jueves, 25 de noviembre de 2010

El Convenio de Bahá'u'lláh




"Tan poderosa es la luz de la unidad -declara Bahá'u'lláh- que puede iluminar la tierra entera'.1 Y añadía: ``En verdad, hemos venido a unir y fundir a todos cuantos habitan la Tierra'.2 Bahá'u'lláh hizo de la unidad de la humanidad el tema central y meta primera de Su Fe. Este énfasis presupone la unidad orgánica y espiritual del conjunto entero de las naciones y señala la ``llegada a la madurez de toda la raza humana'. 3
La evolución de la humanidad ha estado marcada por etapas progresivas de organización social, desde la familia y la tribu, pasando por la ciudad estado hasta la nación. El fin expreso de Bahá'u'lláh fue el de inaugurar la etapa siguiente y última, a saber: la unidad mundial, la precursora de la Gran Paz anunciada por las religiones del mundo. Dado que la Palabra de Dios, tal y como ha sido revelada por Bahá'u'lláh es la fuente que da fuerzas a la unidad de la humanidad, del mismo modo el Convenio que ha establecido se convierte en el principio organizativo necesario para su realización.
El Convenio de Bahá'u'lláh garantiza tanto la unidad de creencia en los aspectos fundamentales de Su Fe como la realización de esa unidad en el propio desarrollo espiritual y social de la comunidad bahá'í. Se distingue por proporcionar la interpretación auténtica de los textos sagrados y por poseer un sistema autorizado de administración, en cuyo vértice se sitúa un cuerpo legislativo elegido y capacitado para complementar las leyes reveladas por Bahá'u'lláh.
Este Convenio es el rasgo más notable de Su Revelación, pues está concebido, a diferencia de las religiones del pasado, para preservar la unidad de toda la humanidad mediante la actuación orgánica de un orden social sustentado en principios espirituales. ``Tan firme y poderoso es este Convenio -afirma `Abdu'l-Bahá- que desde el principio del tiempo hasta el presente día no hay Dispensación religiosa que haya originado su igual'.4
La Fe Bahá'í es pues la primera religión de la historia que ha sobrevivido a su primer siglo de existencia con su unidad firmemente asentada. ``Si no fuera por el poder protector del Convenio que guarda el inexpugnable bastión de la Causa de Dios -señala `Abdu'l-Bahá- en un solo día surgiría de entre los bahá'ís mil sectas diferentes, como ya sucediera en épocas pretéritas'5. Pero en esta Revelación, el Convenio de Bahá'u'lláh es el imán que atrae los corazones de Sus seguidores.
Los alcances de las disposiciones sucesorias no se agotan en el texto del Convenio de Bahá'u'lláh. Tal y como escribió: ``El propósito de este Agraviado al sufrir las tribulaciones y pesares, al revelar los Versos Sagrados y al demostrar las pruebas no ha sido otro que el de sofocar la llama del odio y de la inquina, para que el horizonte de los corazones de los hombres sea iluminado con la luz de la concordia y alcancen la paz y la tranquilidad'.6
Abundando más en este tema, Bahá'u'lláh exhortó a los pueblos del mundo a comportarse de una manera que eleve su estación; a abstenerse de ``la calumnia. El insulto y cause pesar en los corazones'; a ``sujetarse a la verdad y a la rectitud'; a reconocer que ``la religión de Dios está para el amor y la unidad', y no para que ``se convierta en causa de disensión'; para respetar a quienes están investidos con el poder de dirigir y gobernar, y para ``ayudar a aquellos veneros de autoridad y fuentes de mando que están adornados con el ornamento de la equidad y de la justicia'; para servir a todas las naciones a esforzarse por la mejora del mundo'7
"El conflicto y las disputas han sido categóricamente prohibidos en Su Libro', afirma bahá'í, recalcando la importancia de la armonía en las relaciones humanas. Y en otro pasaje dirige estas palabras a Sus seguidores: ``¡Oh Siervos! No permitáis que los instrumentos del orden se conviertan en causa de confusión y que los medios para la unión sean motivo de discordias'8.
El Centro del ConvenioEn aras de tales fines Bahá'u'lláh nombró Sucesor a Su hijo `Abdu'l-Bahá: ``Cuando el océano de Mi presencia haya menguado y el Libro de Mi Revelación haya concluido -escribió en el Kitáb-i-Aqdas, Su Libro de Leyes- volved vuestros rostros hacia Aquel a Quien Dios ha deseado, Quien ha brotado de esta Antigua Raíz'9. En Su Testamento, conocido como el Libro del Convenio, Bahá'u'lláh explica además: ``El objeto de este verso no es otro excepto la Más Poderosa Rama [`Abdu'l-Bahá]'10.
El nombramiento concedió a `Abdu'l-Bahá autoridad como único intérprete de los Escritos de Bahá'u'lláh y albacea de los designios de Bahá'u'lláh en todo lo relativo al establecimiento del orden administrativo bahá'í. En Su vida personal, así como de palabra y de obra, `Abdu'l-Bahá fue el ejemplo perfecto de las cualidades e ideales de la vida bahá'í. La combinación de estas funciones en una sola persona dio origen a una función desconocida en la historia religiosa: la función de Centro del Convenio, hecho que convierte a `Abdu'l-Bahá en una figura sin parangón en la historia.
El carácter singular de la voluntad de Bahá'u'lláh por lo que respecta a `Abdu'l-Bahá se hace patente en varias declaraciones. Por ejemplo, en una obra conocida como la Tabla de la Rama, Bahá'u'lláh, haciendo referencia a `Abdu'l-Bahá como a ``este sagrado y glorioso Ser, esta Rama de Santidad', afirma: ``El bien sea sobre quien procure Su refugio y more bajo Su sombra. Verdaderamente el brazo de la Ley de Dios ha retoñado de esta Raíz que Dios ha implantado firmemente en el Suelo de Su Voluntad y Cuya Rama ha sido exaltada hasta abrazar la creación entera (…) Da gracias a Dios, oh pueblo, por su aparición; pues, en verdad, es Él el más grande favor, y quien se aparte de Él se ha apartado de Mi Belleza, ha repudiado Mi Prueba, y ha transgredido en contra de Mí. Él es la fianza de Dios entre vosotros, Su encomienda dentro de vosotros, Su manifestación para vosotros y Su aparición entre Sus Siervos favorecidos'11.
El carácter expreso del escrito por el que Bahá'u'lláh nombra a Su hijo, así como las demás declaraciones sobre la estación de `Abdu'l-Bahá tenían como fin evitar cualquier malentendido entre los fieles con relación a la jefatura de la comunidad una vez que Bahá'u'lláh falleciese. Estas disposiciones de la propia Manifestación de Dios, en sí y por sí mismas, demuestran la naturaleza excepcional de la Revelación bahá'í.
Como sucesor de Bahá'u'lláh, `Abdu'l-Bahá se convirtió en el eje visible de unidad alrededor del cual iba a desarrollarse la comunidad mundial bahá'í. En Su calidad de Intérprete designado y exponente de Sus enseñanzas, `Abdu'l-Bahá fue el ``medio incorrompible por el que la Palabra se aplicó a medidas prácticas con que alzar una nueva civilización'. Cada una de las instituciones creadas en el Convenio de Bahá'u'lláh fue explicada más claramente, algunas desarrolladas con más detalle y otras fueron erigidas por el propio `Abdu'l-Bahá.
Toda la gama de enseñanzas morales de Bahá'u'lláh quedó manifiesta de forma perfecta en la vida de `Abdu'l-Bahá. La gran diversidad de la Comunidad Bahá'í debe mucho al gran impulso que le infundió el amor indiscriminado con que `Abdu'l-Bahá acogía a las personas de todos los orígenes, intereses y personalidad, así como a la manera con que Él nutrió pacientemente a los que respondían al llamado. Bahá'u'lláh ``Lo invistió con las virtudes de perfección personal y de conducta social a fin de que la humanidad contase con un ejemplo que poder emular'. Para contrarrestar las fuerzas destructivas que por doquier amenazan a la sociedad era necesario establecer un centro de unidad que pudiera correlacionar dentro de sí los principios bahá'ís y su expresión en obras; un centro que por la forma de conducirse fuera el ejemplo de los ideales bahá'ís y animase a ser secundado por todas las gentes. En `Abdu'l-Bahá cabe encontrar perfecta coherencia de pensamiento, corazón, obras y relaciones, todo ello en expresión completa de Sus funciones como Centro del Convenio de Bahá'u'lláh.
"Él es, sobre todo y por encima de toda denominación -escribe Su nieto y Guardián designado de la Fe Bahá'í tras citar los múltiples título que Le fueron conferidos por Bahá'u'lláh- el Misterio de Dios'. Es ésta una expresión que el propio Bahá'u'lláh había escogido para designarle, y que si bien en modo alguno Le confiere la dignidad profética, es indicio del modo como en `Abdu'l-Bahá se concilian en un todo armonioso los rasgos incompatibles de una naturaleza humana, un conocimiento sobrehumano y la perfección'.12
Que existe un patrón divino para la administración y desarrollo de la Fe Bahá'í es una de las ideas sustantivas del credo bahá'í, tanto como puedan serlo las doctrinas espirituales y sociales de Bahá'u'lláh. El sistema administrativo bahá'í es una expresión tangible del acuerdo establecido mediante Convenio entre Bahá'u'lláh y Sus seguidores. `Abdu'l-Bahá dio especial atención al diseño del sistema administrativo concebido por Bahá'u'lláh. En Su Testamento especificó las responsabilidades, funciones, poderes y autoridad, particularmente los de las instituciones llamadas a sucederle. De este modo proporcionaba continuidad y unidad a la Fe Baha'í. Las dos instituciones gemelas situadas en el vértice del orden administrativo eran la Guardianía y la Casa Universal de Justicia.
Al igual que Él había sido el Centro del Convenio y el Sucesor designado de Bahá'u'lláh, `Abdu'l-Bahá nombró Guardián de la Fe a Su nieto Shoghi Effendi. ``Puesto que es Él, después de `Abdu'l-Bahá, el Guardián de la Causa de Dios (…) y los amados del Señor deben obedecerle y volverse hacia Él', así reza el texto explícito del Testamento de `Abdu'l-Bahá.13 El Guardián recibió el papel de intérprete autoritativo así como el encargo de expandir la Comunidad Bahá'í a tenor de las directrices promulgadas por Bahá'u'lláh y explicadas por `Abdu'l-Bahá. En palabras de un escritor: ``Con el nombramiento del Guardián de la Causa Bahá'í, `Abdu'l-Bahá creó una cabeza ejecutiva y un centro dotado de un carácter sacro indiscutido y de la capacidad necesaria para la inmensa tarea de hacer avanzar la Comunidad Bahá'í por el camino de servicio a la humanidad que le estaba reservado (…)'14.
El Testamento autorizaba asimismo a Shoghi Effendi a nombrar, como institución Auxiliar suya, a Las Manos de la Causa de Dios, quienes debían dedicar especial atención a la propagación y protección de la Fe. ``Este cuerpo de Manos de la Causa -escribió `Abdu'l-Bahá- se halla bajo la dirección del Guardián de la Causa de Dios. Continuamente debe encarecerles a esforzarse y afanarse al límite de sus capacidades por difundir las dulces fragancias de Dios, y por guiar a todos los pueblos del mundo, pues es Él la luz de Guía Divina que causa que el universo sea iluminado'15.
Una de las principales metas divinas fue la de desarrollar la comunidad al punto en que ésta pudiera sostener el establecimiento de la Casa Universal de Justicia, el consejo internacional electo que Bahá'u'lláh dispuso. Más adelante, `Abdu'l-Bahá, mediante Su Testamento, había mostrado el modo como sus metas y fines complementaban a las de la Guardianía.
Aludiendo a las funciones complementarias y a la autoridad de estos dos sucesores gemelos, `Abdu'l-Bahá escribió: ``La sagrada y juvenil rama, el Guardián de la Causa de Dios así como la Casa Universal de Justicia, que ha de ser elegida y establecida universalmente, se hallan ambas bajo el cuidado y protección de la Belleza de Abhá (Bahá'u'lláh), bajo el abrigo y la guía infalible de Su Santidad el Exaltado (el Báb). Cualquier cosa que decidan es de Dios. Quienquiera que les obedezca, ni les obedece ni obedece a Dios; quienquiera que se rebela contra él y contra ellos se ha rebelado contra Dios; quienquiera que se enfrenta a él, se enfrenta a Dios; quienquiera que disputa con ellos disputa contra Dios'.16
Durante los treinta y seis años del ministerio del Guardián, la comunidad bahá'í permaneció unida, creció rápidamente y se esparció por grandes regiones del globo para erigir de forma gradual las instituciones locales, nacionales e internacionales que constituyen el orden administrativo bahá'í. A su tiempo las condiciones necesarias para el establecimiento de la Casa Universal de Justicia se vieron cumplidas, cinco años y medio después de que en 1957 falleciera Shoghi Effendi.
En Su Testamento `Abdu'l-Bahá definió las tareas de la Casa Universal de Justicia y especificó que las Casas Secundarias de Justicia (temporalmente conocidas como Asambleas Espirituales Nacionales) deben instituirse en todos los países, de modo que sus miembros elijan a la Casa Universal de Justicia. La primera elección de esta institución tuvo lugar en 1963, a cargo de los miembros de 56 Asambleas Espirituales Nacionales. El hecho marcó una nueva andadura en la evolución del orden administrativo; y fue la primera vez en que un órgano de gobierno de carácter internacional era elegido como resultado de una elección democrática exenta de campañas y nominaciones, con arreglo al método bahá'í de elección. Desde entonces el número de Asambleas Espirituales Nacionales se ha triplicado.
Sobre las tareas de los miembros de la Casa Universal de Justicia, escribió `Abdu'l-Bahá: ``Incumbe a estos miembros reunirse en cierto lugar y deliberar sobre todos los problemas que hayan provocado diferencias, cuestiones que sean oscuras y asuntos que no estén expresamente registrados en el Libro. Cualquier cosa que decidan tiene el mismo efecto que el del propio Texto. Y puesto que esta Casa de Justicia posee el poder de promulgar leyes que no estén expresamente registradas en el Libro y que guarden relación con las transacciones cotidianas, asimismo posee el poder de revocarlas'17.
La Casa Universal de Justicia llega a sus decisiones a través de la Consulta, un proceso definido de forma singular por Bahá'u'lláh y que es parte esencial en la existencia del orden administrativo. La consulta es el método por el que en todo el mundo bahá'í se mantiene la unidad en la conducción de los asuntos de la Comunidad.
Así, mediante lo dispuesto por Bahá'u'lláh y lo ampliado por `Abdu'l-Bahá, el Convenio ha permanecido y permanece inviolado; el canal de la guía divina, el cual proporciona flexibilidad en todos los asuntos de la humanidad, ha quedado abierto durante la etapa de `Abdu'l-Bahá, la de Shoghi Effendi y, con posterioridad, desde la elección de la Casa Universal de Justicia, institución fundada por Bahá'u'lláh y por Él dotada de autoridad suprema y guía infalible, institución de la que `Abdu'l-Bahá ha escrito: "Todas las cosas deben remitirse a este cuerpo'.
El carácter completo del Convenio se evidencia en dichas disposiciones. Las instituciones internacionales, nacionales y locales del orden administrativo proporcionan puntos de unidad en torno a los cuales gira la propia comunidad bahá'í. Una característica ilustrativa de ello es la siguiente afirmación de Shoghi Effendi:
Y ahora, al mirar al futuro, confío en ver que los amigos de todos los países, de todas las formas de pensar y de ser, se reúnan de buen grado y con júbilo en torno a sus centros locales y, especialmente, nacionales, para así poder promover sus intereses con una armonía completa, una comprensión cabal, un fervor auténtico y una fuerza inquebrantable. Tal es en verdad el único gozo y aspiración de mi vida, pues ahí reside la fuente de la que han de manar las bendiciones venideras y sobre cuyos cimientos ha de descansar la seguridad del Edificio Divino.18
Tales puntos de encuentro comunitario poseen, independientemente de su nivel, una naturaleza interactiva y mutuamente solidaria; operan en una relación similar a la de los círculos concéntricos, todos ellos centrados en el eje indispensable del Convenio de Bahá'u'lláh.
Shoghi Effendi expresó este punto de vista sobre el Convenio en una carta escrita en su nombre por su secretaria:
En cuanto al significado del Convenio bahá'í, el Guardián considera que existen dos formas de Convenio, ambas expresamente mencionadas en los escritos de la Causa. El primero es el Convenio que todo Profeta realiza con la humanidad o, de forma más definida, con Su pueblo, Convenio por el que habrán de aceptar y seguir a la Manifestación venidera que sea la reaparición de Su realidad [Bahá'u'lláh afirma que la próxima Manifestación vendrá después de un período no inferior a mil años]. La segunda forma es la propia del Convenio realizado por Bahá'u'lláh para que aceptasen al Maestro [`Abdu'l-Bahá]. Con ello se estable y refuerza meramente la sucesión de las Luces que aparecen después de cada Manifestación. Bajo esta misma categoría se incluye el Convenio que hizo el Maestro con los bahá´'ís a fin de que, tras Su muerte, aceptasen éstos Su administración (…)19 Durante el pasado siglo la esfera de unidad abarcada por el Convenio de Bahá'u'lláh ha continuado ampliándose a medida que la comunidad bahá'í ha crecido y se ha difundido por todo el orbe. Hoy, 150 años después del nacimiento de la Revelación bahá'í, millones de seguidores de cientos de países y territorios del mundo permanecen unidos gracias a las disposiciones del Convenio de Bahá'u'lláh.
Nuestro Convenio con Bahá'u'lláhUn Convenio entraña un acuerdo solemne entre dos partes. Tal y como advertíamos más arriba, el papel de Bahá'u'lláh en este Convenio consiste en darnos enseñanzas que transformen nuestras condiciones externas e internas de vida en la tierra, proporcionarnos un intérprete autorizado que nos ayude a evitar incomprensiones con respecto a la Voluntad de Dios y que nos dé orientaciones para establecer las instituciones que proseguirán la meta de lograr la unidad. El Convenio de Bahá'u'lláh nos afecta en todos los niveles de nuestro ser: desde nuestras organizaciones sociales a nuestras vidas personales.
Como personas tenemos la responsabilidad de guardar las leyes que Dios nos ha dado para salvaguarda de nuestra dignidad y para facultarnos como a los seres nobles que nos creó: para rezar, meditar, leer los Escritos Sagrados; para ayunar, llevar una vida casta y ser honrados. Nuestra responsabilidad es mostrarnos amor recíproco, por imperfectos que seamos; es nuestra obligación amar y obedecer a las instituciones que Bahá'u'lláh creó. En la medida en que no obremos así, no nos abriremos a los beneficios que nos reporta el Convenio de Bahá'u'lláh.
En una llamativa colección de escritos éticos denominada Las palabras ocultas, Bahá'u'lláh escribió, adoptando la voz de la divinidad: ``Amame, para que pueda amarte. Si tú no me amas, Mi amor jamás podrá llegar a ti. Sabelo, Oh siervo'. Este breve pasaje resume la esencia del Convenio y de nuestra responsabilidad. Muestra el amor permanente del Creador así como nuestra libertad para escoger amarle (junto con las consecuencias de esa elección).
Un poder universal y transformadorLa Comunidad Bahá'í atraviesa actualmente la primera etapa de florecimiento de la autoridad que Bahá'u'lláh implantó en los asuntos humanos mediante el establecimiento de Su Convenio y el nombramiento de `Abdu'l-Bahá como Centro del mismo. Esta autoridad, que es expresión del amor de Dios, posee el poder, a nivel de la persona, de cautivar a los corazones y de transformar el carácter. Nos proporciona un código de conducta que es motor de progreso social. A nivel comunitario, la amorosa autoridad que late en el centro de la Fe ayuda a moldear las relaciones sociales. Nos guía a manifestar un amor refinado y a mantener la unidad en nuestro trato mutuo. A nivel institucional, el Convenio nos da canales administrativos a través d ellos cuales fluye el amor y define nuestra relación con esas instituciones. El poder transformador del Convenio expresa el rasgo esencial del Orden Mundial de Bahá'u'lláh, apreciado por Él por encima de todo: ``Lo más amado de todo ante Mi vista es la Justicia'.
Al paso que la humanidad alcanza su madurez, los pueblos del mundo despiertan a la conciencia de su unidad y a la visión de una tierra compuesta por una sola humanidad. La autoridad espiritual del Convenio de Bahá'u'lláh suministra el armazón necesario para superar y curar las diferencias del pasado, sean motivadas por la raza, la clase o el credo, y establece una nueva clase de relación entre nosotros y nuestro Creador. Gracias a estas dádivas divinas salimos moralmente capacitados para construir, por vez primera en la historia, una sociedad global unificada.





REF. BAHAI.ORG

La restauración del lugar sagrado vierte luz sobre el patrimonio de la región


ACRE, Israel .- Después de más de tres años de restauración y trabajo de conservación, un lugar sagrado bahá’í ofrece un reflejo del patrimonio espiritual e industrial de esta parte de Tierra Santa.
Desde el tiempo de los romanos hasta principios del siglo XX, unos molinos situados en este lugar (a unos dos kilómetros al sudeste de la antigua ciudad de Acre) producían trigo para alimentar a la población del área.
«Ésta era una tierra agricícola muy importante para la ciudad», apunta Albert Lincoln, Secretario General de la Comunidad Internacional Bahá’í. «Los molinos formaban parte de lo que era probablemente uno de los complejos industriales más grandes de la región. Fueron documentados por primera vez en 1799 por la delegación francesa que inspeccionaba la zona cuando Napoleón tenía intenciones de conquistarla».
Pero para los bahá’ís, este lugar tiene un significado espiritual, añade el Sr. Lincoln. «Es uno de los lugares sagrados más bellos asociados a la presencia de Bahá’u'lláh aquí a finales del siglo XIX».
En 1875 (ocho años después del encarcelamiento de Bahá’u'lláh dentro de las murallas de la prisión de Acre) Su hijo ‘Abdu’l- Bahá alquiló una isla formada por dos canales de agua, desviados desde el rio Na’mayn para alimentar los cuatro molinos. En esta isla, ‘Abdu’l-Bahá ceó un jardín exquisito para Su padre, Quién para entonces había padecido más de dos décadas de encarcelamiento y exilio. Bahá’u'lláh llamó al jardín «Ridván», que quiere decir paraíso.
Un plan de drenaje de las ciénagas para reducir los casos de malaria e incrementar la superficie de tierra cultivable en los años 30 y 40 había privado al jardín de la particularidad de estar situado en una isla. Pero ahora, con la restauración de los canales de agua, el Jardín de Ridván vuelve a ser una isla. Esta semana, unos 280 bahá’ís (provenientes de lugares tan lejanos como Mongolia, Ruanda o El Salvador) han sido los primeros peregrinos desde 2007 en visitar este lugar sagrado.
Una «isla verde»
Después de que ’Abdu’l-Bahá comprara esta isla, peregrinos de Irán y países vecinos traían arbustos, árboles y plantas florecientes para poblar los jardines. Durante sus largos viajes, algunos de los viajeros regaban las plantas a costa de su propia sed.
A medida que las restricciones sobre Sus movimientos se iban relajando gradualmente, Bahá’u'lláh hizo Sus primeras visitas al jardín. Iba a menudo y a veces pernoctaba en una casa modesta de la isla.
Este lugar también llegó a conocerse fuera de la comunidad bahá’í. Laurence Oliphant, un escritor británico que lo visitó en 1883, observó: «Al llegar a él de repente nos encontramos con una escena del mundo de las hadas… El arroyo está flanqueado por sauces llorones y el lugar, con su abundante agua, sombra espesa yfragrante aroma a jazmín y azahar, forma un refugio ideal del calor del verano».
Usando fotografías y descripciones históricas, un equipo internacional de arquitectos e ingenieros ha restaurado el jardín de Ridván a su carácter original, con la ayuda de la Autoridad de Antigüedades de Israel que proveyó un estudio de conservación de todo el lugar y llevó a cabo parte del trabajo.
«Nuestra misión era recrear la isla tal y como era en tiempos de Bahá’u'lláh,» dice Khosrow Rezai, un representante del equipo de diseño que supervisó el proyecto. «Así que nuestro cometido era investigar y encontrar toda la evidencia histórica que pudiéramos sobre cómo era, para poder así traer la isla a la vida otra vez».
Se han reinstaurado los dos canales de agua a ambos lados del jardín en sus posiciones originales, que conducen a los cuatro molinos (algunos de los cuales también se han restaurado). «Hemos encontrado un acuífero a 40 metros bajo tierra y lo estamos usando para alimentar a los canales», dice el Sr. Rezai. «Pero la configuración de los canales da la impresión de que el agua viene otra vez desde las montañas y fluye hacia el océano».
Con la recreación del escenario original del jardín, los peregrinos ahora pueden experimentar la sensación de un refugio espiritual. «Hemos intentado transmitir, en la medida de lo posible, la tranquilidad del jardín que ‘Abdu’l-Bahá preparó como un lugar donde Bahá’u'lláh pudiera encontrar reposo,» dice el Sr. Rezai. «Poder ver el agua te da una sensación increíble. La cruzas, la hueles, la oyes. Con suerte, te transmite la sensación de felicidad y alegría que sentía Bahá’u'lláh».
Albert Lincoln está de acuerdo en que la restauración ha traído un cambio radical en el ambiente del lugar. «Gracias a que se trata de una religión nacida en tiempos históricos y no arqueológicos, tenemos la posibilidad de hacer una restauración auténtica y de recrear con bastante exactitud la sensación que transmitía cuando Bahá’u'lláh estaba aquí. Él se refirió a ella como «Nuestra Isla Verde» y escribió algunas cosas preciosas en las que se describe a Sí mismo sentado en el jardín cuando había agua a su alrededor.
«En un pasaje, Bahá’u'lláh dice que Él estaba en el jardín disfrutando de “sus riachuelos fluyentes y sus árboles frondosos, con la luz del sol que jugueteaba en medio de ellos”. Toda la narrativa es una descripción del exterior (su sol, viento, agua), todos estos factores,» explica el Sr. Lincoln entusiasmado.
Un lugar sagrado único
Visible solamente en el horizonte sur del lugar, se alza el Monte Carmelo, el emplazamiento del Santuario del Báb y sus terrazas monumentales. Estas, junto con el Santuario de Bahá’u'lláh y su entorno al norte del jardín de Ridván, fueron nombradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2008.
Pero el Jardín de Ridván es único entre los lugares sagrados bahá’ís, afirma el Sr.Lincoln. «En los demás, los jardines rodean los edificios y las estructuras. Pero aquí, el lugar sagrado es en sí mismo un jardín y en una escala más intima que los demás».
«Con su conservación (y la restauración de los molinos de trigo) todo el lugar transmite algo sobre las raíces históricas de la Fe bahá’í en esta tierra y cómo están interconectadas con la historia del país», añade.


martes, 9 de noviembre de 2010

Los Ayuntamientos de Bailén y Guarromán muestran su apoyo a la Comunidad Bahá’í de Irán


Ambos ayuntamientos han aprobado por unanimidad sendas Declaraciones Institucionales a favor de la Comunidad Bahá’í, mostrando su preocupación por la privación de derechos de la que son objeto los miembros de esta comunidad en Irán y por la persecución sistemática a la que son sometidos.

GUARROMÁN – JAÉN (25 de octubre de 2010).- Los consistorios de Bailén y Guarromán han solicitado recientemente al Gobierno Español y a las instituciones de la Unión Europea que presionen a la República Islámica de Irán para que los siete líderes bahá’ís -Fariba Kamalabadi, Jamaloddin Khanjani, Afif Naeimi, Saeid Rezaie, Mahvash Sabet, Behrouz Tavakkoli y Vahid Tizfahm- arrestados en la primavera de 2008 y encarcelados desde entonces, tengan un juicio justo permitiendo que sus abogados puedan presentar un recurso de apelación con todas las garantías procesales que respeten las normas internacionales, ante la flagrante injusticia perpetrada contra estas personas inocentes, acusadas de espionaje, pero en realidad encarceladas por sus creencias religiosas.

Los siete prisioneros fueron condenados, cada uno, a 20 años de cárcel el pasado mes de agosto, y gracias a la presión internacional, al apoyo de los gobiernos, de las organizaciones de derechos humanos de todo el mundo y de numerosas instituciones que han reaccionado condenando la sentencia, la pena de cárcel ha sido reducida recientemente a 10 años de prisión.

En Irán hay en la actualidad más de 300.000 bahá’ís. Sin embargo, y a pesar de ser la minoría religiosa más numerosa en este país, la constitución iraní no la reconoce; tan sólo reconoce el islam, el cristianismo, el judaísmo y el zoroastrismo. Por ello, los bahá’ís están sujetos en Irán a leyes discriminatorias, que violan su derecho a practicar su religión libremente, como estipula el artículo 18.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, del que Irán es Estado Parte. Las autoridades iraníes les niegan también el derecho a la educación, al trabajo y a un nivel de vida digno al restringirles el acceso al empleo y a subsidios como las pensiones. No se les permite reunirse, ni practicar su religión en comunidad. Los bahá’ís sufren en Irán una persecución histórica.

En un informe emitido el 14 de octubre de 2010, el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, ha expresado una vez más su profunda preocupación por las continuas violaciones de los derechos humanos en Irán, incluida la persecución de los bahá’ís iraníes.



REF. BAHAI.ES

lunes, 8 de noviembre de 2010

Aniversario del nacimiento de Bahá’u’lláh (Irán 1817), el Fundador de la segunda religión más extendida del mundo


El próximo 12 de noviembre se cumplen 193 años del nacimiento del Fundador de la Fe Bahá’í y para los bahá’ís es un día sagrado que celebran como una de la fiestas más importantes de su calendario.

MADRID (7 de noviembre de 2010).- Conocido como el Profeta de la paz y de la unidad que sentó las bases de un civilización mundial, Bahá’u’lláh fue perseguido, exiliado y encarcelado durante la mayor parte de Su vida. Su mensaje marcó el inicio de una nueva civilización mundial, apelando a los poderosos a que subordinen sus objetivos a la unidad de las naciones, exhortándoles a servir a la humanidad, a establecer la paz y la justicia social.

Hoy la sociedad camina hacia el cumplimiento de los principios que Bahá’u’lláh proclamó: un tribunal internacional, una moneda única, la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, la educación universal, la armonía entre ciencia y religión, y la toma de decisiones mediante la consulta, entre otros.

La esencia de su mensaje es la construcción de una nueva sociedad mediante la aplicación de valores morales y éticos, estimulando el servicio a los demás y la fraternidad, basando la economía en la prosperidad para todos, recortando los extremos de riqueza y pobreza, y elevando la condición humana mediante el cultivo de sus capacidades y talentos.

Suyas son reflexiones como: “El ser humano ha sido creado para lograr una civilización en continuo progreso”, “La tierra es un solo país y la humanidad sus ciudadanos” y “No debe enaltecerse quien ama a su patria, sino quien ama al mundo entero”. Entre Sus numerosas obras, destacan “El libro de la certeza” y “Las palabras ocultas”.

Para unos, Bahá’u’lláh fue un Ser de increíble capacidad, un adelantado a su tiempo. Para otros, el enviado de Dios para esta época, el más reciente en la cadena de Mensajeros de Dios, que incluye a Abraham, Moisés, Buda, Jesucristo y Mahoma.

REF. BAHAI.ES

sábado, 12 de junio de 2010

Reclamación de libertad de conciencia, religión


Seguimiento de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social y del vigésimo cuarto período extraordinario de sesiones de la Asamblea General: tema prioritario: la integración social

4 a 13 de febrero de 2009 Nueva York, Nueva York

o creencia en aras de la integración social

En momentos en que la opresión religiosa, el fanatismo y los enfrentamientos entre distintos sistemas de creencias hacen sentir sus efectos negativos en las formas de gobernanza, los marcos de desarrollo, la seguridad y los derechos humanos, nos complace que la Comisión de Desarrollo Social centre su atención en la integración social. Este tema, tan fundamental para todos los problemas que debe enfrentar la sociedad a todos los niveles, se ha definido como la capacidad de las personas de convivir con dignidad y respeto, y como un proceso de creación de sociedades estables y justas, en las cuales los individuos y las comunidades tengan la libertad de forjar su presente y su futuro. Aunque se ha prestado mucha atención a la eliminación de los obstáculos socioeconómicos para la integración social, el logro cabal de este objetivo requerirá que los países aborden otras cuestiones además de las nociones tradicionales de “excluidos” y “desfavorecidos”. Los esfuerzos de integración social reflejarán las diversas posiciones y aspiraciones de los pueblos del mundo, por tanto, los gobiernos deberán abordar una de las cuestiones más difíciles y desatendidas de nuestro tiempo: cómo garantizar a todos los individuos la libertad de conciencia, religión o creencia.

El ser humano no es sólo un animal económico y social, sino también un ser noble con libre albedrío y una conciencia que posibilita la búsqueda del sentido y la verdad. Sin la libertad para emprender esta búsqueda fundamentalmente humana, no son posibles la dignidad ni la justicia. Las naciones del mundo se han comprometido una y otra vez a respetar el derecho de las personas a elegir y cambiar libremente su religión o sus creencias, derecho consagrado en la Declaración Universal de Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Sin embargo, prácticamente la mitad de la población mundial vive aún sometida a leyes que restringen el ejercicio de este derecho 1 . Además, se ha determinado la existencia de una relación entre las limitaciones impuestas a la libertad de religión y el deterioro del bienestar de la población en general, el aumento de los conflictos sociales, los malos resultados socioeconómicos y la inestabilidad política 2 .

A lo largo de los años, las Naciones Unidas han ido reconociendo cada vez más el importante vínculo que existe entre la religión, la libertad y el desarrollo humano. En la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Social de 1995 se señaló que las sociedades deben responder más efectivamente a las necesidades materiales y espirituales de las personas y que la intolerancia y el odio religioso constituyen una severa amenaza para la seguridad y el bienestar de la humanidad 3 . En el Informe sobre el Desarrollo Humano de 2004 se reconoció por primera vez que la libertad cultural es una parte esencial del desarrollo humano y afirmó la vital importancia de la religión para la identidad de los pueblos 4 . El Informe sobre el desarrollo humano en los países árabes de 2004 hace una contribución igualmente importante a la cuestión y define la libertad simultáneamente como “garante y objetivo” del desarrollo humano y como el requisito primordial para el desarrollo de la región de los países árabes 5 . En realidad, no hay ninguna razón para pensar que la libertad de conciencia, religión o creencia sea un valor o una cuestión occidental. Esta libertad tampoco debe considerarse un lujo que debe alcanzarse sólo una vez satisfechas las necesidades básicas de alimentos y vivienda. Por el contrario, es esencial para los esfuerzos encaminados a restituir la dignidad humana y fortalecer la vida de la comunidad.

Varios acontecimientos que se están produciendo en el mundo ponen de relieve la necesidad de que la Comisión se ocupe de esta cuestión. En primer lugar, la circulación de personas e ideas está aumentando rápidamente y menoscaba los esfuerzos para crear comunidades pacíficas e integradas, sobre todo en países que tratan de imponer la homogeneidad de las prácticas religiosas o las creencias. La opresión religiosa sigue socavando la estabilidad social y política. En segundo lugar, en prácticamente todo el mundo, la religión se ha convertido en un importante tema político y social. Son las normas religiosas y culturales, y no las normas jurídicas, las que han demostrado ser poderosos factores determinantes de las actitudes y los comportamientos, lo cual debilita a muchos gobiernos y fortalece a otros.

En tercer lugar, el concepto de “difamación de las religiones”, que ha distorsionado el marco internacional de derechos humanos y puesto a prueba los mecanismos de derechos humanos, ha restringido selectivamente el espacio público para la exploración y el debate pacíficos de cuestiones relacionadas con las creencias, tan imperiosamente necesario en comunidades diversas y divididas. Además, la cuestión conexa del extremismo religioso como gran obstáculo para la integración social y la estabilidad aún no ha sido reconocida por las Naciones Unidas. En cuarto lugar, el actual debate acerca de la religión en el ámbito público ha sido impulsado en gran medida por extremistas: los que imponen su ideología religiosa por la fuerza y los que no dejan ningún espacio para las expresiones de fe o creencia en el ámbito público. Sin embargo, ninguno de los extremos representa la posición de la mayoría de la humanidad.

La libertad de conciencia, religión o creencia puede muy bien ser el siguiente objetivo en el camino hacia la integración social. Con cada una de las sucesivas batallas morales —centradas en la esclavitud, el apartheid, el racismo, la discriminación contra las mujeres o el nacionalismo— la humanidad ha roto barreras para la integración social y afirmado los cimientos de una comunidad mundial más justa. La Comunidad Internacional Baha’i desea aprovechar esta oportunidad para señalar medidas que podrían adoptar la Comisión, los gobiernos y la sociedad civil con miras a proteger la libertad de conciencia, religión o creencias y promover la integración social.

Toda estrategia a largo plazo para promover el entendimiento de esta libertad debe arraigarse en los esfuerzos para promover la alfabetización y la educación: las mujeres, los hombres y los niños que pueden leer sus propios libros sagrados o los de otras religiones o creencias, que tienen libertad para preguntar y debatir y que pueden participar en la generación y aplicación del conocimiento estarán mejor preparados para contrarrestar la fuerza de la ignorancia y el fanatismo. Los Principios orientadores de Toledo sobre la enseñanza acerca de religiones y creencias en las escuelas públicas 6 , iniciativa de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, constituyen un ejemplo reciente de esfuerzo para promover un mejor entendimiento del papel que desempeñan las religiones en el mundo pluralista de hoy. Aunque el entendimiento no basta para lograr un mayor respeto, no cabe duda de que su inexistencia explica muchos conflictos y estereotipos. Los principios orientadores no propugnan ningún tipo de enseñanza en particular sino que ofrecen orientaciones para elaborar y aplicar programas de estudio justos y equilibrados en su tratamiento de las religiones y las creencias.

Otro ejemplo concreto viene del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, donde el Gobierno, en respuesta a un informe reciente de su Comisión sobre Integración y Cohesión, lanzó un plan para hacer frente a las tensiones de la comunidad, que incluye un proyecto consultivo para elaborar una estrategia encaminada a promover interacciones significativas entre las personas de diferentes comunidades religiosas y entre las comunidades religiosas y la sociedad civil en general 7 . Estos son sólo dos ejemplos entre un creciente número de iniciativas dimanantes de las comunidades y las naciones de todo el mundo. Se observa un espíritu de experimentación en las comunidades e instituciones que proponen iniciativas para la integración, motivadas por el deseo de conocer, comprender y conectar. A medida que esos esfuerzos consigan una mayor capacidad, impacto y prominencia, irán aumentando su contribución al proceso de aprendizaje dinámico que promueve la integración social.

Recomendamos las siguientes posibles medidas para la promoción de la igualdad de conciencia, religión o creencia con miras a la integración social:

  • La Comisión de Desarrollo Social debe reconocer el papel que desempeña la libertad de conciencia, religión o creencias en el desarrollo social y en el establecimiento de sociedades integradas y justas.
  • Las Naciones Unidas y las partes interesadas deben realizar estudios de la relación que existe entre la libertad de conciencia, religión o creencia y diversas dimensiones del desarrollo social, entre otros: la igualdad de género, la pobreza, la educación, la producción de conocimientos y las estructuras socioeconómicas.
  • Los gobiernos podrían pedir al Secretario General un informe sobre la cuestión mencionada. Entre otras cosas, el informe podría examinar el impacto de las limitaciones de esta libertad en grupos especialmente vulnerables (por ejemplo, mujeres, niños, refugiados, minorías y trabajadores migrantes), para comprender mejor la forma en que se crean nuevas barreras para la integración social.
  • En colaboración con la sociedad civil, los gobiernos podrían elaborar una estrategia para facilitar consultas locales y/o regionales sobre el tema para sensibilizar acerca de esta libertad y servir de base a políticas gubernamentales.
  • Los gobiernos deberían elaborar directrices para la enseñanza de religiones y creencias en las escuelas públicas.
  • La Comisión podría solicitar al Comité de Derechos Humanos que emitiera un nuevo comentario general sobre la libertad de conciencia, religión o creencias (consagrada en el Artículo 18 de la Declaración Universal de Derechos Humanos). Dado que se han planteado múltiples cuestiones relacionadas con esta libertad desde que el Comité emitiera su primer comentario general al respecto, en 1993 8 (por ejemplo, la difamación de las religiones, los derechos de las minorías), sería útil una mayor aclaración de la cuestión desde el punto de vista jurídico.

10. La libertad de conciencia, religión y creencias es un elemento fundamental del desarrollo humano y los esfuerzos para crear una sociedad justa y armoniosa. La tarea colectiva de avanzar hacia una integración y una cohesión cada vez mayores es impensable si una gran parte de la población mundial no goza de la libertad de participar en la exploración y el debate cuando su razón y su conciencia se lo exijan.

1 Boyle, K., & Sheen, J. (1997). Freedom of Religión and Belief: World Report. Londres: Routledge.

2 Marshall, P.A. (Compilador) (2008). Religious Freedom in the World. Plymouth, Reino Unido: Rowman and Littlefield Publishers.

3 Cumbre sobre el Desarrollo Social de las Naciones Unidas (1995), Informe de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Social. http://ww.un.org/esa/socdev/wssd/agreements.html.

4 PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) (2004); Informe sobre el Desarrollo Humano, 2004: la libertad cultural en el mundo diverso de hoy. Nueva York, Oxford University Press.

5 PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), Fondo Árabe de Desarrollo Económico y Social y Programa Árabe del Golfo para las Organizaciones de Desarrollo de las Naciones Unidas (2005). Arab Human Development Report 2004: Towards Freedom in the Arab World. Nueva York, Publicación de las Naciones Unidas.

6 Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa/Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos (OSCE/ODIHR) (2007). Principios orientadores de Toledo sobre la enseñanza acerca de religiones y creencias en las escuelas públicas. Varsovia, Polonia: OSCE: Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos.

7 Department for Communities and Local Government (2008). Face to Face and Side by Side: A Framework for Partnership in our Multi Faith Society. Londres, Reino Unido.

8 Comité de Derechos Humanos, Comentario General No. 22. Artículo 18 (1994). Documento de las Naciones Unidas HRIGEN 1, Rev.1 a 35.

BIC Doc # 09-0204sp

REF.: BIC

jueves, 10 de junio de 2010

Los derechos humanos, en Iran, son objeto de varias campañas a nivel mundial

Ginebra. Para el 12 de junio se ha programado un día mundial de acción para pedir el final de las violaciones de los derechos humanos.

La iniciativa, coordinada por la asociación pro derechos humanos United4Iran, ha sido auspiciada por numerosas organizaciones, entre las que se encuentran Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la Iniciativa de las Mujeres Premio Nobel, la Comunidad Internacional Bahá’í, El Instituto de El Cairo de Estudios sobre Derechos Humanos, la Federación Internacional de Derechos Humanos y Pen International.

“Respaldando esta iniciativa no partidista, nos unimos a ciudadanos corrientes de todo el mundo que ponen de relieve las continuadas y generalizadas violaciones de los derechos humanos en Irán”, señala Diane Ala’i, representante de la Comunidad Internacional Bahá’í en la Oficina de la ONU en Ginebra.

Estas destacadas organizaciones no gubernamentales aúnan esfuerzos con un amplio abanico de plataformas locales, estudiantiles y online para celebrar eventos en ciudades y en campus en todo el mundo de manera simultánea. Entre las iniciativas online figura el envío de mensajes a destinatarios específicos en señal de apoyo a prisioneros de conciencia concretos. La web de la campaña puede visitarse aquí: http://12june.org/.

Una respuesta “asombrosa”

A principios de este mes, para recordar el segundo aniversario del encarcelamiento –el 14 de mayo– de los siete dirigentes bahá’ís, United4Iran ha llamado a las personas a que manifiesten su respaldo a los bahá’ís construyendo una sencilla réplica de las pequeñas celdas en las que están encarcelados y fotografiándolas.

“La respuesta fue asombrosa”, informaba el sitio web United4Iran. “Mensajes, correos electrónicos, videos, viejas fotografías de los dirigentes, antiguos estudiantes, y representantes comunitarios de todo el mundo tomaron parte”.

Se pidió a los partidarios de la causa de los siete bahá’ís que, como muestra de solidaridad, reprodujeran las celdas compartidas por los prisioneros bahá’ís a tamaño real y ocuparan el espacio correspondiente a continuación, con el fin de apreciar su sufrimiento de mejor forma.

Las celdas de los bahá’ís en la prisión de Evin no tienen camas, lo que obliga a los prisioneros a dormir en el suelo, hecho de hormigón.

Se ha publicado en Internet un video que muestra algunas de las fotos que recibió la organización. Pueden ver el video en: http://united4iran.com/2010/05/replicating-the-prison-conditions-of-the-7-bahai-video-of-worldwide-solidarity.

United4Iran también ha publicado una vieja fotografía de uno de los bahá’ís, Fariba Kamalabadi, con una de sus antiguas alumnas. La alumna envió la imagen a United4Iran junto con un fragmento de una carta que escribió a su profesora: “Ahora que estás en prisión… por hacer del mundo un lugar mejor… se me llenan los ojos de lágrimas. Y todo lo que puedo hacer es orar. Siempre recordaré las cosas que me enseñaste”. “Agradecemos esta efusión de simpatía que está siendo brindada a las personas de Irán que son objeto de represión”, señaló la Sra. Ala’i.

Pueden visitar el sitio web de United4Iran aquí: www.united4iran.com.

Otras iniciativas

Diversas organizaciones han lanzado recientemente campañas de apoyo a la perseguida comunidad bahá’í de Irán. El número más reciente de la revista de la sección francesa de la organización “Acción de los Cristianos para la Abolición de la Tortura” (ACAT-France) lanza un llamamiento a la acción en señal de apoyo a los siete líderes bahá’ís encarcelados, así como a otros doce bahá’ís que han sido arrestados recientemente.

El 14 de marzo, para conmemorar la festividad del año nuevo persa, Amnistía Internacional solicitó que se enviaran mensajes de buena voluntad a los prisioneros de conciencia en Irán.

Los dirigentes de la comunidad bahá’í iraní que están detenidos se encontraban entre los siete casos seleccionados por Amnistía Internacional.

Hasta la fecha se han recibido casi seiscientos mensajes dirigidos a los prisioneros bahá’ís –de forma tanto individual como colectiva– desde lugares tan distantes como Japón, Nueva Zelanda, los Países Bajos y los Estados Unidos. Aquí pueden encontrar más datos sobre la campaña de Amnistía Internacional:
http://livewire.amnesty.org/2010/03/16/supporting-iranian-prisoners-of-conscience/#more-1795

Los siete dirigentes bahá’ís que han permanecido encarcelados en Teherán a lo largo de los últimos dos años se cuentan entre los treinta y ocho bahá’ís que están en prisión en Irán en la actualidad a causa de su religión.

Pueden seguir la capaña en el link: http://12june.org/

Templo de Loto, una maravilla de la Arquitectura del bahaísmo, Fariborz Sahba



Inspirado conceptualmente en la flor de loto e ideado por el iraní Fariborz Sahba, el Templo de Loto en la aldea de Bahapur, Nueva Delhi, en la India, con sus 27 pétalos gigantes de mármol, es el icono emblemático más visitado de la India además del Taj Mahal.

El bahaísmo o behaísmo, también llamado fe bahá’í, es una religión monoteísta cuyos fieles siguen las enseñanzas de Bahá’u'lláh, su profeta y fundador. Bahá’u'lláh enseñó que hay un solo Dios que va revelando su voluntad a la humanidad de forma gradual y progresiva. Según el punto de vista bahá’í, cada una de las grandes religiones introducidas por los Mensajeros de Dios —como Moisés, Krishna, Buda, Zoroastro, Jesucristo, Mahoma y El Bab— constituyen etapas sucesivas en el desarrollo espiritual de la civilización. Los bahá’ís creen que Bahá’u'lláh ha sido el más reciente mensajero de esta saga y que sus enseñanzas están orientadas a los nuevos retos morales y espirituales de nuestra época. Como tal, el bahaísmo se incluye entre las religiones abrahámicas.

El bahaísmo es la segunda religión más extendida en el planeta entre las religiones independientes, de acuerdo al número de países en que se encuentra representada: está establecida en 247 países del mundo. Los bahá’í provienen de entre más de 2,100 grupos étnicos, raciales y tribales y totalizan aproximadamente seis millones de fieles en el mundo. Los principales pasajes de las Escrituras bahá’í se han traducido a 802 idiomas.

La idea central del bahaísmo gira en torno a la humanidad como una única raza y al día de su unificación en una sociedad mundial.

La forma del Templo de Loto imita la de una flor, con sus 27 pétalos gigantes y de mármol que envuelven el interior. Con una superficie total de 105,000 m2 inspirados en la naturaleza, se encuentra en la aldea de Bahapur, Nueva Delhi, en India, y es una maravilla arquitectónica de la religión Bahai, reconocida en todo el mundo. El templo, está abierto a todas las religiones del mundo, quienes pueden visitarlo sin restricciones.

Conocido también como la Casa de Culto Bahá'i, este monumento lleva el nombre de la flor que simboliza la pureza y la santidad en la tradición hindú. Concluido en 1986, el edificio tiene la forma de una inmensa flor de loto de mármol, cemento de dolomita y arena, compuesta por nueve lados y siete estanques que representan el todo, la unicidad y la unidad.

La forma del Templo de Loto respeta los lineamientos de la arquitectura Bahai, con forma circular, ésta vez conformada por 27 pétalos de mármol, inspirados en la flor de loto. El templo es accesible por nueve puertas que dan a un recinto central con capacidad para 2,500 personas. El interior, posee un espacio que alcanza los 40 metros de altura.

En el entorno, está rodeado por estanques y jardines. El Templo de Loto, recibió desde su inauguración a millones de visitantes, siendo un ícono tan emblemático de India como el Taj Mahal. En cuanto a la Fe Bahai, si bien no es mayoritaria en la India, posee un fervor notable y en ascenso, gracias a su historia. El Templo, no es más que el punto álgido de adoración de la religión Bahai.

Los veintisiete colosales pétalos fueron realizados en mármol procedente de Rajasthani Macrana, y se abren en nueve piscinas y puentes que aluden a los nueve caminos espirituales del culto Bahai. El templo está rodeado por un extenso jardín.

Este moderno complejo a menudo comparado con la Ópera de Sydney, abre sus pétalos gigantes blancos de mármol sobre balaustradas curvas y puentes sobre nueve estanques , asemejándose a las hojas del loto en efecto de flotación.

Para ingresar es necesario quitarse los zapatos, algo que ciertamente vale la pena. En el interior, el salón central tiene una altura de 30 metros, pero no cuenta con soportes visibles.

Emblema de la modernidad y maravilla de la arquitectura, el Templo de Loto fue ideado por el iraní Fariborz Sahba. Como ya hemos comentado, se encuentra en Dehli, concretamente en el sur de la ciudad, en Kalkaji, apartado del bullicioso centro de la ciudad.

Durante el día, a la luz del sol, la monumental flor de loto se ve blanca y pura. Al atardecer, cobra matices violáceos, el color de la meditación.

Aunque es conocido mundialmente como -templo de loto- su verdadero nombre es -templo de Bahai-.

Tiene un poco más de 40 metros de altura, y la superficie brilla con su mármol blanco, lo que ayuda a que se vea desde bastante lejos. Alrededor del edificio hay varios paseos con bonitas balaustrada, puentes y escaleras que alrededor de nueve charcas representan las hojas que flotan del loto.

El Templo de Loto es uno de los templos más visitados de Delhi e incluso del mundo en algunos años, debido a su forma tan llamativa. Ha superado en visitas a la torre Eiffel y al Taj Mahal. Lo cierto es que recuerda mucho a la Sydney Opera House en Australia.

El arquitecto del Templo de Loto pensó que su diseño no podría haber sido ejecutado en ningún otro lugar, ya que es poco común encontrar la combinación de artesanía tradicional, orgullo en el trabajo, empatía por lo espiritual, perseverancia y paciencia que se pueden encontrar en el subcontinente indio.

Según dijo el arquitecto este edificio probaba que el concepto de alta tecnología no demanda siempre soluciones altamente tecnológicos. La gran mayoría de los visitantes indios se siente perplejos por la ausencia de ídolos. Esto fue algo complicado de explicarles hasta que se les dijo que al ilimitado y general Todopoderoso no se le podía poner en una forma limitada. Desde entonces, los visitantes indios han empezado a entender que el propósito del Templo de Loto es unir a todos los corazones de la gente y acercarles a su creador.

Por arq.com.mx

REF.: iiarquitctos

martes, 11 de mayo de 2010

Irán: encarcelados arbitrariamente desde dos años por practicar la religión bahá’í.


Sobre los “Prejuicios Religiosos” -
Las religiones divinas deben ser la causa de unión entre los hombres, y el instrumento de amor y unidad; deben promulgar la paz universal, liberar al hombre de todo prejuicio, conferir alegría y felicidad, practicar la bondad hacia todos los hombres, y suprimir toda diferencia y distinción.
Tal como dice Bahá'u'lláh dirigiéndose al mundo de la humanidad: "¡OH pueblo! Sois los frutos de un solo árbol y las hojas de una misma rama".
Vosotros quienes sois siervos de la raza humana, esforzaos con todo vuestro corazón por rescatar a la humanidad de esta oscuridad y de estos prejuicios, los cuales pertenecen a la condición humana y al mundo de la naturaleza, para que la humanidad encuentre el camino hacia la luz del mundo de Dios (Abdul-Bahá, Selección de los escritos).

Para que podamos ver claramente cómo puede establecerse la Más Grande Paz, examinaremos primero las principales causas que en el pasado han provocado guerras, y veamos cómo Bahá'u'lláh propone tratar cada una de ellas.

Una de las más prolíficas causas de guerra han sido los prejuicios religiosos. Con respecto a este punto, las enseñanzas bahá'ís muestran claramente que la enemistad y conflicto entre los adeptos de las diferentes religiones y sectas han sido siempre causados, no por la verdadera religión, sino por la falta de ella, y por su sustitución por falsos prejuicios, imitaciones y falsedades.

En uno de Sus discursos en París, 'Abdu'l-Bahá dijo:

La religión debe unir todos los corazones para borrar de la faz de la tierra las guerras y las disputas, dar nacimiento a la espiritualidad, confiriendo vida y luz a cada corazón. Si la religión se convierte en causa de aversión, odio y división, sería mejor no tener ninguna, y separarse de tal religión sería un verdadero acto religioso. Pues es claro que el propósito de una medicina es curar, pero si la medicina sólo sirve para agravar la enfermedad, mejor es no usarla. Cualquier religión que no sea causa de amor y unidad no puede ser religión.

De nuevo repite:

Desde el comienzo de la historia de la humanidad hasta nuestros días, varias religiones del mundo se han anatematizado entre sí y se han acusado unas a otras de falsedad. Se han despreciado entre ellas severamente, ejerciendo mutua aversión y rencor. Consideremos la historia de las guerras religiosas. Una de las mayores de ellas, la de las Cruzadas, se extendió durante un período de doscientos años. Algunas veces los cruzados eran los victoriosos, matando, saqueando y haciendo cautivos a los musulmanes; otras veces los musulmanes eran los victoriosos, infligiendo, en su turno, matanzas y ruina sobre los invasores.

Así continuaron durante dos siglos, alternativamente luchando con furia o cediendo en su debilidad hasta que los religiosos europeos se retiraron del Oriente, dejando tras de ellos las cenizas de la desolación y encontrando sus propios países en una condición de turbulencia y rebelión. Y ésta fue solamente una de las "Guerras Santas".

Las guerras religiosas han sido muchas. Novecientos mil mártires de la causa protestante fue el precio del conflicto entre esta secta del cristianismo y los católicos. ¡Cuántos se consumieron en las prisiones! ¡Qué despiadado el tratamiento a los cautivos! ¡Y todo en nombre de la religión!

Los cristianos y los musulmanes consideraban a los judíos como satánicos y como enemigos de Dios. Por lo tanto, los maldijeron y persiguieron. Gran número de judíos fueron muertos, sus casas incendiadas y saqueadas, sus hijos llevados al cautiverio. Los judíos por su parte consideraban a los cristianos como infieles y a los musulmanes como enemigos y destructores de las leyes de Moisés; por lo tanto, clamaban venganza contra ellos y los maldicen aún hoy día.

Cuando la luz de Bahá'u'lláh apareció en el Oriente, Él proclamó la promesa de la unidad de la humanidad. Se dirigió a todo el género humano diciendo: "Vosotros todos sois frutos de un solo árbol. No hay dos árboles, uno de la divina misericordia y otro de Satanás". Debemos, pues, tener el más grande amor los unos por los otros. No debemos considerar a ningún grupo como la gente de Satanás, sino considerar a todos como siervos de un solo Dios. A lo sumo es esto: algunos no saben y deben ser guiados y enseñados. Otros son ignorantes y deben ser informados. Algunos son como niños y deben ser ayudados para que alcancen madurez. Otros están dolientes, su condición moral es mala, y éstos deben ser tratados hasta que su moral sea purificada. Pero el hombre enfermo no debe ser odiado a causa de su enfermedad; el niño no debe ser apartado porque es un niño; el ignorante no debe ser despreciado por su falta de conocimiento. Todos deben ser curados, educados y ayudados con amor. Debe hacerse todo con el objeto de que la humanidad entera viva bajo la sombra de Dios, en la más grande seguridad, en la más elevada felicidad.

Cuando la religión ha sido fiel al espíritu y al ejemplo de las Figuras trascendentales que dieron al mundo los grandes sistemas de creencias, ha despertado en pueblos enteros las capacidades de amar, de perdonar y de crear al tiempo que los ha impulsado a mostrar arrojo, a superar los prejuicios, a sacrificarse por el bien común y a disciplinar los impulsos del instinto animal. Es incuestionable que la fuerza seminal en la civilización del ser humano la ha aportado la sucesión de estas Manifestaciones de lo Divino y que esta fuerza se remonta al alba de la historia. (Casa universal de justicia, a las autoridades religiosas del mundo).

No pasa un solo día sin que aumente el peligro de que las hogueras del prejuicio religioso prendan una conflagración mundial de consecuencias inimaginables. Las autoridades civiles no pueden, por si solas, conjurar semejante riesgo. Tampoco deberíamos engañarnos creyendo que los llamamientos a la tolerancia mutua puedan extinguir por si solos animosidades que se arrogan el refrendo Divino. La crisis exige de los dirigentes religiosos una ruptura con el pasado tan resuelta como las que permitieron que la sociedad se zafase de los prejuicios igualmente corrosivos de raza, genero y nación. Toda justificación para ejercer influencia en asuntos de conciencia yace en el servicio al bien de la humanidad. En este momento, el más decisivo en la historia de la civilización, las exigencias de tal servicio no pueden ser mas claras. Inalcanzables así reza el encarecimiento de Bahá'u'lláh hasta que su unidad este firmemente establecida.

Así pues, es evidente si la religión ha de hacer frente a los múltiples desafíos que la apremian, ella misma debe estar limpia de ignorancia, prejuicios y animosidades.

Tras abandonar toda tendencia a promover una salvación puramente personal o limitada al grupo, la religión debiera recalcar que el bienestar y la realización espiritual de la persona están estrechamente ligados al progreso de la comunidad mundial entera. Los valores de servicio y compromiso activo con la justicia y la unidad hacen que la religión pueda convertirse en una fuerza enormemente positiva en cuestiones de desarrollo social.

El sistema administrativo Bahá'í provee los medios para la consecución de las enseñanzas bahá'ís y para la abolición de todos los prejuicios, ya sean estos basados en raza, religión, clase social, nacionalidad o sexo y está orientado hacia el establecimiento de un orden mundial, en el cual la contribución de todos es valorada y recibida como la contribución hacia el desarrollo de una civilización mundial.


Texto en: http://www.monografias.com/trabajos48/eliminacion-prejuicios/eliminacion-prejuicios2.shtml

REF.: BAHÁ'ÍS DE BARCELONA

lunes, 3 de mayo de 2010

3 de Mayo: Día Internacional de la Libertad de Prensa


El conocimiento es uno de los maravillosos dones de Dios. Adquirirlo es responsabilidad de todos. Las artes y los medios materiales que se manifiestan en la actualidad se han logrado por virtud de Su conocimiento y Su sabiduría, que fueron revelados en Epístolas y Tablas mediante su Muy Exaltada Pluma, una Pluma de cuyo tesoro salen a la luz las perlas de la sabiduría y la prolación, así como las artes y los oficios del mundo.

En este Día los secretos de la tierra están desnudos a los ojos de los hombres. Las páginas de los periódicos de rápida aparición son, en verdad, el espejo del mundo. Ellos reflejan los hechos y quehaceres de los diversos pueblos y razas. Al mismo tiempo los reflejan y los dan a conocer. Son un espejo dotado de oído, vista y habla. Éste es un fenómeno asombroso y poderoso. Sin embargo, es responsabilidad de sus escritores purificarse de los impulsos de los deseos y pasiones malignas y ataviarse con la vestidura de la justicia y la equidad. Deben informarse todo lo posible sobre las situaciones y averiguar los hechos, y luego transcribirlos.
Bahá’u’lláh, Tablas de Bahá’u’lláh reveladas después del Kitáb-i-Aqdas
(Barcelona: Editorial Bahá’í de España, 2002), [TARÁZÁT, Ornamentos ,EL SEXTO TARÁZ] pp. 52-3.

REF.: BAHÁ'ÍS DE BARCELONA