diez años de prisión. Esta sentencia ha sido firmemente denunciada no sólo por los acusados mismos, sus familias y la Comunidad Internacional Bahá'í, sino también por defensores de la justicia de Irán y de todo el mundo.

Dado que durante los últimos veinte años el gobierno de la República Islámica de Irán ha sido plenamente consciente del trabajo de estas personas en la administración de los asuntos de la comunidad bahá'í, acusarles ahora de actividades ilegales es tan carente de fundamento e injusto como inexplicable. Nuestra carta abierta de fecha 4 de marzo de 2009 dirigida al Fiscal General de la República Islámica de Irán establecía en detalle el carácter espurio de los cargos

presentados contra los Yaran, y le remitimos a ella para su consideración. Una lectura objetiva de dicha carta confirmará que no hay prueba alguna sobre la que la República Islámica se pueda apoyar para afirmar que los bahá'ís de Irán, entre los que se encuentran estos siete creyentes, representan la más mínima amenaza para el orden público o el bienestar de esa tierra.

No existe ni una sola prueba que respalde la acusación de que estos bahá'ís pretendíanponer en peligro la seguridad nacional, participar en actividades subversivas o hacer propaganda contra el régimen, cargos que los acusados mismos han denegado categóricamente. Tales acusaciones no se corresponden en absoluto con el historial sobresaliente de los bahá'ís de Irán y de todo el mundo, quienes consideran el servicio a su tierra natal y a la humanidad como una obligación moral ineludible; ni tampoco concuerdan en absoluto con las enseñanzas bahá’ís, las cuales indican que

en todo país donde resida algún miembro de este pueblo deberá comportarse para con el Gobierno de ese país con lealtad, honestidad y veracidad”.

El enfoque adoptado por el poder judicial y las acusaciones impuestas contra estas personas constituyen, una vez más, una violación evidente de la libertad de conciencia y de creencia de los ciudadanos iraníes, e infringen de forma descarada el artículo 14 de la Constitución iraní, el cual estipula:

“De acuerdo con el versículo sagrado ‘Dios no os prohíbe que tratéis con amabilidad y equidad a quienes no han combatido contra vosotros por causa de la religión, ni os han expulsado de vuestros hogares’ [60:8], el gobierno de la República de Irán y todos los musulmanes tienen la obligación de tratar a los no musulmanes con amabilidad, en conformidad con los principios de justicia y equidad islámica, y de respetar sus derechos humanos”.

Estos siete presos, los cuales atraviesan ahora el tercer año de lo que recibe, desvergonzadamente, el nombre de detención “provisional”, han sido sujetos a todo tipo de humillaciones y violaciones de sus derechos fundamentales. Su gran determinación y su carácter gentil ante las tribulaciones que han sido obligados a soportar contrastan con la brutalidad de sus opresores, y dan fe de su longanimidad y pureza de intención. Ésta es una verdad que el noble pueblo de Irán puede ver ahora. Los informes que hemos recibido indican que compañeros reclusos admiran su conducta y comportamiento, les ven como luces de esperanza y fuentes de consuelo y desahogo, buscan fortaleza a través de su sabiduría y les consideran como símbolos del espíritu libre y corazón sincero que caracteriza al pueblo de Irán.

Su Señoría, le preguntamos:

  • ¿qué propósito cumple el intento de extinguir estos atributos morales y cualidades espirituales?.
  • ¿Son esos actos de opresión fieles a los principios ensalzados por el profeta Muhammad (la paz sea con Él)?.
  • Sin duda en la prisión de Gohardasht hay otros reclusos inocentes.
  • ¿Cómo puede permitir que se someta a persona alguna al terrible estado de suciedad, pestilencia y enfermedades de esa prisión, y a la privación de instalaciones de higiene personal básica?. Esas condiciones detestables y degradantes son indignas incluso para el más peligroso de los criminales.
  • ¿Cree el gobierno de Irán que los principios de compasión y justicia islámica están en conformidad con las imposiciones de dichas circunstancias sobre los ciudadanos?.
  • ¿Por qué se ignora la apremiante necesidad de los prisioneros de cuidados y tratamiento médico?.
  • ¿Quién será llamado a rendir cuentas si la salud de alguno de estos siete creyentes se agrava?.
  • ¿Por qué no se les proporciona a estas personas inocentes una alimentación adecuada y por qué están confinadas en celdas de espacio tan reducido que les resulta difícil tumbarse o incluso ofrecer sus oraciones diarias?.
  • ¿Por qué el poder judicial les ha privado cruelmente de su derecho de disfrutar de un permiso carcelario?.
  • ¿No pretenden todas estas privaciones quebrantar su ánimo y el de los demás bahá'ís de Irán?.

Considere cómo se está forzando constantemente a los miembros de la comunidad bahá'í a soportar calumnias sobre sus creencias y la tergiversación de su historia en los medios de comunicación respaldados por el gobierno;

a aguantar provocaciones en las calles, provenientes de los púlpitos y con el apoyo de ciertas autoridades, que incitan odio contra ellos;

a sufrir encarcelamiento ilegal;

a verse privados de acceso a una educación superior y a los medios para ganarse la vida;

a que sus hijos sufran abusos y sean el blanco del desprecio en las escuelas, y a ser testigos de la destrucción de sus propiedades

y la profanación de sus cementerios con el apoyo y aprobación de las autoridades del gobierno.

Y aún así, ¿qué resultados han producido esos empeños?.

La respuesta de los bahá'ís de Irán a la persecución que han sufrido durante las últimas décadas les ha convertido, a ojos de la población iraní, en personificaciones del apego inquebrantable al principio espiritual y de la resistencia constructiva ante la opresión. Lo que es más, esto ha contribuido a elevar el deseo de la población de conocer las verdades de su Fe.

En enero de 2010, la Casa Universal de Justicia, el órgano internacional de gobierno de la Fe bahá’í <www.bahai.org>, apuntó en un mensaje dirigido a los bahá’ís de Irán que cuando aquellos que tienen un puesto de autoridad conspiran contra ciudadanos inocentes, a la larga, sus acciones minan su propia credibilidad.

Asimismo, en nuestra carta del 4 de marzo de 2009 dirigida al Fiscal General de la República Islámica, señalamos que las decisiones del poder judicial iraní con respecto a los bahá'ís tendrán repercusiones que irán más allá de la comunidad bahá'í de ese país y afectarán a la libertad de conciencia de todos sus ciudadanos. Albergábamos la esperanza de que, por el bien del honor y reputación de Irán, el poder judicial procuraría ser justo en su sentencia.

Los bahá'ís no son "otros" en su país; son una parte inseparable de la nación iraní.

Las injusticias perpetradas contra ellos son un reflejo de la terrible opresión que ha envuelto a la nación.

En este momento, el que respetase los derechos de los bahá'ís iraníes sería una señal de su voluntad de respetar los derechos de todos los ciudadanos de su país. Enmendar las injusticias que los bahá'ís han sufrido haría renacer, en los corazones de todos los iraníes, la esperanza de que usted está dispuesto a garantizar la justicia para todos.

Nuestro llamamiento, por tanto, es un llamamiento a favor del respeto de los derechos de todo el pueblo iraní.

Con corazones llenos de amor por Irán y del ardiente deseo de contemplar la exaltación y glorificación de esa tierra,

le exhortamos que, como Jefe del Poder Judicial, libere de la prisión a los antiguos miembros de los Yaran y, junto con ellos, a todos los bahá’ís que están encarcelados en todo el país.

Entre ellos se encuentra la Srta. Haleh Rouhi, la Srta. Raha Sabet y el Sr. Sasan Taqva, los tres jóvenes bahá'ís que

han comenzado su cuarto año de encarcelamiento en Shiraz acusados por el crimen de ayudar a niños pobres a aprender a leer y escribir.

De la misma manera, pedimos que se les conceda a los bahá'ís de ese país sus plenos derechos de ciudadanía para que puedan cumplir con su ferviente deseo de contribuir, junto con sus conciudadanos, al progreso de su nación.

Esto no es nada más de lo que usted exige legítimamente para las minorías musulmanas que residen en otros países.

Los bahá’ís simplemente piden el mismo trato por su parte.

Respetuosamente,

Comunidad International Bahá'í

cc: Misión Permanente de la República Islámica de Irán ante Naciones Unidas.


REF. BWNS

lunes, 20 de diciembre de 2010

SEGUNDO DISCO DE DARÍO CARDOSO NUEVAMENTE VE LA LUZ

En Aquellos Días - Darío CardosoDespués de 12 años de estar descatalogado tras una edición limitada en cassette con circulación reducida en 1998, el segundo disco del cantautor de origen argentino Darío Cardoso titulado "En Aquellos Días" nuevamente ve la luz en 2010 en esta edición remozada, remezclada y remasterizada en CD. A través de sus canciones Darío continúa relatando las vivencias producto de sus viajes itinerantes por el continente sudamericano, a través de una mezcla cálida y llena de sentimiento de folk, blues y sonidos indígenas.

Esta reedición en CD, además de recuperar sus 10 canciones originales así como restaurar y expandir el arte de la carátula, también agrega cinco bonus tracks: cuatro de ellos interpretaciones en vivo de temas de su primer disco, y el quinto una nueva versión del clásico "Una Vez Más", ahora acompañado del grupo juvenil TransformARTE. Con estilos que van desde el candombe y murga del Uruguay hasta el huayno y folclor andino del altiplano de Bolivia, Chile y Perú, sumados al bossa nova de Brasil y el folk y blues de Argentina, el CD entero abarca una gran gama de música latina.

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A diferencia de su primer disco "Un Lugar en tu Corazón", que fue grabado de improviso y sin mayores preparativos, este segundo disco fue grabado tras un trabajo de seis meses de composición, arreglos y presentaciones en vivo de las canciones junto a su banda estable, permitiendo un resultado más elaborado y maduro. Esto también se aprecia en los bonus tracks en vivo, registrados durante el período de apogeo de la banda. El disco fue realizado por Faro Producciones, una productora de audio y video chilena que promueve iniciativas que aporten al desarrollo espiritual de la sociedad, y que también estuvo involucrada en el primer disco de Darío.

Darío Cardoso durante el lanzamiento original en 1998El álbum comienza con el tema de candombe y murga uruguayo titulado "Lo Que Nunca Fui", que relata las experiencias de Darío durante proyectos de enseñanza en Uruguay y las amistades forjadas en diferentes barrios y ciudades. Luego sigue la musicalización de un extracto de Las Palabras Ocultas de Bahá'u'lláh, el fundador de la Fe Bahá'í, titulada "Oh Hijo del Ser". El disco sigue con "No Te Quedes", un blues que busca levantar al alma caída en períodos de tribulaciones, y después continúa con "Cambia Mi Canción", un homenaje en folclor altiplánico a la cultura indígena Quichua que además hace mención de la promesa de Bahá'u'lláh hacia los pueblos originarios. Luego viene el ahora clásico "Ciudad de Piedra" que hace referencia en su estribillo a la prisión de 'Akká donde estuvo encarcelado Bahá'u'lláh hacia el final de Sus días. A continuación sigue "Sé Valiente Tú", un tema en estilo rhythm & blues que habla sobre el no dejarse llevar por las cosas mundanas y la valentía que eso requiere. Luego sigue una segunda musicalización de Las Palabras Ocultas titulada "Oh Hijo de la Justicia", que al igual que la otra lleva la marca inconfundible de voz y guitarra de Darío, ahora sutilmente embellecidas por otras guitarras y armonías vocales. El disco continúa con "Cómo Te Explico", un blues lleno de sentimiento dedicado al recordado Sr. Habib Taherzadeh quien fuera fuente de inspiración para Darío y muchos otros amigos de su generación. Luego sigue con "El Canto del Cóndor", un alegre huayno dedicado a Bolivia y su gente, y remata con "En Aquellos Días", un tema que trata sobre la dificultad y sacrificio que significa vivir lejos de la familia, como es el caso de Darío.

Los primeros cuatro bonus tracks son interpretaciones en vivo de "Atardecer en Soltaniéh", "Para Hablar de Ti", "Canción de los Tobas" y "Detrás de la Montaña", todas canciones favoritas de su primer disco. El quinto y último bonus track y remate final de esta edición en CD es una nueva versión de su tema insigne "Una Vez Más", compuesto por su amigo Oscar Tahuil y ahora con la participación del grupo juvenil TransformARTE. Esta nueva versión sólo estaba disponible previamente como una mezcla preliminar, publicada en 2001 en Canadá en un CD de varios artistas.

Durante el lanzamiento del 20 de noviembre, de izquierda a derecha: Daniel Duhart, Nabil Rodríguez, Darío Cardoso y Javier Duhart (Foto: Cristina López)Darío Cardoso (Foto: Cristina López)

El disco fue lanzado el pasado 20 de noviembre en una presentación realizada durante la celebración del 50º Aniversario de la Asamblea Espiritual Nacional de los Bahá'ís de Chile, donde Darío estuvo acompañado de tres de los cuatro músicos que participaron en su grabación. La venta del CD irá en apoyo de las escuelas rurales Faizi y Dr. Muhajir de la zona Mapuche del sur de Chile.

Desde Chile, donde reside actualmente, Darío espera que el disco pueda ser disfrutado y servir de inspiración, ahora que nuevamente ve la luz, en forma mucho más masiva que en su edición original, llegando a todos los rincones del continente, y por qué no, del planeta.


REF. FARO PRODUCCIONES

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Empiezan en Chile las obras de excavación del «templo de la luz»


Las obras de excavación de la nueva Casa de Adoración bahá’í del continente sudamericano ya están en marcha en Santiago, la capital chilena.

Las obras de los cimientos comienzan después de una larga búsqueda de un terreno y de dificultades técnicas sin precedentes, como la invención de un material completamente nuevo para el exterior de la edificación. El lugar escogido está en las colinas de Peñalolén, una comuna del este de la ciudad, en las faldas de los Andes.

«Nos complace informarles de que en Chile han comenzado las obras de excavación en el terreno en el que ha de alzarse la última de las Casas de Adoración continentales,» escribía la Casa Universal de Justicia el 26 de noviembre, expresando su esperanza de que los bahá’ís de todo el mundo «se regocijarán al saber acerca del hito logrado…»

«Para llegar a este punto se han vencido muchos obstáculos;» señalaba la Casa de Justicia.

Siamak Hariri (de la firma de arquitectos canadiense Hariri-Pontarini Arquitects, que ha diseñado la Casa de Adoración) está encantado. «Es un momento realmente gratificante,» afirma. «Hemos encontrado un emplazamiento extraordinario, visible desde todo Santiago. Incluso si alguien llega al aeropuerto desde otras partes del mundo, lo verá desde la distancia».

La Casa de Adoración, rodeada de jardines acuáticos de especies de plantas nativas de la región, ocupará diez acres de un área de cincuenta acres. Ahora se está empezando a realizar las excavaciones en un área de 62 metros de diámetro para preparar los cimientos de de la edificación y la zona colindante. El diámetro de la Casa de Adoración misma es de 30 metros.

Las Casas de Adoración bahá’ís

Las Casas de Adoración bahá’ís son edificaciones especiales, abiertos a todos, donde los visitantes pueden simplemente orar y meditar en un ambiente sereno o (a ciertas horas) escuchar recitaciones y cantos de las escrituras sagradas de las religiones del mundo. Uno de las características intrínsecas de cada Casa de Adoración es que, en su momento, constituirá un centro espiritual a cuyo alrededor se establecerán agencias e instituciones que ofrecerán servicios sociales, humanitarios y educativos a la población de sus cercanías.

Cuando esté terminado, la edificación de Santiago será la octava de una serie de Casas de Adoración bahá’ís y la última en erigirse para servir a todo un continente. Los otros siete están en Alemania, Australia, Estados Unidos, India, Panamá, Samoa Occidental y Uganda

«Original y deslumbrante»

El proyecto de la construcción de la Casa de Adoración bahá’í en Chile se anunció en 2001. Al año siguiente la Asamblea Espiritual Nacional de los Bahá’ís de Chile hizo un llamamiento para que se enviaran diseños, que resultó en 185 respuestas provenientes de 80 países.

Los requisitos del diseño eran una estructura abovedada con nueve entradas que, simbólicamente, darían la bienvenida a la gente desde todas las direcciones de la tierra para alabar y glorificar a Dios.

De una preselección de cuatro candidatos, Hariri-Portarini Architects recibió el visto bueno para desarrollar su boceto, descrito por la Casa Universal de Justicia en su mensaje reciente como un «original y deslumbrante diseño».

El edificio consiste en una disposición de nueve «alas» translúcidas, que surgen directamente desde el suelo y que dan la impresión de estar flotando sobre un gran estanque de azucenas reflectante. Las alas permitirán que la luz del sol entre de día, mientras que de noche, la Casa de Adoración emitirá un brillo cálido a través de su alumbrado interior.

El diseño innovador requería que se inventara un tipo totalmente nuevo de cristal fundido para el exterior del edificio. «Esa expedición nos ha llevado dieciocho meses», cuenta el Sr. Hariri, cuyo equipo ha tenido que desarrollar tecnologías que garantizaran la subsistencia del edificio en las condiciones medioambientales del lugar, una zona muy activa en movimientos sísmicos.

«Hemos hecho las pruebas. Ha sido seleccionado, examinado y revisado por otros arquitectos,» asegura el arquitecto. «Ya se han firmado todos los permisos, así que este es el momento ideal para empezar con el proceso de construcción».

Diseño ganador de premios

Desde que se mostró por primera vez, el diseño de la Casa de Adoración ha recibido elogios de más de cuarenta revistas internacionales y numerosos galardones. Canadian Architect clasificó el edificio como uno de sus Premios de Excelencia de 2004. Uno de los jueces lo describió como «una convergencia de fuerzas única que parece estar destinada a producir un monumento tan original como para convertirse en un punto de referencia mundial…»

Más recientemente, en agosto, un panel mundial de casi 100 jueces otorgó a la Casa de Adoración el premio de la categoría «Edificio cívico- sin construir» del World Architecture News.

«Ha sido una bonita coincidencia que hayamos ganado ese premio en este momento concreto, justo cuando iban a empezar las obras de excavación», dice el Sr. Hariri.

REF. BAHAI.ES

Los tres bahá’ís, encarcelados por hacer trabajo humanitario, empiezan su cuarto año de prisión


A pesar de pruebas irrefutables de que nunca cometieron un crimen, tres bahá’ís empiezan hoy su cuarto año en cautiverio.

Las dos mujeres, Haleh Rouhi y Raha Sabet, y el Sr. Sasan Taqva, fueron detenidos en mayo del 2006, junto a otros 51 bahá’ís y un grupo de amigos musulmanes, por su participación en un programa educativo para niños desfavorecidos en la ciudad de Shiraz y sus alrededores.

Mientras que diez musulmanes y un bahá’í con dificultades de aprendizaje fueron liberados inmediatamente, el resto de bahá’ís fueron acusados de «enseñanza indirecta de la Fe bahá’í». La Sra. Rouhi, la Sra. Sabet y el Sr. Taqva fueron condenados a cuatro años de prisión. Los otros 50 fueron condenados a sentencias iniciales de un año, dada su asistencia a clases obligatorias de Islam.

Parece que hoy, después de tres años, continúan presos bajo las condiciones más duras en un centro de arrestos temporales.

«Según la ley iraní, el Ministerio de Inteligencia no puede encarcelar a los ciudadanos en estos centros, tan sólo retenerlos para la interrogación», dice Bani Dugal, principal representante de la Comunidad Internacional Bahá’í en las Naciones Unidas. «Percibimos que las condiciones han sido totalmente inaceptables durante el largo periodo de encarcelamiento que estas tres personas han sufrido.»

El juicio y el arresto han violado tanto la ley iraní como la ley internacional, afirma la Sra. Dugal. «Y cada pequeña prueba, incluido un informe comisionado por un oficial iraní, ha indicado su inocencia.»

Las autoridades se negaron a tener en cuenta las conclusiones de este investigador. Cuando el informe se hizo público, él mismo escribió otro artículo que negaba los descubrimientos de su informe inicial.

«El Gobierno Iraní no ha conseguido redireccionar un desvío tan evidente de la justicia como este», explica Bani Dugal. «Este es otro caso más de persecución por diferencias religiosas, simple y puramente.»

«¿Por qué si no seguirían detenidas en estas condiciones tres personas cuyo único crimen fue su implicación en proyectos humanitarios que pretenden ayudar a sus conciudadanos?», pregunta.

Encarcelados por ayudar a los pobres

La idea de trabajar especialmente con chicos jóvenes en Shiraz empezó en un grupo de estudio organizado por la Sra. Sabet, quien había estado participando en esfuerzos humanitarios desde el terremoto de 2003 en Irán.

Inicialmente, ella y sus amigos trabajaron en Katsbas, un suburbio conocido por numerosos casos de abuso de drogas y actividades criminales. Allí, el grupo ofrecía clases a niños a fin de prepararlos para sus exámenes de fin de trimestre. Con el total consentimiento de los padres lugareños, se ampliaron esos esfuerzos a fin de ayudar a los niños a desarrollar también habilidades sociales y valores morales.

A medida que su proyecto fue creciendo hasta servir a más de 200 niños en Katsbas, el grupo consiguió el permiso del ayuntamiento para seguir operando. Otro proyecto empezó en Sahlabad, facilitado tanto por bahá’ís como por musulmanes. Una iniciativa mayor, llevada a cabo por 14 tutores, incluía la participación de 100 jóvenes en un centro educativo.

El grupo también organizaba clases semanales de arte para pacientes jóvenes con cáncer, una actividad que fue recibida con mucho entusiasmo por el director de hospital local. Además de esto, también se llevaban a cabo visitas regulares a orfanatos y se ofrecían facilidades a niños discapacitados.

Arrestos y condena

El 19 de mayo del 2006, la policía detuvo al mismo tiempo a tutores y coordinadores del proyecto en seis localidades.

Siguiendo la liberación de sus socios musulmanes, el resto de bahá’ís fueron dejados en libertad durante los primeros días y semanas. La Sra. Rouhi, la Sra. Sabet y el Sr. Taqva fueron retenidos aproximadamente un mes.

Un año después, se llevó a cabo un juicio breve y formal. Los bahá’ís fueron acusados de, entre otras cosas, «enseñanza indirecta de la Fe bahá’í», basándose en que habían usado un libro educacional titulado «Brisas de confirmación». El texto, sin embargo, no hace mención a la Fe bahá’í, tan sólo presenta lecciones morales que se analizan mediante una serie de historias. A pesar del hecho de que el Centro Cultural de la ciudad aprovó el uso del libro, el veredicto declaró que el permiso fue concedido por engaño.

«Los cargos que se les imputaba carecían de base y eran inaceptables bajo el Artículo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, un tratado internacional que Irán firmó, que protege el derecho a expresar unas creencias mediante “adoración, observación, práctica y enseñanza,”» declara Bani Dugal.

«Para empezar, estaba claro que sus actividades eran de naturaleza estricamente humanitaria. En segundo lugar, el tribunal mismo reconoció que el texto que usaban para enseñar no conteía referencia explícita alguna a la Fe bahá’í. Incluso algunos socios musulmanes dijeron que desconocían que sus socios eran bahá’ís o que se pudiera tratar de una actividad de enseñanza de la Fe bahá’í», afirma ella.

La mayoría de los bahá’ís, debido a su temprana edad, recibieron una pena de prisión inicial de un año, a la espera de su asistencia a clases obligatorias organizadas por la Organización de Propaganda Islámica. En estas clases, se rediculizaba, insultaba y tergiversaba la ideología e historia bahá’í.

Sin embargo, la Sra. Sabet, la Sra. Rouhi, y el Sr. Taqva, fueron sentenciados a cuatro años de prisión: tres años por «organizar grupos ilegales» y un año «por enseñar para el beneficio de grupos que van contra el régimen islámico».

Prisión de tránsito

El 19 de noviembre del 2007, la Sra. Sabet, la Sra. Rouhi y el Sr. Taqva fueron llamados a la oficina local del Ministerio de Inteligencia, aparentemente con el fin de recuperar propiedades que les habían confiscado anteriormente. Todo ello resultó ser un engaño. Cuando llegaron, los encerraron inmediatamente en celdas.

Cumplidos tres años, se cree que siguen detenidos en las mismas condiciones. El Sr. Taqva ha estado retenido en una celda claustrofóbica durante todo este tiempo. Las mujeres estaban encarceladas inicialmente juntas en otra celda pequeña, normalmente usada para detenidos a corto plazo. Hoy, cada uno de ellos se encuentra en celdas separadas. No tienen ventanas, camas ni sillas, tan sólo se les ha otorgado un colchón recientemente. Los informes indican que los tres detenidos han desarrollado dolores crónicos de espalda.

Cada cierto tiempo, se les ha concedido «libertad provisional» pero siempre han tenido que volver al Centro de detención para cumplir sus cuatro años.

Durante la mayor parte del encarcelamiento, el Sr. Taqva ha estado sufriendo graves dolores en una pierna ya dañada en un accidente de coche, ciática y debilidad muscular causada por la ausencia de facilidades básicas. Aunque ha sido puesto en libertad en dos ocasiones por necesidades quirúrgicas, sigue todavía sin una atención médica adecuada durante la mayor parte del tiempo. El ejercicio diario y el acceso al aire fresco se limita a 30 minutos al día, nunca en el exterior, sino en una habitación sin techo. Cada vez que deja su celda, le vendan los ojos.

«La presente detención del Sr. Taqva y de sus dos socias es una violación de los estándares internacionales y normas legales», dice Bani Dugal. «Bajo la ley iraní, la gente condenada por crímenes tiene derecho a una prisión designada a confinamiento de largo plazo, donde hay un acceso adecuado a facilidades médicas, comida e higiene. La actual detención de estos tres individuos inocentes en celdas designadas a retenciones de corto plazo viola no solo la decencia común, sino también la ley nacional.»

Informe confidencial ignorado

En junio de 2008, Vali Rustami, inspector y consejero legal de la Oficina de Representantes del Líder Supremo en la provincia de Fars, presentó un informe confidencial, realizado a petición del representante del Líder Supremo de Irán en la provincia.

El Sr. Rustami confirmó que no sólo no había referencia alguna a la religión en las actividades de los prisioneros, sino también que los jóvenes que asistían a las clases le contaron que querían continuar. «Afirmaron que “La verdad es que nosotros aprendimos mucho de este grupo y nos gustaría que volvieran con nosotros de nuevo», informó el Sr. Rustami.

Cuando su artículo se hizo público, escribió otra versión que tergiversaba los descubrimientos iniciales.

Lejos de suponer una amenaza para su sociedad, dice la Sra. Dugal, es evidente que los tres hacían lo que podían para servir a su sociedad. «Al conseguir la gratitud en aquellos a los que servían, los bahá’ís provocaron la ira de su gobierno. Tan sólo la animosidad desenfrenada y el odio cabían en el corazón de tal perversión de la justicia como la que se muestra en este caso».

«Después de tres años en prisión, el rechazo de las autoridades a poner un alto inmediato al trato cruel que se le da a esta gente carece de lógica. Seguimos llamando a la comunidad internacional a alzar sus voces en defensa de estas personas, así como de los siete líderes bahá’ís encarcelados y otros en Irán a quienes se está privando hoy de sus derechos humanos», asevera.


REF. BAHAI.ES

Una resolución de Naciones Unidas muy crítica con Irán por sus continuas violaciones de los derechos humanos

Un comité de la Asamblea General de Naciones Unidas ha criticado a Irán hoy con severidad por sus violaciones continuas y en aumento de los derechos humanos.

Con una votación de 80 contra 44, el Tercer Comité de la Asamblea ha aprobado una resolución que «expresa una profunda preocupación por las violaciones de derechos humanos tan serias, continuas y recurrentes» en Irán. Se han producido 57 abstenciones.

La votación se realizó después de que Irán propusiera «una moción de no acción,» al pedir que se suspendiera el debate con el propósito de bloquear la resolución. La moción falló por 51 votos a favor contra 91 en contra, con 32 abstenciones.

La resolución toma nota detallada de los informes recientes sobre el uso continuo de la tortura en Irán, una campaña intensificada contra los defensores de los derechos humanos, «la extendida desigualdad de género y la violencia contra las mujeres» y la discriminación contra las minorías, incluidos los seguidores de la Fe bahá’í.

«La redacción de la resolución, que es el 23er toque de atención a Irán desde 1985, no deja lugar a dudas de que el mundo sigue profundamente preocupado por las continuas violaciones de los derechos humanos en Irán,» ha declarado Bani Dugal, la representante principal de la Comunidad Internacional Bahá’í ante Naciones Unidas.

El documento de cinco páginas evoca las preocupaciones expresadas por el Secretario General de Naciones Unidas Ban Ki-moon, quien emitió un informe en octubre que criticaba el uso de la tortura y la pena de muerte en Irán, su maltrato a las mujeres y las repetidas violaciones de la aplicación debida de la ley, así como su falta de protección de los derechos de las minorías, tales como las comunidades bahá’í, sufí, baluche y kurda.

La resolución también pide a Irán que coopere con los monitores internacionales de derechos humanos y les deje entrar en el país.

«La Comunidad Internacional Bahá’í está muy satisfecha con esta resolución, no solo por su visión tan clara de lo que está ocurriendo en Irán, sino también por su llamado a aumentar el control,» afirma la Sra. Dugal. «Como dice la resolución, han pasado más de cinco años desde que Irán permitió la entrada de oficiales de Naciones Unidas en el país para investigar informes sobre violaciones de los derechos humanos; algo inaceptable, sobre todo para un país que asegura al mundo que no tiene nada que ocultar.»

Propuesta por 42 promotores, la aprobación de la resolución de hoy por el Tercer Comité asegura prácticamente la aprobación final de la Plenaria de la Asamblea General en diciembre.

La resolución le dedica todo un párrafo al trato de Irán a los seguidores de la Fe bahá’í y cataloga una lista detallada de incidentes y ataques recientes contra los bahá’ís.

Particularmente, describe «pruebas cada vez mayores de los esfuerzos del Estado por identificar, controlar y detener arbitrariamente a los bahá’ís; impedir a los miembros de la comunidad bahá’í asistir a la universidad o ganarse el sustento económico; la confiscación y destrucción de su propiedad» y «la profanación de sus cementerios.» También expresa preocupación por el reciente juicio y sentencia de siete líderes bahá’ís y afirma que se les ha «negado repetidamente el juicio justo.»

REF. BAHAI.ES

jueves, 25 de noviembre de 2010

El Convenio de Bahá'u'lláh




"Tan poderosa es la luz de la unidad -declara Bahá'u'lláh- que puede iluminar la tierra entera'.1 Y añadía: ``En verdad, hemos venido a unir y fundir a todos cuantos habitan la Tierra'.2 Bahá'u'lláh hizo de la unidad de la humanidad el tema central y meta primera de Su Fe. Este énfasis presupone la unidad orgánica y espiritual del conjunto entero de las naciones y señala la ``llegada a la madurez de toda la raza humana'. 3
La evolución de la humanidad ha estado marcada por etapas progresivas de organización social, desde la familia y la tribu, pasando por la ciudad estado hasta la nación. El fin expreso de Bahá'u'lláh fue el de inaugurar la etapa siguiente y última, a saber: la unidad mundial, la precursora de la Gran Paz anunciada por las religiones del mundo. Dado que la Palabra de Dios, tal y como ha sido revelada por Bahá'u'lláh es la fuente que da fuerzas a la unidad de la humanidad, del mismo modo el Convenio que ha establecido se convierte en el principio organizativo necesario para su realización.
El Convenio de Bahá'u'lláh garantiza tanto la unidad de creencia en los aspectos fundamentales de Su Fe como la realización de esa unidad en el propio desarrollo espiritual y social de la comunidad bahá'í. Se distingue por proporcionar la interpretación auténtica de los textos sagrados y por poseer un sistema autorizado de administración, en cuyo vértice se sitúa un cuerpo legislativo elegido y capacitado para complementar las leyes reveladas por Bahá'u'lláh.
Este Convenio es el rasgo más notable de Su Revelación, pues está concebido, a diferencia de las religiones del pasado, para preservar la unidad de toda la humanidad mediante la actuación orgánica de un orden social sustentado en principios espirituales. ``Tan firme y poderoso es este Convenio -afirma `Abdu'l-Bahá- que desde el principio del tiempo hasta el presente día no hay Dispensación religiosa que haya originado su igual'.4
La Fe Bahá'í es pues la primera religión de la historia que ha sobrevivido a su primer siglo de existencia con su unidad firmemente asentada. ``Si no fuera por el poder protector del Convenio que guarda el inexpugnable bastión de la Causa de Dios -señala `Abdu'l-Bahá- en un solo día surgiría de entre los bahá'ís mil sectas diferentes, como ya sucediera en épocas pretéritas'5. Pero en esta Revelación, el Convenio de Bahá'u'lláh es el imán que atrae los corazones de Sus seguidores.
Los alcances de las disposiciones sucesorias no se agotan en el texto del Convenio de Bahá'u'lláh. Tal y como escribió: ``El propósito de este Agraviado al sufrir las tribulaciones y pesares, al revelar los Versos Sagrados y al demostrar las pruebas no ha sido otro que el de sofocar la llama del odio y de la inquina, para que el horizonte de los corazones de los hombres sea iluminado con la luz de la concordia y alcancen la paz y la tranquilidad'.6
Abundando más en este tema, Bahá'u'lláh exhortó a los pueblos del mundo a comportarse de una manera que eleve su estación; a abstenerse de ``la calumnia. El insulto y cause pesar en los corazones'; a ``sujetarse a la verdad y a la rectitud'; a reconocer que ``la religión de Dios está para el amor y la unidad', y no para que ``se convierta en causa de disensión'; para respetar a quienes están investidos con el poder de dirigir y gobernar, y para ``ayudar a aquellos veneros de autoridad y fuentes de mando que están adornados con el ornamento de la equidad y de la justicia'; para servir a todas las naciones a esforzarse por la mejora del mundo'7
"El conflicto y las disputas han sido categóricamente prohibidos en Su Libro', afirma bahá'í, recalcando la importancia de la armonía en las relaciones humanas. Y en otro pasaje dirige estas palabras a Sus seguidores: ``¡Oh Siervos! No permitáis que los instrumentos del orden se conviertan en causa de confusión y que los medios para la unión sean motivo de discordias'8.
El Centro del ConvenioEn aras de tales fines Bahá'u'lláh nombró Sucesor a Su hijo `Abdu'l-Bahá: ``Cuando el océano de Mi presencia haya menguado y el Libro de Mi Revelación haya concluido -escribió en el Kitáb-i-Aqdas, Su Libro de Leyes- volved vuestros rostros hacia Aquel a Quien Dios ha deseado, Quien ha brotado de esta Antigua Raíz'9. En Su Testamento, conocido como el Libro del Convenio, Bahá'u'lláh explica además: ``El objeto de este verso no es otro excepto la Más Poderosa Rama [`Abdu'l-Bahá]'10.
El nombramiento concedió a `Abdu'l-Bahá autoridad como único intérprete de los Escritos de Bahá'u'lláh y albacea de los designios de Bahá'u'lláh en todo lo relativo al establecimiento del orden administrativo bahá'í. En Su vida personal, así como de palabra y de obra, `Abdu'l-Bahá fue el ejemplo perfecto de las cualidades e ideales de la vida bahá'í. La combinación de estas funciones en una sola persona dio origen a una función desconocida en la historia religiosa: la función de Centro del Convenio, hecho que convierte a `Abdu'l-Bahá en una figura sin parangón en la historia.
El carácter singular de la voluntad de Bahá'u'lláh por lo que respecta a `Abdu'l-Bahá se hace patente en varias declaraciones. Por ejemplo, en una obra conocida como la Tabla de la Rama, Bahá'u'lláh, haciendo referencia a `Abdu'l-Bahá como a ``este sagrado y glorioso Ser, esta Rama de Santidad', afirma: ``El bien sea sobre quien procure Su refugio y more bajo Su sombra. Verdaderamente el brazo de la Ley de Dios ha retoñado de esta Raíz que Dios ha implantado firmemente en el Suelo de Su Voluntad y Cuya Rama ha sido exaltada hasta abrazar la creación entera (…) Da gracias a Dios, oh pueblo, por su aparición; pues, en verdad, es Él el más grande favor, y quien se aparte de Él se ha apartado de Mi Belleza, ha repudiado Mi Prueba, y ha transgredido en contra de Mí. Él es la fianza de Dios entre vosotros, Su encomienda dentro de vosotros, Su manifestación para vosotros y Su aparición entre Sus Siervos favorecidos'11.
El carácter expreso del escrito por el que Bahá'u'lláh nombra a Su hijo, así como las demás declaraciones sobre la estación de `Abdu'l-Bahá tenían como fin evitar cualquier malentendido entre los fieles con relación a la jefatura de la comunidad una vez que Bahá'u'lláh falleciese. Estas disposiciones de la propia Manifestación de Dios, en sí y por sí mismas, demuestran la naturaleza excepcional de la Revelación bahá'í.
Como sucesor de Bahá'u'lláh, `Abdu'l-Bahá se convirtió en el eje visible de unidad alrededor del cual iba a desarrollarse la comunidad mundial bahá'í. En Su calidad de Intérprete designado y exponente de Sus enseñanzas, `Abdu'l-Bahá fue el ``medio incorrompible por el que la Palabra se aplicó a medidas prácticas con que alzar una nueva civilización'. Cada una de las instituciones creadas en el Convenio de Bahá'u'lláh fue explicada más claramente, algunas desarrolladas con más detalle y otras fueron erigidas por el propio `Abdu'l-Bahá.
Toda la gama de enseñanzas morales de Bahá'u'lláh quedó manifiesta de forma perfecta en la vida de `Abdu'l-Bahá. La gran diversidad de la Comunidad Bahá'í debe mucho al gran impulso que le infundió el amor indiscriminado con que `Abdu'l-Bahá acogía a las personas de todos los orígenes, intereses y personalidad, así como a la manera con que Él nutrió pacientemente a los que respondían al llamado. Bahá'u'lláh ``Lo invistió con las virtudes de perfección personal y de conducta social a fin de que la humanidad contase con un ejemplo que poder emular'. Para contrarrestar las fuerzas destructivas que por doquier amenazan a la sociedad era necesario establecer un centro de unidad que pudiera correlacionar dentro de sí los principios bahá'ís y su expresión en obras; un centro que por la forma de conducirse fuera el ejemplo de los ideales bahá'ís y animase a ser secundado por todas las gentes. En `Abdu'l-Bahá cabe encontrar perfecta coherencia de pensamiento, corazón, obras y relaciones, todo ello en expresión completa de Sus funciones como Centro del Convenio de Bahá'u'lláh.
"Él es, sobre todo y por encima de toda denominación -escribe Su nieto y Guardián designado de la Fe Bahá'í tras citar los múltiples título que Le fueron conferidos por Bahá'u'lláh- el Misterio de Dios'. Es ésta una expresión que el propio Bahá'u'lláh había escogido para designarle, y que si bien en modo alguno Le confiere la dignidad profética, es indicio del modo como en `Abdu'l-Bahá se concilian en un todo armonioso los rasgos incompatibles de una naturaleza humana, un conocimiento sobrehumano y la perfección'.12
Que existe un patrón divino para la administración y desarrollo de la Fe Bahá'í es una de las ideas sustantivas del credo bahá'í, tanto como puedan serlo las doctrinas espirituales y sociales de Bahá'u'lláh. El sistema administrativo bahá'í es una expresión tangible del acuerdo establecido mediante Convenio entre Bahá'u'lláh y Sus seguidores. `Abdu'l-Bahá dio especial atención al diseño del sistema administrativo concebido por Bahá'u'lláh. En Su Testamento especificó las responsabilidades, funciones, poderes y autoridad, particularmente los de las instituciones llamadas a sucederle. De este modo proporcionaba continuidad y unidad a la Fe Baha'í. Las dos instituciones gemelas situadas en el vértice del orden administrativo eran la Guardianía y la Casa Universal de Justicia.
Al igual que Él había sido el Centro del Convenio y el Sucesor designado de Bahá'u'lláh, `Abdu'l-Bahá nombró Guardián de la Fe a Su nieto Shoghi Effendi. ``Puesto que es Él, después de `Abdu'l-Bahá, el Guardián de la Causa de Dios (…) y los amados del Señor deben obedecerle y volverse hacia Él', así reza el texto explícito del Testamento de `Abdu'l-Bahá.13 El Guardián recibió el papel de intérprete autoritativo así como el encargo de expandir la Comunidad Bahá'í a tenor de las directrices promulgadas por Bahá'u'lláh y explicadas por `Abdu'l-Bahá. En palabras de un escritor: ``Con el nombramiento del Guardián de la Causa Bahá'í, `Abdu'l-Bahá creó una cabeza ejecutiva y un centro dotado de un carácter sacro indiscutido y de la capacidad necesaria para la inmensa tarea de hacer avanzar la Comunidad Bahá'í por el camino de servicio a la humanidad que le estaba reservado (…)'14.
El Testamento autorizaba asimismo a Shoghi Effendi a nombrar, como institución Auxiliar suya, a Las Manos de la Causa de Dios, quienes debían dedicar especial atención a la propagación y protección de la Fe. ``Este cuerpo de Manos de la Causa -escribió `Abdu'l-Bahá- se halla bajo la dirección del Guardián de la Causa de Dios. Continuamente debe encarecerles a esforzarse y afanarse al límite de sus capacidades por difundir las dulces fragancias de Dios, y por guiar a todos los pueblos del mundo, pues es Él la luz de Guía Divina que causa que el universo sea iluminado'15.
Una de las principales metas divinas fue la de desarrollar la comunidad al punto en que ésta pudiera sostener el establecimiento de la Casa Universal de Justicia, el consejo internacional electo que Bahá'u'lláh dispuso. Más adelante, `Abdu'l-Bahá, mediante Su Testamento, había mostrado el modo como sus metas y fines complementaban a las de la Guardianía.
Aludiendo a las funciones complementarias y a la autoridad de estos dos sucesores gemelos, `Abdu'l-Bahá escribió: ``La sagrada y juvenil rama, el Guardián de la Causa de Dios así como la Casa Universal de Justicia, que ha de ser elegida y establecida universalmente, se hallan ambas bajo el cuidado y protección de la Belleza de Abhá (Bahá'u'lláh), bajo el abrigo y la guía infalible de Su Santidad el Exaltado (el Báb). Cualquier cosa que decidan es de Dios. Quienquiera que les obedezca, ni les obedece ni obedece a Dios; quienquiera que se rebela contra él y contra ellos se ha rebelado contra Dios; quienquiera que se enfrenta a él, se enfrenta a Dios; quienquiera que disputa con ellos disputa contra Dios'.16
Durante los treinta y seis años del ministerio del Guardián, la comunidad bahá'í permaneció unida, creció rápidamente y se esparció por grandes regiones del globo para erigir de forma gradual las instituciones locales, nacionales e internacionales que constituyen el orden administrativo bahá'í. A su tiempo las condiciones necesarias para el establecimiento de la Casa Universal de Justicia se vieron cumplidas, cinco años y medio después de que en 1957 falleciera Shoghi Effendi.
En Su Testamento `Abdu'l-Bahá definió las tareas de la Casa Universal de Justicia y especificó que las Casas Secundarias de Justicia (temporalmente conocidas como Asambleas Espirituales Nacionales) deben instituirse en todos los países, de modo que sus miembros elijan a la Casa Universal de Justicia. La primera elección de esta institución tuvo lugar en 1963, a cargo de los miembros de 56 Asambleas Espirituales Nacionales. El hecho marcó una nueva andadura en la evolución del orden administrativo; y fue la primera vez en que un órgano de gobierno de carácter internacional era elegido como resultado de una elección democrática exenta de campañas y nominaciones, con arreglo al método bahá'í de elección. Desde entonces el número de Asambleas Espirituales Nacionales se ha triplicado.
Sobre las tareas de los miembros de la Casa Universal de Justicia, escribió `Abdu'l-Bahá: ``Incumbe a estos miembros reunirse en cierto lugar y deliberar sobre todos los problemas que hayan provocado diferencias, cuestiones que sean oscuras y asuntos que no estén expresamente registrados en el Libro. Cualquier cosa que decidan tiene el mismo efecto que el del propio Texto. Y puesto que esta Casa de Justicia posee el poder de promulgar leyes que no estén expresamente registradas en el Libro y que guarden relación con las transacciones cotidianas, asimismo posee el poder de revocarlas'17.
La Casa Universal de Justicia llega a sus decisiones a través de la Consulta, un proceso definido de forma singular por Bahá'u'lláh y que es parte esencial en la existencia del orden administrativo. La consulta es el método por el que en todo el mundo bahá'í se mantiene la unidad en la conducción de los asuntos de la Comunidad.
Así, mediante lo dispuesto por Bahá'u'lláh y lo ampliado por `Abdu'l-Bahá, el Convenio ha permanecido y permanece inviolado; el canal de la guía divina, el cual proporciona flexibilidad en todos los asuntos de la humanidad, ha quedado abierto durante la etapa de `Abdu'l-Bahá, la de Shoghi Effendi y, con posterioridad, desde la elección de la Casa Universal de Justicia, institución fundada por Bahá'u'lláh y por Él dotada de autoridad suprema y guía infalible, institución de la que `Abdu'l-Bahá ha escrito: "Todas las cosas deben remitirse a este cuerpo'.
El carácter completo del Convenio se evidencia en dichas disposiciones. Las instituciones internacionales, nacionales y locales del orden administrativo proporcionan puntos de unidad en torno a los cuales gira la propia comunidad bahá'í. Una característica ilustrativa de ello es la siguiente afirmación de Shoghi Effendi:
Y ahora, al mirar al futuro, confío en ver que los amigos de todos los países, de todas las formas de pensar y de ser, se reúnan de buen grado y con júbilo en torno a sus centros locales y, especialmente, nacionales, para así poder promover sus intereses con una armonía completa, una comprensión cabal, un fervor auténtico y una fuerza inquebrantable. Tal es en verdad el único gozo y aspiración de mi vida, pues ahí reside la fuente de la que han de manar las bendiciones venideras y sobre cuyos cimientos ha de descansar la seguridad del Edificio Divino.18
Tales puntos de encuentro comunitario poseen, independientemente de su nivel, una naturaleza interactiva y mutuamente solidaria; operan en una relación similar a la de los círculos concéntricos, todos ellos centrados en el eje indispensable del Convenio de Bahá'u'lláh.
Shoghi Effendi expresó este punto de vista sobre el Convenio en una carta escrita en su nombre por su secretaria:
En cuanto al significado del Convenio bahá'í, el Guardián considera que existen dos formas de Convenio, ambas expresamente mencionadas en los escritos de la Causa. El primero es el Convenio que todo Profeta realiza con la humanidad o, de forma más definida, con Su pueblo, Convenio por el que habrán de aceptar y seguir a la Manifestación venidera que sea la reaparición de Su realidad [Bahá'u'lláh afirma que la próxima Manifestación vendrá después de un período no inferior a mil años]. La segunda forma es la propia del Convenio realizado por Bahá'u'lláh para que aceptasen al Maestro [`Abdu'l-Bahá]. Con ello se estable y refuerza meramente la sucesión de las Luces que aparecen después de cada Manifestación. Bajo esta misma categoría se incluye el Convenio que hizo el Maestro con los bahá´'ís a fin de que, tras Su muerte, aceptasen éstos Su administración (…)19 Durante el pasado siglo la esfera de unidad abarcada por el Convenio de Bahá'u'lláh ha continuado ampliándose a medida que la comunidad bahá'í ha crecido y se ha difundido por todo el orbe. Hoy, 150 años después del nacimiento de la Revelación bahá'í, millones de seguidores de cientos de países y territorios del mundo permanecen unidos gracias a las disposiciones del Convenio de Bahá'u'lláh.
Nuestro Convenio con Bahá'u'lláhUn Convenio entraña un acuerdo solemne entre dos partes. Tal y como advertíamos más arriba, el papel de Bahá'u'lláh en este Convenio consiste en darnos enseñanzas que transformen nuestras condiciones externas e internas de vida en la tierra, proporcionarnos un intérprete autorizado que nos ayude a evitar incomprensiones con respecto a la Voluntad de Dios y que nos dé orientaciones para establecer las instituciones que proseguirán la meta de lograr la unidad. El Convenio de Bahá'u'lláh nos afecta en todos los niveles de nuestro ser: desde nuestras organizaciones sociales a nuestras vidas personales.
Como personas tenemos la responsabilidad de guardar las leyes que Dios nos ha dado para salvaguarda de nuestra dignidad y para facultarnos como a los seres nobles que nos creó: para rezar, meditar, leer los Escritos Sagrados; para ayunar, llevar una vida casta y ser honrados. Nuestra responsabilidad es mostrarnos amor recíproco, por imperfectos que seamos; es nuestra obligación amar y obedecer a las instituciones que Bahá'u'lláh creó. En la medida en que no obremos así, no nos abriremos a los beneficios que nos reporta el Convenio de Bahá'u'lláh.
En una llamativa colección de escritos éticos denominada Las palabras ocultas, Bahá'u'lláh escribió, adoptando la voz de la divinidad: ``Amame, para que pueda amarte. Si tú no me amas, Mi amor jamás podrá llegar a ti. Sabelo, Oh siervo'. Este breve pasaje resume la esencia del Convenio y de nuestra responsabilidad. Muestra el amor permanente del Creador así como nuestra libertad para escoger amarle (junto con las consecuencias de esa elección).
Un poder universal y transformadorLa Comunidad Bahá'í atraviesa actualmente la primera etapa de florecimiento de la autoridad que Bahá'u'lláh implantó en los asuntos humanos mediante el establecimiento de Su Convenio y el nombramiento de `Abdu'l-Bahá como Centro del mismo. Esta autoridad, que es expresión del amor de Dios, posee el poder, a nivel de la persona, de cautivar a los corazones y de transformar el carácter. Nos proporciona un código de conducta que es motor de progreso social. A nivel comunitario, la amorosa autoridad que late en el centro de la Fe ayuda a moldear las relaciones sociales. Nos guía a manifestar un amor refinado y a mantener la unidad en nuestro trato mutuo. A nivel institucional, el Convenio nos da canales administrativos a través d ellos cuales fluye el amor y define nuestra relación con esas instituciones. El poder transformador del Convenio expresa el rasgo esencial del Orden Mundial de Bahá'u'lláh, apreciado por Él por encima de todo: ``Lo más amado de todo ante Mi vista es la Justicia'.
Al paso que la humanidad alcanza su madurez, los pueblos del mundo despiertan a la conciencia de su unidad y a la visión de una tierra compuesta por una sola humanidad. La autoridad espiritual del Convenio de Bahá'u'lláh suministra el armazón necesario para superar y curar las diferencias del pasado, sean motivadas por la raza, la clase o el credo, y establece una nueva clase de relación entre nosotros y nuestro Creador. Gracias a estas dádivas divinas salimos moralmente capacitados para construir, por vez primera en la historia, una sociedad global unificada.





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